Inflación de julio: seis, siete... recalculando
Hace unos días, el Indec dio a conocer la inflación de junio con un dato por debajo al esperado por los analistas económicos, el 6% observado marca un descenso importante en el nivel del índice de precios al consumidor IPC, en relación al mes de mayo (7,8%).
Si bien desde el Gobierno “festejan” con moderación este mini proceso desinflacionario, un análisis más profundo de los datos permite ser un poco más pesimistas en relación a la evolución del índice para el segundo semestre. La “ayuda” vino por el lado del alza de los precios estacionales muy por debajo de la suba del resto de los componentes. El IPC núcleo se mantiene firme por encima del nivel del 6% y los regulados por encima del 7%, a pesar del clásico freno preelectoral.
-
Te puede interesar
Por la caída de las ventas aumentó la cantidad de locales vacíos en CABA
Otro dato que predice una escalada inflacionaria se refiere a la asistencia del Banco Central de la República Argentina (BCRA) al Tesoro para financiar el déficit fiscal. Al tener los mercados de capitales que evitar el riesgo público del Tesoro, el Gobierno no tiene otra salida que financiarse a través de la “maquinita” del BCRA, mediante adelantos transitorios y de distribución de utilidades.
Entre ambas herramientas el BCRA ya acumula una asistencia cercana a los 2 billones de pesos. Este dato de inflación y la esperada para julio en el orden del 6,7% favorece a las posiciones inversoras colocadas en instrumentos de tasa fija, cómo cauciones, plazos fijos, fondos de money market, etc. Otra variable afectada va a ser la devaluación del dólar oficial (Com A 3500), ya que el BCRA tiene que devaluar por debajo del índice de inflación.
En la comparativa de tasas podemos visualizar que puede seguir existiendo una ventana temporal para el carry trade de tasas versus inflación y devaluación, pero consideramos necesario hacer un seguimiento muy cercano ya que la realidad luce muy vólatil.
Desdoblamiento del mercado cambiario
A mediados de julio el equipo del Ministerio de Economía (Mecon) alardeaba con la posibilidad de que, en caso de no llegar a un acuerdo con el FMI, los compromisos vencidos podían ser cancelados con yuanes, hasta que autoridades del organismo internacional confirmaron no haber recibido una supuesta carta de las autoridades chinas pero que confirmaba que el FMI podía recibir el pago en dicha moneda. A partir de ahí el apuro del Mecon por cerrar un acuerdo con el Fondo fue muy notorio, al punto de anunciar durante el fin de semana el viaje a Washington para cerrar el acuerdo.
El motivo del cambio, es que al utilizar los yuanes para pagar al fondo el BCRA se queda sin yuanes para al menos mantener las importaciones a proveedores del país asiático. Autoridades del Mecon hicieron circular rumores con un nuevo dólar agro y la implantación del impuesto PAIS a determinadas importaciones. Un complejo esquema cambiario y tributario para camuflar un efecto final, una devaluación bastante amplia pero sin reconocer un salto en el dólar mayorista.
Las críticas no se hicieron esperar y van desde la denuncia de rompimiento de contratos (dólar Rofex y bonos atados al dólar oficial), la emisión monetaria ya que el BCRA va a comprar dólares a un precio más bajo del que va a vender y finalmente una aceleración inflacionaria producto de mayores costos (impositivos) para importar. A pesar de todo esto, el acuerdo no está del todo cerrado y el ministro Massa canceló su viaje a Washington para la firma de la quinta revisión.
Alternativas para armar el segundo semestre
En este contexto y a menos de un mes de las PASO, seguimos recomendando la compra de dólares para perfiles conservadores, mientras que para perfiles moderados y agresivos seguimos volcándonos por una cartera diversificada entre Cedears, Obligaciones Negociables hard dollar y acciones argentinas.
Para carteras de cash management priorizamos posiciones cortas devengando tasa y en menor medida instrumentos con cobertura por inflación a los meses de octubre y noviembre.
Para inversores conservadores que cuenten con dólares en el exterior o que puedan realizar operaciones de CCL, seguimos recomendando Treasuries a corto plazo (6 meses – 1 año) con retornos aproximados al 5% anual.
* Roberto Cucchetti, economista de Portfolio.