Las razones que explican el salto del dólar blue y cómo se perfila la próxima semana
En apenas una semana el dólar blue sumó nueve pesos, y llega a 35 pesos si se compara con el valor que tenía a principios de mes. En un mercado atravesado por la incertidumbre por el rumbo que tomarán las negociaciones con el FMI, la inflación que no cede y un Gobierno que no acierta en bajar la tensión con los mercados, la cotización del dólar informal es la caja de resonancia de las dudas de los operadores que buscan refugio en el billete verde.
A la indefinición respecto del programa de Facilidades Extendidas con el Fondo Monetario, se suma una actividad económica que empieza a mostrar signos de agotamiento en varios sectores, la inflación bajó por dos meses seguidos desde niveles estratosféricos de 8,4% en abril, a 7,8% en mayo y estacionó en 6% en junio. Pero los analistas consideran que aún es muy elevada, y además, ya algunas estimaciones privadas que anticipan una nueva a niveles del 8% en julio o tal vez en agosto.
En ese escenario, los operadores financieros observan con mucha preocupación la sangría diaria de dólares de las reservas del Banco Central para atender las necesidades del mercado. En lo que va del mes, contando dólares y yuanes chinos para los importadores, la autoridad ya se desprendió de casi U$ 1300 millones.
El dólar blue arrancó la semana en $520 para la venta en las cuevas del Microcentro porteño, marcando una leve baja respecto de cierre del viernes anterior, cuando terminó en $522 en el post cierre.
Si bien se mantuvo estable hasta mediados de semana, las dudas sobre la marcha de las negociaciones con el FMI y el hecho de que las reservas del Banco Central están en rojo profundo -reservas netas negativas en -US$ 7500 millones- alertó a los operadores, que buscaron estar a resguardo en el billete verde.
Parte de esta trepada del dólar informal también se explica por la cercanía de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y la tradicional dolarización de carteras por parte de empresas e incluso pequeños ahorristas, que prefieren estar en dólares antes que en pesos.
Sabuesos a la calle
Desde el miércoles de esta semana la respuesta del Gobierno fue sacar los sabuesos de la AFIP a las cuevas para detectar operaciones ilegales, en un procedimiento ya habitual ante una corrida, pero siempre con resultados limitados.
La incertidumbre se adueñó nuevamente del mercado cambiario este jueves y viernes por parte de las noticias poco alentadoras que llegaban desde Washington. El FMI está duro y no cede ante las nuevas demandas de los negociadores argentinos. Incluso está pidiendo una devaluación más acelerada del peso, algo así como echarle nafta a la hoguera de un mercado cambiario muy sensible.
Con este panorama, la semana próxima será clave, porque se acerca la fecha del 31 de julio en la que el país deberá pagarle al Fondo US$ 2.600 millones, y por el momento no tiene la plata. A menos que el propio organismo haga el esperado desembolso y aporte unos US$ 4000 millones como quiere el Gobierno, o al menos le "devuelva" los US$ 2.700 que ya le pagó en junio.
Al cierre de esta edición, el Gobierno se disponía a anunciar nuevas medidas, que más que tranquilizar a los operadores del mercado cambiario intentan engordar las reservas con una suba del dólar agro restricciones o sobre costo para importadores. Nuevas trabas y parches que más que tranquilizar encienden nuevas luces amarillas en el mercado.


