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Pacto de caballeros con el FMI: habría acuerdo antes del 14 de julio

Mientras se prepara para efectivizar el pago por US$2700 millones de los compromisos que vencían la semana pasada, el equipo económico sigue negociando y aspira a cerrar el acuerdo en las próximas dos semanas. Claves de un acuerdo determinante para la segunda parte del año.
La negociación con el Fondo lleva meses y todavía no está cerrada completamente pero mientras tanto el Gobierno pagará los vencimientos para no caer en cesación de pagos. Foto: Ministerio de Economía
La negociación con el Fondo lleva meses y todavía no está cerrada completamente pero mientras tanto el Gobierno pagará los vencimientos para no caer en cesación de pagos. Foto: Ministerio de Economía

Argentina y el Fondo Monetario Internacional(FMI) cerraron hoy un acuerdo de caballeros. Argentina le pagará mañana unos US$2.700 millones al organismo para cerrar los vencimientos de la semana pasada, correspondientes al segundo pago del año del programa de Facilidades Extendidas firmado en marzo del año pasado.

El organismo que conduce Kristalina Georgieva devolverá esos fondos antes que culmine la semana del 10 al 14 de julio. En el medio, seguramente entre mañana y la próxima semana, las partes llegarían a un acuerdo para cerrar todo el 2023, basado en que el organismo no le requerirá a la Argentina los compromisos de metas y objetivos pactados originalmente para este año, los que se renegociarán y recalibrarán de manera anual.

Con esto, Argentina deberá cumplir con las metas de déficit fiscal, emisión monetaria y reservas en el Banco Central, cuando cierre el 2023. Esto es, aproximadamente en febrero del 2024, cuando, obviamente, otro gobierno que suceda al de Alberto Fernández esté instalado en la Casa Rosada.

Mientras tanto, en las próximas jornadas, el equipo económico de Sergio Massa y los negociadores del staff del organismo, terminarán de negociar el único capítulo que aún resta saldar para anunciar que el país y el FMI tienen un nuevo acuerdo hasta fin de año: saldar el debate entre los reclamos de devaluación que quiere aplicar el FMI para actualizar el tipo de cambio, contra la propuesta de crawling peg (minidevaluaciones graduales y controladas) que defiende la gente de Sergio Massa.

Retraso cambiario

El equipo económico muestra que la evolución del tipo de cambio desde el comienzo de la fuerte corrida de abril pasado, donde el dólar oficial inicial navegaba en los 220 pesos, supera hoy el 25%, con un alza de precios acumulado de algo inferior al 20%, lo que implica una mejora de casi 5 puntos contra la inflación.

Obviamente, se reconoce desde Buenos Aires que esta aplicación de crawling peg tiene una velocidad inferior al retraso cambiario acumulado, y que desde el FMI se reclama un mínimo de actualización de entre el 25 y el 30% (dependiendo del valor que se tome), lo que dejaría a la estrategia oficial a mitad de cambio.

Desde el equipo económico se contesta que era imposible en épocas de turbulencias aplicar una devaluación gradual con un ritmo superior, y que si hacia delante se espera cierta estabilización inflacionaria, se podría acelerar el tipo de cambio oficial recortando ese 15% porcentual restante. Pero con un cronograma que incluya todo el año como escenario.

Se sabe que hasta aquí el FMI rechaza la propuesta. Pero que se espera una flexibilización en la visión de los negociadores del organismo. Será lo que se defina en horas.

Estrategia de intervención

Como ya contó MDZ, la actual forma de intervención indirecta del gobierno sobre el mercado cambiario es más del agrado del FMI que la aplicada hasta la primera quincena de abril, basada en la intervención directa sobre el tipo de cambio del MEP o dólar Bolsa, a plena colocación de dólares para sostener el valor general de la política cambiaria.

En aquellos días, los funcionarios del Palacio de Hacienda justificaron el cambio de operatoria y el movimiento para terminar con las intervenciones directas en los mercados de dólares financieros, algo que era analizado desde la sede del organismo financiero como una política cambiaria artificial de intervención sobre el tipo de cambio, alejada de todo lo comprometido en el programa de Facilidades Extendidas vigente desde el 25 de marzo del año pasado.

Lo firmado en 2022 con el FMI prohíbe explícitamente utilizar dólares de las reservas de manera directa o indirecta para controlar el tipo de cambio, lo que derivó en que la vigencia del acuerdo entre en modo pausa. Como la decisión del equipo de Sergio Massa fue tomada en medio de las negociaciones de Washington para la reformulación del acuerdo, no hubo mayores consecuencias reales ni en la relación con el Fondo como en la realidad macro del día a día.

Sin embargo, desde Washington se aclaraba que una vez que las negociaciones se cerraran y la nueva versión del Facilidades Extendidas estuviera en vigencia, todo volvería a la normalidad.