FMI: qué tan lejos o cerca está el acuerdo y qué cuestiona el organismo
- ¿Qué tan cerca está hoy Argentina de llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI)?
- 8 de 10.
- ¿A qué corresponden esos puntos que faltan?
- Fundamentalmente la política cambiaria. Pero sumale el punto fiscal, que se reabrió.
- ¿Y qué tan cerca están de cerrarse esos capítulos a negociar?
- La cuestión fiscal se negociará y se arreglará. La segunda, vamos a la necesidad de una decisión política.
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El periodista mantuvo este diálogo con uno de los funcionarios clave en la negociación con el FMI, con la intención de poner en orden la marcha de un debate entre Buenos Aires y Washington vía Zoom, que ingresa hoy en su cuarta semana. Y que, seguramente, tendrá una quinta, ya que en estos cinco días de cruces vía computadora, no se llegará a un acuerdo y sólo servirá para cerrar números y porcentajes a la espera de, como cuenta la fuente, decisiones más políticas que económicas.
Dicho de otro modo, todo lo que pueda cerrarse se terminará de discutir probablemente el viernes de la próxima semana, para pasar luego a una instancia de diálogo personal entre el ministro de Economía, Sergio Massa, y la directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva.
Y si ese evento se complicara, comenzará a aplicarse la diplomacia del WhatsApp entre el titular del Palacio de Hacienda y los funcionarios de la Casa Blanca que le prometieron al argentino, que servirán de última instancia si la negociación con el FMI se trabara.
El apoyo de Estados Unidos
Mientras tanto, y tal como contó el viernes MDZ, Argentina y el FMI negocian por la nueva versión del acuerdo de Facilidades Extendidas. El acuerdo, suspendido desde fines de abril por el uso de dólares para contener la suba de la divisa en los mercados financieros, incluye la obligación (por ahora innegociable desde el organismo) de sostener un nivel de déficit fiscal de 1,9% para todo el año.
Desde Washington se duda que ese porcentaje se cumpla y se exigen garantías sobre que el país está trabajando en el problema del aumento del desequilibrio primario entre ingresos y gastos. Y en Buenos Aires se le trata de mostrar a los funcionarios que ven y escuchan desde las pantallas de las computadoras donde se negocia vía Zoom, que la meta está bajo control.
Y que, pese a un primer cuatrimestre complicado, es posible hablar del cumplimiento del compromiso asumido. Además, en el caso de que haya que discutir un nuevo porcentaje, no será por una distorsión fuera de lo manejable. Más bien, según fuentes negociadoras, serían "matices".
Salvo la política cambiaria, el debate se concentra desde la semana anterior en el manejo de la brecha cambiaria vía devaluaciones pactadas, controladas, algo manipuladas y quizá artesanalmente ejecutadas, da el resultado que se le promete al organismo.
Deslizamiento
El argumento por el cual el Fondo podría aceptar el argumento que este "crawling peg" (deslizamiento gradual del tipo de cambio) podría dar resultados, es la explicación que los argentinos le dieron a los funcionarios en Washington, sobre que un shock sería inflacionario, mientras que la devaluación gradual y controlada del oficial a través de aceleraciones y frenos en el alza del precio del dólar, puede tener una consecuencia menor sobre el índice de precios al consumidor (IPC).
Se le explicó al FMI, que el incremento de los precios en los alimentos y otros bienes refiere a la velocidad de los dólares financieros y el blue y no al oficial, pero que la aceleración de la caída de la brecha depende que estos no se escapen.
Y que, en consecuencia, la articulación debe ser a través de devaluaciones pactadas del oficial, con contención e intervención directa del Banco Central. Curiosamente, el FMI no negó la alternativa, pero indicó un seco "quiero ver" para saber si la estrategia comienza a dar resultado.


