Presenta:

Inflación, salarios y el fenómeno de los "trabajadores pobres"

Carina Farah, licenciada en Economía, habló del fenómeno inflacionario tras los últimos datos publicados por el Indec: "Siempre tenemos la sensación de que es más".
Carina Farah, Licenciada en Economía, analizó los índices de inflación publicados por el Indec Foto: Archivo MDZ
Carina Farah, Licenciada en Economía, analizó los índices de inflación publicados por el Indec Foto: Archivo MDZ

Este miércoles el Indec dio a conocer los índices de inflación del mes de mayo, que fueron del 6,4% en Mendoza y del 7,8% a nivel nacional.

Carina Farah, Licenciada en Economía, analizó estos datos en MDZ Radio y aseguró que “perdemos la noción, siempre tenemos la sensación de que es más, porque tiene que ver con los comercios en los que compramos, con la canasta de cada familia que difiere con la del Indec”.

En Según Cómo lo Mires, detalló que “el Indec tiene una capacidad de medir en un territorio mucho más amplio que las consultoras privadas y mide una canasta mucho más amplia. Es una medición promedio y pondera por el consumo de una familia tipo, que es un consumo un poco cuestionable ya que es muy de subsistencia”.

“Hay alimentos particulares que han aumentado más del 6%. De todos modos, cuando te movés un poco del territorio te encontrás con una disparidad muy marcada y esto se refleja en el que el promedio esté más bajo”, aclaró.

Si bien la cifra bajó respecto de la medición anterior, Farah indicó que “es un poco prematuro hablar de un amesetamiento porque estamos muy cerca del 8% del mes pasado, que fue un mes inesperadamente alto”.

“El acumulado en estos primeros cinco meses es del 44%, hay muy pocos sectores de la economía formal que han podido recuperar estos incrementos en las paritarias y ahí está el gran problema, los salarios no aguantan el ritmo de la inflación y producen una pérdida de poder adquisitivo y por eso se está dando el fenómeno de los ‘trabajadores pobres’, que tiene que ver con que la inflación – no solo en la Argentina  sino en todo el mundo – opera de una manera regresiva en cuanto a la distribución del ingreso”, analizó.

Y añadió: “En el mundo hay recuperación económica, pero cada vez más gente cae en la pobreza. Y en la Argentina este fenómeno está mucho más marcado”.

Además, explicó: “Hoy la Argentina no tiene acceso a los mercados de deuda internacional y entonces lo que se hace es que el Tesoro nacional emite títulos y esos títulos los compra al Central y compra emisión de billetes y monedas. Hoy eso está bastante controlado, pero hay un nivel de inflación que se está generando por la misma expectativa de los formadores de precios”.

“En un punto todos somos formadores de precios y no tenemos la culpa de que el escenario sea tan aleatorio que no tenemos mercado de referencia, entonces más o menos a ojo tenemos que fijar un precio porque después tenemos que reponer esa mercadería. Como no sabemos a qué precio la vamos a reponer ni cuándo, por si acaso le ponemos un poquito más a la remarcación y esto acelera más la inflación, se retroalimenta a sí misma vía expectativas”, agregó.

“Hoy por hoy la inflación es un fenómeno multicausal, el tema es que al gobierno le está faltando el ataque a alguna otra causa, más allá de fijar los precios finales habría que analizar qué otra política se puede aplicar para atacar esta multicausalidad”, señaló.

Y continuó: “Argentina tiene pocos dólares y por lo tanto poco poder adquisitivo en términos internacionales. Siempre terminamos en el mismo problema que es la falta de dólares en el país. Para desacelerar la inflación terminamos recurriendo a la receta monetarista, terminamos subiendo la tasa de interés de referencia y con esa tasa el sector productivo no se puede financiar, seguimos como el perro mordiéndose la cola”.

“Argentina está hace mucho tiempo en el proceso de que puede hacer crecer la demanda y está bien que sustente aquel consumo más básico y más urgente de los más vulnerables, pero necesita que crezca la oferta de bienes y servicios. Creo que diversificar las ofertas en los mercados más concentrados y apalancar los procesos productivos, sobre todo en los sectores clave, es fundamental”, insistió.

“Argentina en algún momento va a tener que encarar un proceso de industrialización, 46 millones de habitantes no podemos depender de la sequía”, cerró.