Arranca una semana clave con inflación, suba de naftas y FMI en agenda
La agenda económica estará dominada por al menos dos noticias que los consumidores esperan con angustia. Esta semana las petroleras volverán a ajustar los precios en surtidores. Será otro incremento del 4% que se aplicarán entre miércoles y jueves, luego de subas mensuales del mismo orden desde diciembre pasado.
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Pese a los ajustes las petroleras se quejan de que los aumentos corren de atrás de la inflación, al punto que acumulan un atraso de casi un 30% según algunas estimaciones del mercado.
Pero a esto hay que sumar las actualizaciones por los impuestos al Combustible Líquido (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC), que desde el tercer trimestre de 2023 están frizados por el Gobierno, que intenta evitar un fogoneo mayor a la inflación.
De acuerdo a la normativa ambos tributos deben actualizarse trimestralmente siguiendo a la inflación, pero una nueva postergación, esta vez a través del decreto 168/2023 del 31 de marzo pasado dispuso una nueva suspensión, con lo que se siguen acumulando los atrasos.
El próximo ajuste de los impuestos debería tener lugar el 1° de julio, si se aplicaran los incrementos todos juntos los precios más que se duplicarían.
El portal especializado Surtidores.com, sostiene que tomando los precios actuales de precios en la Ciudad de Buenos Aires, si se aplicaran los aumentos en su totalidad la nafta súper anotaría un incremento del 15% por litro, y en el caso del gasoil grado 2 sumaría 9%.
Surtidores consultó al especialista Cristian Bergmann, para quien "poner al día el impuesto a los combustibles líquidos y el impuesto al dióxido de carbono representaría una suba del 115%, ya sea tanto para gasoil como para naftas". Sólo basta recordar que la inflación de 2022 acumuló 94,8% y sumó 20,3% en el primer trimestre 2023.
La semana marcará también una nueva marca en el dato de inflación. El miércoles 14 el Indec difundirá el índice de precios al consumidor de mayo, con la mayoría de las consultoras estimando un piso del 8%, aunque algunas proyecciones prevén hasta 9%.
De esta forma la inflación anualizada tocaría un 120% en los últimos doce meses. Sigue siendo un dato positivo en relación al Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), del Banco Central que el viernes pasado difundió su último informe con un impresionante 148,9% de inflación estimado para este año.
En contraste, desde los despachos oficiales se entusiasman con una baja respecto del 8,4% registrado en abril. En parte, eso es acompañado por la medición de la Ciudad de Buenos Aires, que para mayo midió un incremento del 7,5%, menos que el 7,7% que se había observado en su medición del mes previo.

Estos datos están al tope de la agenda económica, en momentos en que el Gobierno busca lograr el visto bueno del Fondo Monetario Internacional en relación a un nuevo acuerdo de Facilidades Extendidas, en el marco del cual el ministro de Economía, Sergio Massa, pretende que el organismo multilateral anticipe todos los desembolsos pendientes del año, que suman unos US$10.600 millones.
El Fondo por el momento resiste el reclamo, y apenas estaría dispuesto a aportar los US$2700 millones que vencen a fin de mes, pero no más que eso. Una dura pulseada, con escenario aún incierto.


