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Cómo movilizar un mercado laboral "congelado" en la previa de las elecciones

En 10 años el empleo privado registrado solo creció 3%, con pocas posibilidades de expansión si no se encara una reforma laboral que abarate los costos y promueva la contratación, aseguran analistas privados.
En los últimos diez años sólo creció el empleo público y el cuentapropismo, mientras que el empleo privado formal está estancado.
En los últimos diez años sólo creció el empleo público y el cuentapropismo, mientras que el empleo privado formal está estancado.

Cada día la economía da señales confusas a los consumidores, con un combo que incluye inflación, retroceso de la actividad económica, estancamiento del empleo y fuerte caída del salario, a los que se suma ahora la incertidumbre electoral.

En ese contexto, el mercado laboral muestra una dinámica compleja, que no da señales de poder revertirse en el corto plazo. En ese sentido, desde algunos sectores comenzaron a impulsar la necesidad de avanzar en una reforma laboral para poder dinamizar la generación de empleo

La foto del mercado de trabajo actual marca un desempleo del 6,3% tomando datos oficiales a cuarto trimestre de 2022, siendo este el valor más bajo desde 2015. Sin embargo, es un dato que no explica lo que pasa en la realidad.

El mercado laboral con demanda puntual sólo en sectores específicos como minería, energía, agro y tecnología.

Entre 2012 y 2022, el empleo registrado privado registró un incremento de apenas el 3% y entre los trabajadores autónomos cayó 4,7%. Distinto fue el desempeño que tuvieron el empleo público, con un salto del 27%, y los monotributistas que crecieron 42%. 

"Es claro que cualitativamente el empleo formal perdió calidad y en el universo cada vez más amplio de la informalidad laboral, el letal combo de la inflación más recesión castiga por dos", señala Matías Ghidini, CEO y Partner de GhidiniRodil, una consultora especializada en el mercado de trabajo.

Esto se da en un escenario en que la demanda laboral está literalmente frenada como la actividad económica, aunque hay oportunidades en algunos sectores puntuales, como tecnologías de la información y en menor medida, minería, agroindustria y energía y petróleo.

"El único vehículo posible para mejorar este panorama es una reforma laboral con una mirada de futuro", destacó Matías Ghidini. Y agregó que se busca que la reforma "abarate los costos de contratación e incluya inteligentemente al mercado formal las nuevas formas de trabajo que hoy crecen sin pausa: freelancers e independientes exportando servicios profesionales al exterior".

Profesionales independientes y freelancers encuentran en la exportación de servicios una alternativa laboral rentable.

En su opinión, este cambio de paradigma laboral debería también a federalizar el trabajo en el país. Es que tanto Vaca Muerta como las oportunidades del litio en el noroeste del país, como las iniciativas en materia de energías renovables, demandan talentos y ofrecen oportunidades laborales más allá de área metropolitana.

Pero esto se dará sólo si es posible avanzar en una educación y formación de calidad. Habrá que ver qué de todo esto será posible a partir del año próximo, cuando ya esté instalado el nuevo gobierno.