Blanqueo: ahora afirman que Sergio Massa negociará personalmente con la oposición
El ministro de Economía, Sergio Massa, se tomará como una misión personal, negociar con la oposición del Congreso la eventual aprobación del anteúltimo (el último será el eventual acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que se negocia en estas horas entre Washington y Buenos Aires), proyecto de ley que el gobierno enviará al Poder Legislativo.
El blanqueo de capitales y bienes en pesos y dólares, que el Ministerio de Economía envió al Congreso ayer por la mañana, y que junto con la renegociación del acuerdo de Facilidades Extendidas es la gran esperanza para lograr el ingreso de dólares frescos o "semifrescos" para fortalecer las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), debe tener votos de Juntos por el Cambio (JxC) para ser la realidad.
El ministro de Economía ya había negociado con la oposición en el primer bimestre del año, cuando el blanqueo había llegado al Congreso dentro del listado de leyes para ser tratados en sesiones extraordinarias.

La persistencia de Alberto Fernández y el oficialismo de avanzar en el juicio político contra los miembros de la Corte Suprema de Justicia, provocó luego que todos los proyectos a discutir se paralizaran.
Economía vio así cómo terminaban las extraordinarias, cómo llegaba el 1 de marzo y el discurso presidencial incendiario que volvió a paralizar el Congreso y cómo la oportunidad de obtener dólares se perdía. Sin embargo, y pese a la sequía, Massa esperó su tiempo político para insistir esta semana en su intención de blanqueo de capitales.
El nuevo juego
Para esto, el funcionario buscará ahora que, en la comisión en la Cámara de Diputados, el proyecto de exteriorización de capitales tenga cierto movimiento y algún que otro guiño opositor. Y que, aunque todos sepan que las relaciones entre el oficialismo y la oposición a nivel legislativo están rotas y bombardeadas por los tiempos electorales, aún es posible soñar con la aprobación.
Massa tiene argumentos. Dicen desde el Palacio de Hacienda que la idea que se envió al Congreso conviene no sólo al oficialismo sino también a JxC. Sabe el ministro que en las carpetas de todos los laboratorios de eventuales ministros de los dos principales candidatos del principal frente opositor, tienen también la idea de impulsar un blanqueo por el estilo, con lo que el proyecto enviado ayer al Legislativo sólo adelantaría los tiempos.
Aseguran cerca de Massa que en aquel primer bimestre del año, y pese a los avances sobre la Corte Suprema, desde su ministerio había sido ya negociado el capítulo blanqueo con los contactos con el bloque opositor que maneja Cristian Ritondo, que mantenía (y aún mantiene) el ahora titular del Palacio de Hacienda.

Y que había promesas cruzadas que se podría aprobar sin mayores problemas, dado que se trataba de un proyecto que JxC no encontraba cuestionamientos ideológicos, aunque sí técnicos, pero salvables en una negociación política técnica con la menor cantidad de ruido posible.
Luego vino el avance del Ejecutivo sobre el máximo tribunal, y el consiguiente rompimiento del puente de diálogo entre las partes, lo que derivó en el empantanamiento de las extraordinarias.
Nueva pulseada
Lo que ahora quiere Sergio Massa es mostrar que el proyecto puede aún tener vida, que hay interés en Parlamento para su tratamiento. Y que es posible aún pensar en una aprobación cuando el Congreso vuelva a trabajar con cierta normalidad antes de la apertura del proceso electoral.
El blanqueo es considerado crucial para Economía. Para Massa se trata de una medida importante para su programa financiero y fiscal. Lo que quieren Massa y su equipo es que el proyecto se convierta en ley lo antes posible, y que antes de julio pueda reglamentarse y comenzar a aportar capitales a las arcas siempre débiles del BCRA.
Así formarán parte de los dólares que el país puede poner sobre la mesa a la hora de redefinir la meta de reservas que la entidad que conduce Miguel Pesce debe mostrar casi con desesperación. Por otro parte, todo lo que se blanquee como activos físicos y financieros, pasará a formar parte de la masa imponible del tributo a los Bienes Personales, y, a raíz de ello, a aumentar la recaudación impositiva anual.
También como gesto para la oposición, esto serviría para mejorar los ingresos en 2024, pero se sabe que el Fondo Monetario analiza de manera positiva todo lo que tiene que ver con una mejora tributaria general.

Según el acuerdo de intercambio de información financiera firmado con los Estados Unidos (FATCA), se le transfiere a la Argentina la tenencia en cuentas, también las utilidades o rentabilidades que pueda haber percibido alguna de esas cuentas por formar parte de una sociedad o por tener alquileres de propiedades.
Es también la transferencia entre cuentas, la integración de capital de sociedades y, obviamente, todas las tenencias vinculadas a actividades reguladas por el sistema financiero.
Economía tiene en mente un blanqueo amplio, que incluya todos los capitales no declarados en cualquiera de sus formas (dinero en efectivo dentro y fuera de las fronteras nacionales, inmuebles, vehículos, bienes de capital y financieros, joyas, etc.), relativamente barato (al menos para el que decida ingresar sus dólares dentro del sistema financiero argentino) y fundamentalmente ágil en el tiempo de declaración e ingreso.
Esto, además de no poner mayores restricciones para el uso de esos dólares blanqueados, dándole al nuevo contribuyente la posibilidad de utilizarlos, tanto para ahorro como para la inversión o compra de inmuebles, campos, vehículos, etc. En estos casos, incluso, el blanqueo tendría que tener más facilidades.


