La ambulancia del Banco Central volvió a auxiliar al Tesoro y va por más
No habían transcurrido ni diez días del corriente mes cuando la situación fiscal obligó a la Tesorería a volver a tocar el timbre de Reconquista 266 en plena City porteña, recurriendo así al auxilio del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en esta oportunidad por un total de $290.000 millones. Fueron dos envíos, a través del instrumento de los Adelantos Transitorios (ATN), uno el 4 de mayo por $140.000 millones y otro el 9 por $150.000 millones.
De esta manera, en lo que va del año, hasta el pasado 9 de mayo, último dato disponible, el BCRA le giró al Tesoro $520.000 millones, lo que representa un 180% más que en el mismo período del año pasado, lo que habla a las claras de la acuciante situación fiscal que eclosiona en los precios y el dólar.
Los anteriores ATN fueron en marzo ($130.000 millones) y en abril ($100.000 millones). El año pasado, en total, el BCRA le otorgó $620.051 millones en ATN al Tesoro. De modo que en poco más de un cuatrimestre, este año ya lo asistió por el equivalente al 83% de todo el 2022.
El stock de ATN hoy supera los $3,3 billones, o sea, casi $1 billón más que un año atrás. Si se tiene en cuenta que aún resta, fiscalmente hablando, lo peor del año, es decir, cuando se registra la mayor parte del déficit fiscal anual y por ende la Tesorería requiere de la mayor asistencia del BCRA, pareciera que la “maquinita” se encendió demasiado temprano, más aún
en medio de un año electoral clave.
La mirada del Fondo
Vale señalar, además, que todo esto se da en un contexto de renegociación del acuerdo con el FMI que, precisamente, establece limitaciones para el financiamiento monetario del fisco vía el BCRA. Pero el programa vigente está bajo revisión, o mejor dicho, en modo “recalculando”.
En tal sentido, el actual programa establece que el nivel de asistencia monetaria al Tesoro no debe superar los $883.000 millones. O sea, quedarían poco más de $360.000 millones para todo el resto del año. Claro que amén de esto es la Carta Orgánica del BCRA que establece los límites para el otorgamiento de ATN.
El problema, además, es que hay una asistencia monetaria indirecta al Tesoro a través de las intervenciones del BCRA en el mercado de bonos públicos, más allá de aquella vinculada con cubrir los vencimientos de deuda pública, principalmente en pesos, no renovados.
Al día de hoy, por ese otro canal el BCRA lleva emitidos más de medio billón de pesos. Es decir, que entre la asistencia directa, ya más de medio billón de pesos, más la indirecta vía el factor llamado por el BCRA “Otros” se emitió otro medio billón de pesos. En total, más de un billón de pesos.

Leliq y algo más
¿Dónde termina gran parte de esta emisión de pesos? En la colocación de deuda remunerada del BCRA, referenciada en las Letras de Liquidez (Leliq) pero también en otros títulos. El gran intríngulis, al que ya en varias oportunidades nos hemos referido.
Pero para ver más claro lo que está sucediendo en este aspecto vale analizar lo acontecido el mes pasado. El Tesoro logró captar fondos del mercado financiero por casi $1,5 billones en las dos licitaciones de deuda de abril. Con esto pudo hacer frente a la totalidad de los vencimientos de deuda del mes y quedarse con un sobrante de casi $300.000 millones.
Sin embargo, esta exitosa performance oculta ciertos artilugios que reflejan, al fin y al cabo, el grado de dificultad que enfrenta al encontrarse con un sector privado renuente a refinanciarle los vencimientos de deuda.
¿Qué hizo entonces el Tesoro?, terminó recurriendo a la emisión monetaria del BCRA. Así, el ente monetario “trianguló” financiamiento para el Tesoro en ambas licitaciones a través de diferentes organismos públicos, especialmente el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS.

Según estimaciones privadas, el BCRA habría comprado con pesos títulos públicos al FGS y éste habría usado esos pesos para comprar bonos en las dos licitaciones de deuda del mes. Se calcula que el financiamiento monetario indirecto del BCRA a través de los organismos públicos sumó cerca de $600.000 millones el mes pasado.
Por lo tanto, el BCRA ya no solo interviene en el mercado secundario de deuda emitiendo pesos para sostener el precio de los títulos públicos en pesos y evitar el derrumbe del mercado de deuda local, sino que también empezó a intervenir en el mercado primario de deuda para financiar, indirectamente, al Tesoro y por montos relevantes, lo que incrementa el riesgo de un
desborde monetario a futuro.
Cabe recordar que los vencimientos de deuda local antes de las elecciones PASO (mayo, junio y julio) promedian $2,2 billones mensuales, donde la mitad está en manos de inversores privados.

