Golpe al mercado: la caída del petróleo por la tregua redefine precios de nafta, pasajes, dólar y producción agropecuaria en Argentina
La reapertura del Estrecho de Ormuz hizo caer el petróleo, pero en Argentina el efecto sobre combustibles, pasajes, dólar y agro no será automático.
El petróleo cayó por la tregua en Medio Oriente.
ShutterstockEl mercado del petróleo cambió de clima en cuestión de horas. La decisión de Irán de mantener abierto el Estrecho de Ormuz para la navegación comercial durante el alto el fuego provocó una baja abrupta del crudo y desarmó buena parte de la prima de riesgo que se había instalado por la escalada bélica.
Este viernes 17 de abril, el Brent cayó hasta la zona de los USD 89 por barril y el WTI se movió cerca de los USD 83, en una rueda marcada por el alivio de los mercados globales, la mejora de las acciones y una caída del dólar como activo de refugio.
La noticia no es menor para Argentina. El petróleo es un precio de referencia para varias cadenas al mismo tiempo: combustibles, logística, transporte aéreo, costos de producción y expectativas financieras. Pero entre el movimiento internacional y el efecto local hay un paso intermedio: las decisiones empresarias y regulatorias. Por eso, aunque el derrumbe del crudo cambie el escenario, no alcanza por sí solo para anticipar una baja inmediata en toda la economía.
Combustibles: menos presión, pero sin rebaja inmediata
En los surtidores argentinos, el impacto más visible sigue atado a la estrategia que adoptó YPF a comienzos de abril. La petrolera resolvió no trasladar durante 45 días la suba internacional del barril y usar ese período como un “amortiguador” para evitar un salto brusco en naftas y gasoil. Ese esquema sigue vigente y, según las coberturas publicadas en los últimos días, también explica por qué una caída del crudo no implica una rebaja automática: parte del costo previo fue absorbido y la compañía todavía debe recomponer ese desfase.
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De hecho, los combustibles en Argentina llegaron a acumular una suba cercana al 23% desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, aun con intervención de YPF para moderar los aumentos. En ese marco, la baja internacional reduce presión sobre futuros ajustes, pero no garantiza una marcha atrás en los precios actuales. El escenario más probable, por ahora, es uno de estabilización antes que de descenso fuerte en el corto plazo.
Pasajes, dólar y campo: alivio parcial, no automático
La aviación es uno de los sectores que más rápido siente los movimientos del petróleo. En marzo, Aerolíneas Argentinas aplicó un recargo por combustible en vuelos de cabotaje e internacionales, en línea con otras compañías del mundo, porque el jet fuel llegó a representar cerca del 40% de los costos del negocio. Si el crudo se sostiene en baja, esa presión debería ceder, aunque el traslado a los tickets tampoco suele ser inmediato y depende de cobertura de costos, demanda y programación comercial.
En el frente cambiario, la tregua también descomprimió. Reuters reportó que la reducción del riesgo geopolítico debilitó al dólar a nivel global, un movimiento que suele favorecer a monedas y activos de mercados emergentes. Para Argentina, eso puede traducirse en menos tensión financiera externa, aunque el precio local del dólar sigue dependiendo sobre todo de factores domésticos, como reservas, expectativas y política monetaria.
Para el agro, la lectura es doble. Una moderación del precio del petróleo puede recortar presión sobre el gasoil y sobre parte de la logística, dos componentes sensibles en plena actividad productiva. Pero el beneficio tampoco es lineal: los costos locales ya venían altos y la mejora dependerá de si esa baja internacional logra filtrarse al mercado interno. En otras palabras, la tregua en Medio Oriente reordena expectativas y cambia el tono del mercado, pero en Argentina todavía no alcanza para hablar de alivio pleno. Por ahora, el efecto más concreto es otro: frena nuevas subas y abre una ventana de menor tensión para una economía que seguía mirando el barril como una amenaza.


