Cómo vender más "hackeando" tus productos o servicios estrella para diferenciarte
¿Es posible salir de la guerra de precios y diferenciarse? ¡Claro que sí! Para ayudarte a abordar el tema preparé una serie de contenidos bajo la consigna “hackeando las 4 P del marketing". Aquí vamos a repensar fuera de la caja de herramientas habitual qué novedad podríamos traer a nuestro rubro, modificando: Producto, Plaza (Distribución), Promoción o Precio para crear experiencias que enamoren a nuestros clientes y generen fidelización.
Hoy vamos a analizar el producto y concretamente cómo hackear tu producto o servicio estrella para crear nuevas formas de ofrecerlo.
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1) Tamaño: Alterar el tamaño de nuestro producto puede ser un excelente recurso para diferenciarnos. Por ejemplo: Podríamos crear una hamburguesa gigante y ser “El hogar de la hamburguesa más grande de Argentina” o, por el contrario, ir hacia un tamaño minúsculo como las carteras mini que lanzaron marcas de lujo como Fendi, que tenían el tamaño de una cajita chiquita de fósforos.
Si ofrecés servicios podrías agregar beneficios de mayor duración. Por ejemplo, si tenés un local de eventos ser el “salón que más horas de fiesta te da” o si tenés un estudio contable ser el estudio que te da el asesoramiento en el menor tiempo. Para ayudarte a pensar en este recurso pueden servirte estas palabras como disparadores: enorme, gigante, mini, pequeño, mediano, altísimo, bajísimo, angosto, anchísimo.
2) Forma: Modificar la forma habitual de un producto en góndola o de su packaging, ayuda a diferenciarse. Por ejemplo: Los perfumes de Carolina Herrera con packaging con forma de zapato de taco o Paco Rabanne con un lingote de oro o un robot. La forma se vuelve objeto de deseo, le da valor agregado al producto y destaca de los competidores.
En servicio, podrías aplicarlo a tus entregables, por ejemplo ser el estudio de abogados con contratos que apliquen Legal Design, para que ambas partes de un acuerdo entiendan el contenido, de manera ilustrada, fácil y sin palabras difíciles.
Algunas palabras que nos pueden ayudar: Corazón, estrella, rombo, círculo, triángulo, de frutas, de perros, de comida, etc.
3) Color: Jazmín Chebar junto a Narda Lepes en Café Jazmín idearon un café rosa a base de remolacha o Burger King alteró su pan de hamburguesa volviéndolo negro como acción para Halloween. Estas acciones de hackeo pueden ser implementadas
como estrategias habituales o usarlas asociadas a efemérides.
¿Y en servicio? Qué tal si tu servicio de taxis tiene una línea exclusiva para mamás que llevan a los chicos al cole con un color naranja como los micros escolares. O si ofrecés servicios de plomería, tener un uniforme distintivo que al verlo todos sepan cuál es tu especialidad.
Algunas palabras que nos pueden ayudar: color, pastel, flúor, vibrante, monocromático, tríada, etc.
Foto: Freepick.
4) Tacto: ¿Cómo se siente tu producto? Acá podemos jugar con diferentes texturas como los sillones que se ven súper blanditos y cómodos, que están por toda la Ciudad de Buenos Aires, creados por Grupo Bondi, pero que en realidad son de hormigón para mayor resistencia.
También podemos pensar en atributos como la durabilidad. Una chomba escolar que, por su textura, resiste hasta 1000 lavados podría crear un diferencial asociado a los materiales y el tacto. Y en servicio podríamos aplicarlo de forma intangible a aspectos como por ejemplo la forma de atención de nuestro personal. Por ejemplo, en un centro médico pensar en formas “suaves y delicadas” de dirigirse al cliente en todo el proceso de compra.
Algunas palabras que nos pueden ayudar: suave, rugoso, pinchudo, áspero, aterciopelado, blando, deformado, delicado, duro, esponjoso, fino, flexible, húmedo, liso.
5) Sabor: ¿Cómo podemos hackear la forma en la que sabe tu producto? Acá tenemos muchas maneras, algunas son las de crear un producto que se ve y percibe de un sabor, pero al probarlo esté hecho de otro, como por ejemplo las hamburguesas de "not co" que saben a carne vacuna, pero están hechas con vegetales o las papás fritas con sabor a barbacoa que son de papa.
Otra alternativa es agregarle sabor a un producto que no lo tiene. Por ejemplo, gel íntimo con sabores. Posiblemente, la venta de este producto específico no genere un gran impacto en la facturación global, pero sí se convertirá en un “llamador” al local, una forma de atraer al cliente a consumir el resto de los productos de la marca.
Algunas palabras que nos pueden ayudar: dulce, salado, amargo, ácido, y umami.
Recordá que las marcas que se diferencian y destacan, venden más (y más caro).
#Escribí
- ¿Cuál es el tamaño, la forma, color, sabor y tacto habitual para tu producto o servicio en tu rubro?
- ¿Qué aspectos podrías alterar, que nadie esté teniendo en cuenta y tu cliente valore, para innovar y mejorar la experiencia de tu cliente?
- Escribí al menos 20 formas “locas” de aplicar esto en tu producto o servicio para innovar, descartá las que no funcionen y evaluá la viabilidad de tus 2 favoritas.
¡Logremos juntos #quetumarcadestaque!
Te espero en mis redes para que me cuentes ¿Cuál de estas acciones fue tu favorita para "hackear" tu producto o servicio?
* Constanza Sidoti es Lic. en Publicidad y Especialista en Marketing de Diferenciación para pymes, comercios y emprendedores.
Podés visitar sus redes: https://www.instagram.com/conniesidoti/