Vitivinicultura

Dólar vino: recién reglamentado, es difícil su implementación

La principal traba es que las bodegas deben ingresar al programa de Precios Justos y que, aunque prometen agilidad, el sistema es complejo por las idas y vueltas más allá de las diferencias inflacionarias. Creen que para ajustar el mercado externo, podrían desequilibrar al interno.

Diana Chiani
Diana Chiani miércoles, 19 de abril de 2023 · 19:03 hs
Dólar vino: recién reglamentado, es difícil su implementación
El ministro de Economía, Sergio Massa, lanzó incentivos a las liquidaciones de productos agropecuarios, pero juega en contra la inflación. Foto: Alf Ponce/MDZ

El anuncio de un dólar diferencial para las exportaciones vitivinícolas y agrícolas en general decía que comenzaría a regir a partir del 8 de abril. Recién el lunes 17 se publicó la resolución que habilita a liquidar a $300 las exportaciones de vino, mosto, uva y pasas. Pese a la dilación, la medida es retroactiva al 10 de abril, por lo que todas las exportaciones que se hagan en esta fecha pero se registren después, ingresarán dentro de este protocolo.

Para la vitivinicultura, la ventana de un dólar diferencial que pretendía estar a medio camino entre el oficial y el blue estará abierta hasta el 30 de agosto. En las últimas semanas, el movimiento de la moneda norteamericana en estas dos versiones más conocidas, abre un signo de interrogación entre los exportadores. Más allá de esto, las resoluciones 138 y 194 de la Secretaría de la Agricultura da algunas precisiones con relación al ingreso de las bodegas al programa Precios Justos.

Dudas, reparos y postergaciones

Éste es el primer reparo del sector privado que confirma que para poder liquidar las exportaciones a un dólar más alto que el oficial (hoy en $224) tiene la obligación de ingresar todos sus productos a este Plan que permite actualizaciones de precios de entre 1 y 3% por mes. Por un lado, los aumentos autorizados serán en función de la cantidad que se exporte y, por el otro, aún faltan especificaciones de cómo será la modalidad, el control y otras cuestiones operativas, que hacen a la efectividad y transparencia de la medida.

Eso, por no mencionar la diferencia entre los incrementos que permiten Precios Justos y los que marca la inflación general que en marzo fue de 7,7%, según el Indec.

En palabras de Mario González, presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), es importante que se haya dado el primer paso para resolver la difícil situación de los exportadores, pero hay que esperar un par de meses para ver si se pudo implementar y, de ser así, su impacto en las empresas y en las reservas del Banco Central.

Cada empresa deberá evaluar si le conviene obtener un beneficio en su sector de mercado externo a costa de desequilibrar el interno. Por otro lado, en principio la resolución permite el ingreso y la salida rápida del Programa si las bodegas ven que no les conviene. En líneas generales, se estima que la restricción dada por Precios Justos es una complicación que desalienta la adhesión.

Impacto de la inflación

Para el enólogo Alejandro Vigil, director de Bodegas de Argentina, el tiempo que llevará hacer un nuevo ingreso a Precios Justos sumado a la logística de producción e ingreso de la orden de compra correspondientes y otros trámites relacionados, las exportaciones se harán más cerca de agosto que de abril. “Al ritmo que se está devaluando el dólar oficial, es probable que en esa época ya esté en $300”, reflexionó Vigil.

Desde su punto de vista, el acuerdo de Precios Justos es prácticamente inviable por un tema de costos, ya que va por debajo de la rentabilidad global de las empresas.  De todas maneras, cada firma analizará la conveniencia de adherirse o no y aún hay dudas sobre lo que pasará con las bodegas que no venden sus productos en el mercado interno.

En este sentido, Patricia Ortiz, presidenta de Bodegas de Argentina, expresó que han mantenido reuniones en la Secretaría de Comercio y que la semana próxima habrá otra para aclarar algunos detalles. En principio, lo que marca la resolución no sería algo factible para las empresas, así dificultaría la adhesión al dólar vino, que tanta expectativa había generado.

Mario González comentó que lo que hoy prima en la industria es la cautela a la hora de avanzar o no. Sin embargo, agregó que una manera de saber si será útil podría ser comenzar y, sobre la marcha, ver los resultados para decidir continuar o no. Es que más allá de la reglamentación publicada hay diversos puntos poco claros en lo que a la implementación respecta. Desde el Gobierno prometieron agilidad pero hasta el martes a la tarde, por caso, la página para inscribirse no estaba en funcionamiento.

Esta semana se terminarán de publicar las resoluciones para otros productos de la economía regional con mayor impacto en el mercado interno. Aquí los acuerdos tendrán que ver con la garantía de abastecimiento en carnes, peras, manzanas y arroz; entre otros. Aunque  nadie lo dice abiertamente, el dólar vino parece hacer agua antes de comenzar.

Archivado en