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Dólar vino: se concreta un anuncio que da respiro al sector hasta el 30 de agosto

El ministro de Economía, Sergio Massa, finalmente dio detalles del tipo de cambio diferencial para las exportaciones vitivinícolas y de otros productos del campo. El llamado dólar vino regirá desde el 8 abril para todos los productos de la industria. Alivio para el sector empresario.
Foto: Alf Ponce/MDZ
Foto: Alf Ponce/MDZ

El anuncio se esperaba para el 1 de abril y llevó diversas reuniones entre las cámaras empresarias y funcionarios tanto del Ministerio de Economía como de la Secretaría de Agricultura de la Nación. Finalmente, se oficializó el tipo de cambio diferencial para la vitivinicultura y otros productos agrícolas con el objetivo de aliviar los costos del sector exportador y de incentivar el ingreso de dólares al país.

El ministro de Economía, Sergio Massa, cumplió la promesa que hizo durante el Desayuno que la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) realiza tradicionalmente durante la Vendimia. En concreto, este sector recibirá una suerte de devaluación durante cinco meses y podrá liquidar sus exportaciones a un dólar de $300. Por el momento, la brecha se abrirá desde el 8 de abril hasta el 30 de agosto.

Como se había anticipado, el régimen cambiario regirá para todos los productos vitícolas y, además del vino embotellado, entrará el granel, el mosto, las uvas y las pasas. Las entidades gremiales empresarias manifestaron satisfacción por la medida aunque anticiparon que es preciso afinar detalles y terminar de ver la letra chica con el objetivo de lograr los beneficios esperados.

En palabras de Fabián Ruggeri, presidente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi), el tipo de cambio diferenciado es un “logro de la industria organizada”. Desde su punto de vista sin la institucionalidad del sector, bajo el paraguas de Coviar, hubiese sido difícil darle forma al convenio.

El presidente de la Corporación, Mario González, estuvo presente durante los anuncios realizados en Economía y también calificó a la medida como positiva debido a que “mejora las condiciones que tienen las empresas vitivinícolas para poder exportar”. Al igual que Bodegas de Argentina, desde Coviar se celebró la respuesta dada por el Gobierno Nacional a un sostenido pedido del sector para atender la pérdida de competitividad de la vitivinicultura argentina.

Se trata, más bien, de una suerte de respiro debido a la situación de los exportadores debido a la diferencia entre el dólar oficial al que deben liquidar su producto y el valor de todos sus costos que corren al ritmo de la inflación y del precio del dólar paralelo. El llamado dólar agro o vino a $300 está a mitad de camino entre los $218 del oficial y los $397 del informal.

Camino a recuperar la competitividad

Desde Bodegas de Argentina  también celebraron la medida como una manera de comenzar a recuperar la competitividad en los mercados internacionales. En este sentido, la presidenta de BA, Patricia Ortiz, subrayó la situación crítica que atraviesan las bodegas que exportan. Sin embargo, el camino de retomar el sendero exportador no será sencillo.

Es que la vitivinicultura no tiene el mismo ritmo que la soja y poner el producto afuera no es tan sencillo como lo puede ser para los granos o materias primas similares. Así, la brecha se abrirá durante cinco meses para la vitivinicultura mientras que para otros productos será de dos (hasta el 31 de mayo). Aunque el sector reclamaba que el tiempo fuera superior a seis meses, está satisfecho de que dure más que los tres meses que habían trascendido la semana pasada.

Ruggeri explicó que el vino no está en silos directo para ser vendidos sino que antes de exportarlos es preciso realizar tareas que llevan tiempo. Pese a que las bodegas tengan stock vínico, puede que no esté embotellado y, mucho menos, etiquetado. “Hay que realizar convenios de exportación, embotellar, etiquetar y, sobre todo, conseguir un contendor”, contó Ruggeri. En un contexto de pocas importaciones y de escasez mundial de contenedores, la logística para el sector vitivinícola no es menor y no podría resolverse en un par de meses.

El tiempo, en tanto, es una de las principales satisfacciones para la vitivinicultura. Por otro lado, se había anunciado que las bodegas que se beneficiaran con el dólar a $300 deberían participar del Programa Precios Justos. Con algunas marcas y bodegas la vitivinicultura ya participa del plan que regula precios y, en principio, no se requeriría que todas las exportadoras ingresen. La letra chica de este punto se verá con el correr del tiempo.