Día del Malbec: los números de una variedad que agrega mucho valor
Casi desde sus inicios, el Malbec, la variedad emblemática de Argentina no ha parado de crecer ni en el mundo ni dentro del país. Cuando la vitivinicultura local se internacionalizó y comenzó la primera reconversión, la diferenciación y biodiversidad de esta variedad permitió impulsar el crecimiento y diferenciar al país. En un rubro extremadamente competitivo, el desafío cumplido es mantenerse y tal vez sumar un nuevo aliado para su difusión: el enoturismo.
Wines of Argentina (WofA), la entidad que promueve nuestro vino en el mundo, logró posicionar al 17 de abril como el Día del Malbec; fecha que forma parte de la agenda de eventos internacionales y genera diversas actividades en Mendoza y en distintas partes del país. “Las más de 46 000 hectáreas cultivadas de producción nos dan un poder estructural y de volumen que nos permite estar en casi todos los segmentos”, destacó Alejandro Vigil, presidente de WofA.
Entre 2013 y 2022, según datos del Observatorio Vitivinícola de Coviar, la superficie con Malbec pasó de 36 151 hectáreas a 46 565; lo que implicó un crecimiento de 29%. El Malbec es la marca registrada de Argentina en el exterior y su principal diferencial. No obstante, el principal consumidor se encuentra en el mercado interno, que posee una clara tendencia hacia los tintos.
El preferido de los argentinos
Hay que tener en cuenta que son los genéricos los que se llevan el mayor volumen en ambos puntos de la cadena. De este modo, del total de 160 482 hectáreas con uvas para vinificar, el 22% corresponde a Malbec. Porcentaje que se condice con la participación de la variedad en la cantidad de litros de vino que se elaboran y también creció. Del mismo modo, entre 2013 y 2022 se registró una suba de 10 puntos en la participación del Malbec dentro de los litros elaborados para el mercado interno.
Según Sergio Villanueva, representante del Fondo Vitivinícola Argentino el organismo que promueve el consumo del vino en el mercado interno, expresó que entre los varietales, el Malbec es de los preferidos. “Es el más elegido y el más referenciado”, subrayó. La entidad ha programado actividades diversas para celebrar el Día del Malbec. No es para menos, entre 2013 y 2022 su consumo creció en el país un 89%, con un importante salto de 6% en el último año.
De este modo, el varietal se destaca por dos motivos. Por un lado, con más de 135 700 millones de litros y 2004 etiquetas se lleva la mitad (51%) de la participación en lo que a varietales respecta. Ese porcentaje era de 36% en 2013 y la ampliación estuvo impulsada por la mencionada preferencia local así como por el valor que tienen sus uvas y tipos de vino.
Con relación a esto, el mejor precio pagado por la uva Malbec en el Valle de Uco fue de $129,37 el kilo. Más allá de las contingencias de este año, en los últimos diez años el valor de la uva Malbec mejoró 34% en comparación con el promedio mientras que el del vino lo hizo un 9% en el mismo periodo. Se trata de precios e incrementos superiores al promedio del resto de los tipos de uvas.
Valor agregado de exportación
En 2022, las exportaciones de Malbec totalizaron en 1 509 857 hectolitros; lo que equivalió a casi U$S 510 millones, según datos provisorios del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). De estas cifras, el Malbec fraccionado representó el 74% en volumen y el 92,5% en valor, con U$S 471 millones.
En palabras de Daniel Rada, del Observatorio Vitivinícola Argentino, el Malbec ya no puede crecer de manera exponencial como lo hizo debido a que por un lado el mercado mundial está maduro y relativamente estabilizado; además de la limitación de la cantidad de hectáreas. En este contexto, destacó que ha sido un logro mantenerlo en el mundo debido a que se trata de un mercado muy competitivo y desarrollado. Si se tienen en cuenta las restricciones de la macroeconomía, “el mérito es mucho mayor”.

“La originalidad del Malbec es lo que le da identidad al país y lo que nos diferencia”, destacó Villanueva. Si bien el principal destino de exportación es Estados Unidos, con 356 583 hectolitros exportados, crece el interés de otros países entre los que se destacan Reino Unido (175 006 hl), Brasil (141 383 hl), Canadá (62 296 hl), México (49 675 hl), Países Bajos (33 577 hl).
Según datos brindados por WofA en el último año se suman nuevos interesados en América Latina, entre los que se destacan Colombia y Perú. China e Irlanda, con exportaciones cercanas a los 15 000 hectolitros anuales, son los otros países que también compran Malbec aunque el alcance es mínimo.
“La variedad que hay en Argentina es prefiloxérica; una plaga que prácticamente hizo desaparecer el Malbec en Europa”, explicó Vigil. Esta característica permite al país contar una con una biodiversidad que no existe en otras partes del mundo y es lo que permite esa originalidad tan anhelada en el mundo del vino. “Todos los países luchan por la identidad y nosotros la tenemos con productos de calidad; lo que es un gran diferencial”, apuntó Villanueva.
Diversificar gracias al turismo
El 85% del Malbec Argentino se cultiva en Mendoza en donde hay 39 463 hectáreas implantadas. De lejos, le sigue San Juan con 2840 hectáreas. El resto de las provincias como Salta, La Rioja y Neuquén están mucho más atrás en la cantidad de tierra cultivada con Malbec. Se trata de un producto con alto valor agregado que tiene posibilidades de crecer.

Más allá de las condiciones macro que pueden incentivar más o menos las exportaciones, Alejandro Vigil subrayó que lo importante es enfocarse en la difusión del vino no solo para los curiosos que se acercan por primera vez sino también para los clásicos. Es decir, para los que acostumbran a disfrutar del vino y a quienes el Malbec les puede ofrecer una suerte de formatos diversos con calidades altas.
Con la mirada puesta en el futuro, el presidente de WofA destacó la posibilidad de crecimiento atada al turismo. Luego de la pandemia, cada vez más bodegas han comenzado a sumarse a la oferta turística debido a la gran demanda que hoy tiene y que, entre otras cosas, se destaca por visitantes extranjeros, con un alto impacto en el consumo.
“Con relación a los nuevos productos que puede dar el Malbec, creo que el número uno es el turismo y trabajara para que siga creciendo”, subrayó Vigil. Agregó: “Entender que somos “Malbeclandia” implica generar valor a infinidad de productos locales que exceden al vino. Tenemos esa posibilidad y el desafío de saberlo utilizar a nuestro favor”.


