Apicultura: una actividad que también sufre con la sequía
La apicultura es una actividad trashumante, es decir, que puede moverse o se traslada en función de las necesidades. Sin embargo, la sequía del año pasado impactó en la agricultura, lo que tuvo incidencia en los rendimientos de miel. Mendoza es una de las principales provincias productoras de miel y cuenta con un mapa de georeferenciación apícola que certifica la trazabilidad de las colmenas.
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La cantidad de kilos que se obtienen de las colmenas varía a partir del clima, localización y tecnología aplicada; entre otras variables. Este año, la baja en las lluvias ha implicado recolectar la mitad de lo usual ya que se han registrado unos 15 kilos por colmena mientras que en épocas normales se pueden sacar entre 25 y 30 kilos. “Este año ha sido muy malo”, comentó Julio Ramírez, coordinador Apícola de Mendoza; área que pertenece a la Dirección de Ganadería.
Argentina no es un gran consumidor de miel por lo que cerca del 90% de la miel que se produce en el país tiene destino de exportación y va principalmente a Estados Unidos y Europa. Según datos oficiales, la provincia cuenta con 518 productores y 110 012 colmenas que se encuentran distribuidas en toda la provincia con especial concentración en General Alvear, San Rafael (sur) y Lavalle (norte).
A grandes rasgos, las mieles se dividen entre claras y oscuras y, según datos publicados por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en enero de 2023 el rango de precios de exportación de la miel a granel se encontraba entre 260 y 500 pesos por kilo. En Cuyo, el valor promedió $393 y, en la cuenta, se deja de lado a Misiones cuya miel se despega de la del resto del país y vale entre los $800 y los $1.000 por kilo.
Todo a pulmón
Además de las heladas tardías, la falta de lluvias, el calor excesivo y el cambio climático generalizado que incide en los rindes, el sector no escapa a las generales de la producción en Argentina: inflación alta y costos en dólares que atentan contra la competitividad. Según referentes del sector se quedan afuera de todo tipo de beneficio o ayuda estatal.
“Con las sequías y las heladas tardías ha sido un año complejo y no recibimos ningún tipo de apoyo”, expresó Juan José López quien con sus dos hijos tiene 2.000 colmenas y, desde hace 35 años, lleva adelante el negocio familiar. Tal vez ese es uno de los motivos por los que algunos productores no solo viven de la venta de miel sino que también comercializan lo que se denomina material vivo.
“Las unidades productivas se modifican y mucho depende del precio. Mendoza tiene la característica de ser productora de material vivo (abejas, núcleos y reinas) y eso también sirve para mejorar los ingresos”, explicó Ramírez. Los principales materiales o “remedios” que se utilizan en el rubro están dolarizados mientras que el otro importante es el azúcar con precios que suben.
La actividad principal de Nicolás Álvarez está en la venta de abejas reina. Desde General Alvear ha exportado a Uruguay y Chile, además de proveer a otras provincias argentinas. Con capacidad para realizar 5000 fecundaciones, Álvarez señaló que se puede vivir de la apicultura, pero que hay que ser muy preciso así como abarcar diversas partes del abanico que presenta la actividad ya que “no hay ayuda de nadie”.
En Mendoza, la temporada comienza cerca del 10 de agosto con los cultivos que están bajo riego y la floración temprana; en especial de los ciruelos Hasta octubre las abejas obreras toman polen y fabrican miel. Después, entre ese mes y noviembre, las colmenas aprovechan las flores del secano o montes naturales que presentan variedades como jarilla y piquillín. Es el momento en que crecen ayudadas por técnicas genéticas y de manejo.
Entre marzo y abril termina la zafra o cosecha y se comienzan a cerrar las colmenas para que pasen el invierno. Antes de eso, se aprovecha el polen de las flores tardías que las abejas transforman en mil para su supervivencia. Este año, debido a la situación agrícola por la sequía fue preciso aportar mayor glucosa o azúcar desde afuera para paliar esta situación.

