Una sola certeza y expectativas sobre cómo abrirán los mercados este lunes
Las elecciones generales cambiaron radicalmente el escenario político y económico, aunque quedó mucha tela para cortar de cara la segunda vuelta. Pero más que nada para lo que será la transición hasta el 10 de diciembre y la atención a la agenda económica prioritaria.
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Por el momento, la única certeza es que el ministro de Economía y candidato presidencial, Sergio Massa, tiene muchos incentivos para no devaluar de nuevo el peso, tal como hizo el 14 de agosto tras las PASO, llevando la cotizando del dólar oficial (mayorista) a $350 fijos hasta el 15 de noviembre. Esto supuso una devaluación del peso del 18%.
Y el impacto de la devaluación sobre los precios fue inmediato, de manera que la inflación de agosto terminó en 12,4% y la de septiembre en 12,7%, Además, por el salto del dólar blue y los dólares financieros (MEP y Contado con Liquidación) los precios se aceleración en octubre, en especial de alimentos y bebidas. Los analistas esperan otro dato tremendo de suba de precios en octubre, acelerando la inflación anual a niveles cercanos al 190%.
Dos opciones en pugna
Con la confirmación de que en el balotaje competirán Sergio Massa y Javier Milei, la posibilidad de un cambio de rumbo con plan económico detrás quedó de lado, y las dos opciones son extremas. La opción que ofrece el ministro de Economía es mantener el rumbo actual, con profundo déficit fiscal, postergación de las reformas necesarias, dólar desbocado y previsible nuevo Plan Platita. Así, nadie espera que la inflación pueda ponerse en caja.
Por otra parte, la opción Milei supone cortes drásticos en el gasto público, dolarización en puerta y cierre del Banco Central, alternativas que tienen contraindicaciones en materia social o son vistas como inconsistentes.
En este contexto, todas las expectativas están centradas en cómo abrirá el mercado cambiario. Tras un cierre de furia el viernes de la semana pasada, se dio la particular situación del mercado tenían dos cotizaciones muy disímiles de dólar paralelo. Mientras los grandes medios de comunicación mantenían en sus portales una cotización de $900, el mercado paralelo real iba in crescendo hasta tocar los casi $1200 por billete verde.
Y las cuevas no tenían cotización. De hecho, muchos operadores del segmento informal se retiraron del mercado hasta esta semana, para no verte arrastrados por la gran volatilidad en las cotizaciones.
Insumos, pobreza y tarifas
Como fuere, y más allá de cómo abra el mercado cambiario, los operadores, las empresas y los ciudadanos de a pie estarán atentos este lunes en el anuncio de nuevas medidas, el nivel de reservas internacionales del Banco Central tras el pago de unos US$ 2600 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI).

Hacia adelante, todos los problemas que arrastra la economía argentina seguirán barridos debajo de la alfombra, al menos hasta el 19 de noviembre.
Así, los importadores que tienen pagos pendientes al exterior esperan el acceso del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) y la flexibilización de las normas que traban el comercio internacional. Según fuentes del sector industrial el stock de deuda pendiente de pago a proveedores del exterior llega a los US$ 43.000 millones. Y el Banco Central tiene reservas negativas por unos US$ 7.500 millones.
Otro aspecto clave, es qué se va a hacer para bajar la pobreza y la indigencia. Cuatro de cada diez argentinos y casi seis de cada 10 niños, niñas y adolescentes, no alcanzan los ingresos mínimos como para superar la línea de la pobreza. La indigencia, es decir quienes no pueden alcanzar la canasta básica alimentaria, trepan al 9,3%.
Y queda, además, todo el capítulo de las tarifas y precios regulados, que necesariamente habrá que actualizar porque vienen pisados desde hace mucho tiempo, pero que si en este momento se decidiera ajustar los valores eso sería como echar un "bidón de nafta" en el fuego de la inflación.
En este paquete hay que incluir las tarifas de electricidad, gas natural, agua y saneamiento, pero también las tarifas de transporte público, combustibles que vienen quietos, prepagas, colegios privados y todo un conjunto de precios en la economía que vienen distorsionados y no reflejan las estructuras de costos.

