Oportunidad económica: en qué se beneficia Mendoza de la visita de Lula al país
La agenda entre Argentina y Brasil está siempre presente en la economía y crece a partir de la visita del presidente de Brasil, Lula Da Silva, en el contexto de VII Cumbre de la CELAC-Argentina. Más allá de los anuncios de monedas comunes y otros que parecen incomprobables en el contexto actual, son innegables las oportunidades de desarrollo que presenta el país vecino para el crecimiento económico nacional y provincial.
El contexto mundial está cada vez más marcado por el encarecimiento de los costos logísticos y energéticos; lo que hace replantear a las compañías acerca de la necesidad de atravesar el globo para vender o comprar determinados productos. La regionalización –en este caso la que lleva adelante el Mercosur- adquiere cada vez más ventajas que podrían aprovecharse bajo la premisa de que Brasil es, por su cercanía, un mercado natural tanto para Argentina como para Mendoza.
En el panorama aparece la posibilidad que podría presentar la mina de potasio en Malargüe así como la que ofrece el mismo Brasil para el sector energético debido a sus crecientes requerimientos. Aquí la explotación de Vaca Muerta en Neuquén y las actuales exploraciones de YPF en el lado mendocino podrían maximizar sus rendimientos si se realizan los acuerdos de cooperación pertinentes.
Además, la Argentina podría exportar mayor cantidad de lo que ya vende al país vecino si las condiciones macroeconómicas de tipo de cambio e inflación lograran estabilizarse. La relación con los brasileños también es estrecha en lo que a turismo respecta y, dado el tamaño y la población, nuestro país tendría mucho para crecer allí.
La nueva regionalización y la clave en la infraestructura
Las tendencias en el comercio internacional que, pandemia y guerra mediante, encarecen cada vez más los costos económicos y ambientales de flete y combustible, tienen que ver con una suerte de nueva regionalización que ya llevó a muchas empresas a regresar a sus economías de origen con el objetivo de repensar sus inversiones extranjeras.
Así, se podrían fortalecer los mercados comunes regionales como el Mercosur. El economista Raúl Mercau, director de la carrera de Ciencias Económicas de la UNCuyo, explicó que ahora las empresas apuntan a la inversión directa de capitales más que a la apertura de filiales. En este sentido, afirmó que Mendoza tiene una gran oportunidad relacionada con su ubicación geográfica estratégica como corredor bioceánico; algo que históricamente ha impulsado a la provincia.
“El 75 % de lo que se comercializa pasa por “Cristo Redentor” y es importante no perder esa posición e, incluso, afianzarla a partir del desarrollo de otros pasos”, opinó Mercau. Agregó que, en este contexto, es importante desarrollar un verdadero plan para convertir a la provincia en un polo logístico que le daría impulso renovado a la economía. Para ello, entre otras cosas, es clave la inversión pública tanto nacional como provincial en el desarrollo de infraestructura de servicios y comunicaciones.
Las oportunidades del potasio y la energía
El presidente de la Fundación ProMendoza, Alfredo Cecchi, comentó que este es un gran momento de revalorización del Mercosur en donde Mendoza va a tener posibilidades reales de aumentar sus exportaciones a Brasil. Tanto las tradicionales como ajo, fruta industrializada o fresca, aceite de oliva y vino como las no tradicionales.

Entre estas se destaca la esperanza que abre la mina de potasio en Malargüe. Si bien recién se encuentra en la etapa de recibir ofertas no vinculantes y existe una cláusula de confidencialidad en torno al proceso, desde el Gobierno han dejado trascender que hay varios interesados y que pronto podría haber novedades. “El potasio es el principal recuperador del suelo que utiliza Brasil y es lo que le permite ser una de las potencias alimentarias ya que sus suelos son bastante pobres”, explicó Cecchi.
Sus principales proveedores están en Rusia y Bielorrusia; con todo lo que ello implica en el contexto bélico actual. “Es un tema muy serio para Brasil y muy importante para Mendoza”, sostuvo Cecchi quien agregó que en diferentes misiones comerciales al país vecino, ha habido una gran apertura por parte de las cámaras productoras hacia la posibilidad de comprar el potasio mendocino.
Del mismo modo, el país que preside Lula tiene –como muchos en el mundo- falencias en el sector energético por lo que, con sus desarrollos en Vaca Muerta, Argentina se podría convertir en una alternativa importante de abastecimiento si se terminan el gasoducto y se desarrollan otros emprendimientos. Ya en este invierno hubo signos de integración y apoyo mutuo en este tema.
Las trabas a la oportunidad
Si bien las afinidades políticas son importantes para la fluidez de las relaciones comerciales entre los países, los números muestran que también lo es la economía ya que durante la presidencia de Jair Bolsonaro el comercio no se resintió y hasta se profundizó en algunos casos. El principal freno, según el economista Sebastián Laza, pasa por las condiciones macroeconómicas como el tipo de cambio y la inflación que dificultan las posibilidades para los sectores exportadores.

El economista coincidió con el presidente de ProMendoza en que la principal traba tiene que ver con las reglas de juego que no brindan confiabilidad así como las diversas cotizaciones del dólar existentes. “Parte de las demoras en las inversiones de Potasio pasan por las condiciones relacionadas con la repatriación de ganancias; algo que debería repensarse”, sostuvo Cecchi.
“Para que haya inversión extranjera deben darse algunas condiciones previas que tienen que ver con un ambiente de respeto a las normativas o al contexto institucional, respeto por la propiedad privada y la posibilidad de remitir las ganancias o parte de ellas a los países de origen”, subrayó Raúl Mercau. El economista agregó que otro aspecto tiene que ver con la infraestructura local básica de servicios y comunicaciones; algo que debe ser impulsado primero por el sector público.



