Guillermo Delgado: "La sequía es un problema pero trabajamos en agricultura regenerativa para restaurar la salud del suelo"
En un año atravesado por una de las peores sequías en los últimos 20 años, la mayoría de los productores agropecuarios están preocupados por minimizar las pérdidas y mantener la rentabilidad del negocio. Pero hay quienes piensan también en el mediano y largo plazo, con un foco importante en la sustentabilidad, la salud de los suelos, aprovechar los beneficios de la biodiversidad, buscando invertir y capacitar a los productores en esta línea.
Te puede interesar
Inundaciones en Santa Fe: buscan campos para reubicar hacienda
Desde el área de sustentabilidad de Syngenta, Guillermo Delgado, gerente de Negocios Sustentables y Responsables para Latinoamérica Sur, recuerda que la compañía con casa matriz en Suiza, más de 28.000 empleados y operaciones en 90 países, es una empresa con fuerte impronta en la innovación, investigación y desarrollo, un factor clave en sus acciones cotidianas.
Delgado tiene a su cargo los programas de sustentabilidad en Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia. En diálogo exclusivo con MDZ, rescata las acciones que buscan reducir las emisiones de carbono, la tendencia hacia la "agricultura regenerativa", y las ventajas de la fomentar e invertir en biodiversidad para mejorar la productividad de todos los cultivos, incluidos los extensivos como soja, maíz, trigo, cebada o maní, por citar algunos.
- ¿Por qué una compañía multinacional como Syngenta decidió trabajar en sustentabilidad?
- Desde el área de sustentabilidad hace ya más de 13 años tenemos compromisos asumidos, tenemos la estrategia de sustentabilidad definida, que tiene pilares, que para nosotros conforman el GGP (Good Growth Plan), traducido podría ser el plan del buen crecimiento. Desde la casa matriz definen un globo y pilares de estrategia de sustentabilidad y nosotros lo adaptamos a las regiones y a cada país en particular. Por ejemplo, en carbono, que es uno de los pilares que tenemos como compromisos de trabajar en sustentabilidad, lo hacemos de una forma en Argentina y tratamos de replicarlo con otros socios en Paraguay y en Chile.

- ¿La casa matriz sigue las metas planteadas por la por la ONU en los ODS?
- Sí, todos nuestros compromisos están alineados con los ODS y también tienen cierto dinamismo estos compromisos, porque se van adaptando a los diferentes escenarios. La primera estrategia, que fue del 2013 al 2020 tenía desafíos que, por ejemplo, no involucraban el tema de carbono o por lo menos no tan de lleno. La segunda fase, que arrancó en 2020 ya atrajo un pilar muy marcado, de trabajar en carbono, en reducción de carbono, asistir a los productores a descarbonizarse para ayudar al cambio climático. Entonces uno de los pilares de nuestra estrategia de sustentabilidad se centra en trabajar en carbono.
- ¿Cuál es la forma de intervención? Los bienes que produce Syngenta están alineados con estas metas o trabajan mucho en la capacitación de los productores, cómo hacer la fertilización, cuidar los suelos, etc?
- Ahí tenemos dos grandes ítems. Las compañías, muchas veces, hacen compromisos puertas adentro, dicen mis productos van a salir con una baja huella de carbono. Así, puertas hacia dentro tenemos que hacer una reducción del 50% de las emisiones hacia el 2030. Y eso involucra no sólo a los productos que lanzamos, sino a todos los procesos. Syngenta es una empresa de Innovación y Desarrollo, entonces tiene sites experimentales, campos de producción, en todo el proceso puertas hacia adentro tenemos que lograr una reducción. Tenemos ese compromiso de que salgan nuestros productos con una menor huella de carbono.
Ahora, puertas hacia afuera lo que nos dice la compañía es ayudemos a los productores a trabajar en este tema de reducción. En 2022 lanzamos nuestro programa de carbono que se llama CarboNet, donde armamos un esquema de ayuda al productor a empezar a trabajar en la temática de carbono, ya sea en capacitaciones, empezar a darle soluciones de medición de huella,el uso de calculadoras que están estandarizadas a nivel internacional o también, con muchos que están ya avanzados, empezar en algún esquema de certificación para generar créditos, incentivos financieros u otros. Estamos en ese camino, hay muchos productores trabajando en captura de carbono.
- ¿Cómo hace un productor para bajar las emisiones de carbono? ¿En concreto, qué tienen que hacer?
- Es un tema nuevo para todos, por lo menos para el sector agro, hay otras industrias que están un poco más avanzados, porque cuando vos exportas te enfrentas un poco más al escenario internacional que el tema carbono estaba como más instalado. El agro, la verdad que sí, hay productores trabajando, muchos en forma voluntaria. No es que arranquemos de cero, pero sí estamos un poco más demorados que otras áreas. Sabemos que el agro es parte de las emisiones por la cantidad de labores, trabajos que se hacen al momento de mover maquinarias, emite carbono a la atmósfera, pero también la planta captura al carbono del aire. La idea es ver si sos neutro, o sea, si capturas lo mismo que emitís o sos positivo, estás capturando, sacando del aire por medio de la fijación de la planta en el suelo, más carbono del que emitís. Eso es lo que hay que medir primero, la situación inicial.
El pasado arrancamos el programa diciendo 'veamos esa foto hoy, cuánto estás emitiendo con la cantidad de maquinaria de los cultivos, los fertilizantes, los productos que usas, la huella de todos tus productos. O sea, hay que hacer un balance de todo lo que usa y si te da tu número. Por el otro lado, ver análisis de suelo, diferentes metodologías, cuánto capturas, cuánto queda en el suelo. Esa foto, que llamamos línea base es la que necesita el productor para arrancar y es la que le estamos ayudando a construir.

- ¿Con cuántos productores o empresas están trabajando en el programa de carbono?
- Hoy tenemos alrededor de 50 productores, aunque se van sumando todo el tiempo porque es una convocatoria abierta. Nos cuesta saber exactamente la cantidad de productores porque medimos sitios de referenciación. El productor nos puede pasar dos sitios, tres o cuatro. Hoy tenemos alrededor de 700 puntos monitoreados, pero podemos decir que son más de 50 productores instalados en todo el país. Tenemos alianzas con AAPRESID, que es de donde viene gran parte de los productores. Esta alianza es para empezar a generar información local, para construir un mapa de carbono y ahí invitamos a los productores a que se sumen.
- ¿Esto lo hacen sólo en Argentina o también en los demás países de la región?
- En Argentina tenemos el programa CarboNet y lo lanzamos a la par en Paraguay, donde fuimos con 15 productores, que ya son parte de la base de nuestros productores de Syngenta. Es complejo, porque el productor tiene que dar información del día a día, hay mucha información que se necesita para hacer un balance real. Quieren saber exactamente por qué tienen que ceder esta información. Lleva todo un trabajo de concientización.
- Además de carbono, ¿qué otros programas en la línea de la sustentabilidad desarrollan desde la compañía?
- Tenemos otro programa que empezamos hace más de 10 años de la mano de CONICET, que es Paisajes Multifuncionales, que busca fomentar y promocionar la biodiversidad en el agro. Pensemos que la temática de biodiversidad ahora está muy instalada, es un tema que el agro tiene que tomar, porque los monocultivos, la forma en la cual uno produce, también fue un poco en desmedro de la biodiversidad. Hablamos de plantas diferentes, colores diferentes, muchos "bichos" (insectos).
Los especialistas del CONICET son los que miden la biodiversidad y diseñamos un programa que podamos ofrecer al productor, que complemente con la parte productiva. Les proponemos armar corredores biológicos, franjas, refugios de biodiversidad cercano a las zonas productivas. Este programa está en toda Latinoamérica sur, en Chile, en Paraguay, lo tenemos en Uruguay.
- Concretamente, ¿qué beneficio le trae al productor?
- ¿Qué nos da la biodiversidad? En el pasado era un poco así, uno tenía un poco de trigo, un poco de soja, tenía árboles, tenía pasturas, ganado. Entonces cuando hay cosas diversas, el ecosistema funciona un poco más en armonía. Cuando uno pone sólo una especie, es más fácil ser atacada, es más fácil comer el mismo recurso, entonces la biodiversidad brinda lo que llamamos servicios ecosistémicos, un servicio que la naturaleza da en forma gratuita. Uno es la polinización, tener un refugio donde hay muchos bichos te va a garantizar que esos insectos polinicen. Crear un refugio al costado de un cultivo, que es dependiente de la polinización, te va a incrementar la productividad.
- ¿Puede dar un ejemplo de cómo lograr esa mayor productividad?
- Eso lo probamos en el maní, que es un cultivo que depende de la polinización, hasta cierto punto. En Córdoba lo hicimos en alianza con AGD (Aceitera General Deheza). Empezamos hace cinco años a trabajar con ellos, a crear corredores, dejar espacios en los que no producían, como pueden ser costados de lotes en los alambrados, caminos, bajos inundables, montes o algún espacio que el productor vea que no va a producir porque la producción es baja, entonces ahí se crea un corredor biológico.
Un corredor puede ser dejar que vengan las especies del lugar, no tirar ningún herbicida, hacer una selección o si no viene nada poner una mezcla de especies herbáceas, que muchas veces son forrajeras. Es un refugio grande que puede tener 15/20 metros de ancho, por lo largo que te pueda dar el productor, y en ese espacio van a reproducirse un montón de insectos que van a ir al cultivo. Concretamente, en Córdoba logramos demostrar que, asociado el cultivo de maní a la biodiversidad, incrementó la producción hasta un 25%.
- O sea, que tiene un beneficio productivo y económico.
- Totalmente. AGD lo arrancó sabiendo que los servicios, que la biodiversidad presta al ambiente, son muy buenos y muy difíciles de medir. Pero si vos lográs medir, le encontrás otro servicio, le pusiste un número, se incrementó la producción. Hay otros cultivos como en manzanos y peras, en los que se logra mejor calidad.
- ¿Se utiliza también en vitivinicultura?
- Sí, también empezaron a crearse corredores entre las hileras en los viñedos, esos espacios en los que por ahí se veía la tierra desnuda o sin cobertura, empiezan a dejar flores, a ver cuánto te ayuda. Puede reducir la erosión, mejorar la infiltración, la estructura del suelo, no necesariamente el servicio que te esté ayudando, sea el de incremento de producción. Un servicio no menor es el de la vista, cuando uno llega y ve al costado de un cultivo flores o todo un paisaje diferente, eso también es un servicio ecosistémico, que no se puede medir en plata pero que los productores lo toman, saben que están trabajando en pos de fomentar la biodiversidad.
- ¿En Mendoza están trabajando con alguno de estos programas?
- Empezamos a trabajar con algunos viñedos, pero justo llegó la pandemia. Vamos a volver este año, estamos instalados, tenemos muchos clientes en Mendoza, trabajamos mucho en la parte de capacitación, de buen uso, seguridad y demás, pero empezamos justo en la pandemia, ahora tenemos que retomarlo.
- ¿Ya hay decisión de hacerlo este año?
- Hay interés de los productores, hoy se sumaron muchas provincias, Mendoza es una que levantó la mano antes de la pandemia, pero queremos encontrar una universidad local que nos ayude a medir lo que estamos trabajando, es importante.

- El último año la noticia fue la sequía. Va a caer la producción y hay problemas con las pasturas para el ganado. ¿Puede pensarse en sustentabilidad cuando la urgencia es recuperar la rentabilidad?
- Es verdad, la sequía es un problema. Estamos trabajando en un concepto nuevo, que intensificaremos este año y es la agricultura regenerativa, que busca trabajar en restaurar la salud del suelo, principalmente y uno de los pilares es la biodiversidad. Hoy hablamos de agricultura sustentable, pero la agricultura regenerativa va un paso más allá, donde busca no solo ser sustentable y no usar recursos por demás, sino que trata de recuperar. En esa recuperación está la ganadería. Antes se utilizaba en la parte de rotaciones meter ganado y parte de ese abono de los animales es parte de ayudar a regeneración, además de la estructura, cultivos de servicio, poner más biodiversidad, carbono, todo va a estar asociado a la agricultura regenerativa.
- ¿La agricultura regenerativa puede aplicarse a los cultivos extensivos, a todo tipo de producción?
- Sí, de hace un mes y medio fuimos a Salto al campo de un productor, que hace trabaja bajo el concepto de agricultura regenerativa y también estaba afectado por la sequía. Ahí vamos a lo que decías que te pega en la rentabilidad pero cuando tu suelo está con un poco más de humedad o un poco más estructura o el cuidado es diferente, tal vez el impacto es un poco menor. La sequía les pegó a todos, los cultivos cuando los ves están chiquitos, es un año terriblemente complejo, no escapamos a eso, pero como área de sustentabilidad tenemos que pensar un poquito más allá.
Reconozco que cuesta más, claramente, cuando le voy a hablar de biodiversidad a un productor que está sufriendo la sequía y yo le digo 'tenés que seguir fomentando estos espacios' y bueno, no somos ajenos a ese problema puntual pero necesitamos tener como área de sustentabilidad, una mirada un poco más de largo plazo. Tenemos que demostrar, y eso es un desafío, que esto le va a ayudar, le va a favorecer y no va a ir en contra de su producción. No puedo ayudarlo con la sequía pero el incremento de biodiversidad en los costados de los lotes, no le va a perjudicar.
- ¿En qué tiempo pueden verse resultados luego de trabajar en agricultura regenerativa?
- Depende cómo esté el campo. Uno de los pilares de la agricultura regenerativa es la siembra directa y Argentina es líder mundial. Lo tenemos claro, también las rotaciones, pero tenemos que empezar a medir. En esto de salud del suelo o recuperación del carbón en el suelo es un tema de años. No porque hoy pongas un cultivo de servicio o hagas una rotación, empieces a incorporar una mirada de agricultura regenerativa, el año que viene va a estar mejor tu campo. La salud del suelo o el trabajo en carbono, es en años, 4 o 5 años mínimo, pero el productor ya está mirando su principal activo que es el suelo. Para eso seguimos enfocamos en qué pasa con los cultivos de servicios. El productor argentino hace siembras variables, hace fertilizaciones, hace mediciones de suelo, está muy en la punta, entonces nuestra línea base está alta para ver dónde le mejoramos algo al productor, que ya está haciendo bien las cosas.
- Pero el productor puede decir todo esto está bien, pero tiene un costo elevado, no lo puedo afrontar.
- En eso estamos de acuerdo. Primero, todo lo que desarrollamos, apliquemos y llevemos cómo soluciones no puede tener un costo elevado. Empezamos a trabajar en biodiversidad y la primera premisa que teníamos era que sea escalable para que sea escalable tiene que ser barato para el productor. Trabajamos en espacios que él no usaba, con especies que no tenía y darle una mano en el acompañamiento. Los primeros años estamos nosotros, ayudándolo con el costo de maquinaria que le puede implicar, el mix de flores que tenga que usar, el investigador.
- ¿Qué significa ayudarlos? ¿Los programas los financian Syngenta?
- Claro, con AGD los primeros dos o tres años pusimos el investigador pago por nosotros, donde le demostrábamos a él que estos programas servían. Ojo, que AGD salga después a contar que estamos haciendo, que sirve y que está bien, nos aporta. AGD nos abrió la puerta, fuimos a su campo con muchos productores a ver lo que estamos haciendo. Nos sirvió como vidriera para mostrar que no eran caros. En ese momento el costo fue el investigador de CONICET, que estuvo midiendo durante dos años. Las semillas se las pusimos nosotros y hoy un productor como AGD y otros que ya no necesita que le estemos dando la semilla.
Hoy con carbono, los invitamos a trabajar y nos dicen 'necesito hacer un análisis de suelo'. OK, te ayudo en el financiamiento ¿qué más necesitas? 'Necesito una calculadora que esté validada', bueno la ponemos nosotros. Ponemos nuestra plataforma Cropwise al servicio, en forma gratuita, usá mi plataforma para medirlo. Por supuesto, no es ilimitado, les decimos 'medí 100, 200, 500 hectáreas, que yo te ayudo' y cuando él ve que la temática avanza y ve que los costos no son tan elevados, él seguirá solo. Y el productor tiene en la cabeza que, por lo menos, con bonos de carbono o créditos de carbono, al final del camino pueda haber plata.





