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Empresas en guerra contra un millonario negocio de La Cámpora

A mediados de año entraría a regir un sistema de bandas tarifarias para los vuelos de cabotaje y desata polémica. Las empresas se reunieron con el Gobierno y advirtieron que aumentarían los pasajes y daría más poder Aerolíneas Argentinas, la compañía conducida por La Cámpora de Máximo Kirchner.
Foto: Archivo MDZ
Foto: Archivo MDZ

Las próximas semanas serán importantes para la suerte de muchos argentinos que decidan comprar pasajes aéreos de cabotaje, ya que se tiene que definir una medida clave que impactará en los bolsillos.

El decreto 879/21, que se conoció a fines del año pasado, establece una serie de regulaciones. Entre ellas fija un esquema de bandas tarifarias que, desde el punto de vista de las empresas, elimina la competencia e impulsa la suba de precios.

Esta estrategia beneficiaría a Aerolíneas Argentinas, posibilitándole mayor concentración del mercado a costa de las otras que prestan servicios, las denominadas “low cost”.

Como se sabe, la línea de bandera está controlada por la agrupación que maneja Máximo Kirchner, a través del senador camporista Mariano Recalde – extitular de la empresa -, que sigue manteniendo su influencia en la conducción que lleva adelante Pablo Ceriani.

Hace dos semanas, MDZ anticipó la información de la dura carta que una de las compañías afectadas (Flybondi) había enviado al ministro de Transporte, Alexis Guerrero, cuestionado esa norma, que entrará a regir en junio. Directamente, la low cost señalaba que el decreto aumentaría el poder de Aerolíneas Argentina en el negocio aéreo. Hay que tener en cuenta que sólo en 2021, la línea de bandera recibió del Estado unos $63.500 millones para cubrir su déficit.

La queja de Flybondi fue la punta del iceberg de un malestar general que se extiende al resto de las empresas del sector, aunque no se hicieron públicas.

Ante esta resistencia, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) convocó el miércoles a una reunión entre todos los jugadores que participan del negocio de cabotaje. La idea fue tratar de descomprimir la tensión generada por el decreto y frenar una embestida mayor que ponga en riesgo la implementación del decreto mencionado.

Para el Gobierno nacional, ese sería un duro revés político y para La Cámpora una limitante para aumentar los ingresos de la compañía, una “caja” muy preciada.

Por el lado oficial participaron la titular de la ANAC, Paola Tamburelli, una funcionaria técnica que llegó de la mano de la organización kirchnerista; la directora de Transporte de ese organismo, Florencia Dovichi y el jefe de Gabinete del Ministerio de Transporte.

Del lado privado, estuvieron presentes representantes de IATA y JURCA – cámaras que agrupa a las líneas aéreas – y de las empresas aéreas JetSMART, Flybondi, American Jet, Avian, Andes.

Si bien la reunión se realizó en un clima cordial, las empresas plantearon las fuertes objeciones que mantienen sobre las bandas tarifarias y alertaron por sus consecuencias.

Las autoridades tomaron nota de las objeciones y quedaron en mantener nuevos encuentros para analizar cómo quedarán las estructuras de estas compañías ante el nuevo esquema.

De todas maneras, la presión de Aerolíneas Argentinas para avanzar en esta política es muy grande y abre incertidumbre sobre la posibilidad de una marcha atrás.

La línea de bandera vive una dura interna entre la conducción camporista y el líder sindical de los pilotos, Pablo Biró. Todo en un clima económico adverso ya que la necesidad de reducir el déficit fiscal por parte del Gobierno nacional pone en la mira los subsidios que recibe. El ministro Martín Guzmán se ganó los cuestionamientos de La Cámpora cuando intentó recortarlos.