El "efecto cascada" del petróleo: la suba de combustibles y un posible "Niño" ponen en jaque la rentabilidad del campo
A la suba internacional del combustible se le suma la presión de los municipios, que aplican cargos de hasta el 4,5% por litro de gasoil. Crece el malestar de los productores por el pésimo estado de los caminos rurales ante la inminente llegada de un "Niño" cargado de lluvias.
Se espera un incremento de precipitaciones (El Niño) que puede llegar hasta el próximo año.
ShutterstockY la guerra sigue… Mientras Argentina se da el lujo de feriados extra largos semana por medio, el mundo sigue en alerta por una guerra indefinida (en su duración), que tiene alterados todos los mercados del mundo a partir de la suba del petróleo. Pero esto, además de caer en cascada sobre todo (y todos), también arrastra a otros metales como el oro y la plata.
Sin embargo, no ocurre lo mismo con otros commodities como los agrícolas, cuyas cotizaciones van a vienen, aunque están logrando capear la voluminosa cosecha sudamericana (de Argentina y de Brasil) con precios que están casi tan lejos de los mínimos históricos, como de los máximos.
Así se ven las pizarras en Chicago con una soja de U$S 425/tn para mayo, aunque en Argentina todavía hay retenciones de 26% para la oleaginosa, y de 9,5% para los cereales; el maíz a US$180/tn; y el trigo rondando los US$220/tn.
La actividad, sin embargo, se volvió febril en la medida que avanza ahora la cosecha de maíz y girasol, mientras que el clima obligó a adelantar la recolección de la soja debido a su fragilidad y fácil desgrane.
El escenario, sin dudas, es preocupante, entre otras cosas por la imposibilidad de presupuestar y por los aumentos casi continuos de combustibles y fletes, lo que también derivó en la actualización de tarifas de los contratistas en pleno pico de cosecha, y cuando todavía falta recolectar el 40% del girasol, el 50% del arroz, el 80% del maíz y casi la totalidad de soja.
Según la entidad que nuclea a las cámaras de transportistas (Fadeeac), los costos aumentaron más de 10% solo en marzo pasado (15% en el primer trimestre) pero, por el momento, no hay señales de rebajas. Ante eso, los contratistas también buscan actualizar los valores ya que no solo sube el combustibles, y en algunos casos superan el 20%.
Para el Gobierno, la situación le pega en la línea de flotación a sus intentos de controlar la inflación ya que, como se sabe, los costos de combustibles y transportes caen en “cascada” sobre la producción y el traslado de productos, por lo que el impacto alcista sería casi inevitable (tal vez por eso, el Presidente de Brasil, Lula da Silva, decidió subsidiar el combustible).
Intendentes en alerta
Pero hay otro factor que parece sumarse todos los días en los precios de las naftas, gasoil, Diesel y GNC, y son las tasas viales. “Antes de discutir el precio del petróleo en Medio Oriente, hablemos de las tasas viales que algunos intendentes le cobran a cada estación de servicio. Eso también impacta en el litro que paga el argentino”, señalaron desde CECHA, la entidad que nuclea a los exportadores de cereales y de harinas, y que pueden significar entre + 0,6 % y + 4,5 % adicional sobre el precio final del combustible.
La situación, que también “genera fuertes asimetrías dentro de una misma región, distorsiona la competencia y genera inequidad”, señala la entidad, pero también se suma al malestar general que sigue en aumento en muchos municipios.
Es que, salvo algunas excepciones, varias localidades vienen presentando nuevas tasas por servicios inexistentes, lo que las convierte en verdaderos impuestos (que los municipios no pueden imponer). Lo peor, sin embargo, es que los servicios que sí deben dar, en más de un caso tampoco los llevan adelante y ese es el reclamo que se viene acrecentando desde el sector agropecuario por la tasa de caminos rurales, a todas luces intransitables (pero cobrables…).
El malestar, que recrudece con cada nueva lluvia, y peor con las inundaciones por falta de mantenimiento, llegó al nivel judicial y desde el año pasado comenzaron a conocerse fallos de juicios en los que la intendencia debió reconocer el reclamo y llegar a distintas formas de acuerdo con los contribuyentes (tras presentar comprobantes de licitaciones, pagos, transferencias, etc.), hasta el último caso de Azul, la semana pasada, en el que el Tribunal de Mar del Plata declaró la nulidad total de la tasa que obligaba a pagar a los productores locales, hasta un litro de gasoil por hectárea al mes. El caso lo había iniciado hace 2 años la sociedad Rural de esa localidad, y ahora el municipio deberá devolver lo percibido.
Pero si vuelve a llover…
Un Niño con malhumor
Y en ese sentido, las noticias no son buenas para los Jefes comunales que no realizaron las obras de mantenimiento en los caminos de tierra (la mayoría), ya que los principales pronósticos mundiales están mostrando una fuerte variación en la temperatura del Pacífico y un incremento de precipitaciones (El Niño) que puede llegar hasta el próximo año, afectando a la Argentina.
Según el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la Niña (seca) errática de la campaña 25/26, “que alcanzó su clímax en el lapso seco y caluroso, que se extendió desde fines de la primavera 2025 hasta mediados del verano 2026”, dio paso a un período de regularización de lluvias que, sin embargo, se siguen acentuando (con excesos en algunas localidades), y alertan sobre “fuertes señales de que la Campaña 26/27 podría desarrollarse en el marco de un episodio de “El Niño (húmedo)”.
Tras destacar que el proceso será “gradual”, el informe también menciona la posibilidad de heladas tempranas (por irrupción de una ola polar), y destaca que las áreas que pueden resultar más afectadas por los excesos hídricos corresponderán el este del país (Mesopotamia, Litoral, Pampa Húmeda), mientras que hacia el oeste irían disminuyendo las lluvias hasta la precordillera.
En base a esto, los productores no solo aceleraron las laboras de cosecha (cuando el agua se lo permite) y también las ventas, especialmente de maíz, que es el más voluminoso por lo que requiere más instalaciones de acopio, mientras que retienen la soja.
La idea es que la oleaginosa (capaz de generar etanol), está recibiendo presión adicional por impacto de la suba del petróleo y, además, algunos especulan con un probable nuevo recorte en las retenciones, para mediados de año, que las podrían ubicar por debajo de 20% desde el 26% actual.
Y, tanto es así que, según la Secretaría de Agricultura, este mes de marzo pasado, solo de maíz, las “declaraciones de embarque alcanzaron un nuevo récord histórico, totalizando 6.837.585 toneladas”. ”El volumen registrado no sólo marca un fuerte crecimiento interanual de 134%, respecto de marzo de 2025, sino que también supera en 45% el máximo previo alcanzado en 2022 (4.725.788 toneladas), y se ubica un 75% por encima del promedio de los últimos años para este mes”, agregaron.
