Cuál es la empresa que decidió enfrentar públicamente a Máximo Kirchner
La avanzada del Gobierno nacional de concentrar el mercado aéreo en manos de Aerolíneas Argentinas genera cada vez más resistencia y aviva la interna en la línea de bandera La protesta gremial de esta semana, que perjudicó a miles de pasajeros, es un eslabón más de la fuerte disputa que existe por el manejo de la compañía. La Cámpora, que conduce Máximo Kirchner, viene controlando la empresa desde diciembre del 2019, a través del actual presidente Pablo Ceriani, un dirigente de esa agrupación.
Desde entonces, conviven en una alianza con el líder sindical del sector, Pablo Biró, que cada vez es más difícil de sostener. Uno de los temas de debate es recortar la participación que tienen las empresas aéreas low cost. Una muestra de esto es el decreto 879/21 que se conoció a fines del año pasado con nuevas regulaciones.. Hace tres días, MDZ reveló que una de las aerolíneas afectadas, había enviado una dura carta al ministro de Transporte, Alexis Guerrera, advirtiendo el perjuicio que genera para las empresas que operan en el país este giro político.
La compañía Flybondi denunció el impacto negativo, en cuanto al precio de los pasajes como al nivel de actividad, que tiene la entrada en vigencia de esa norma. En la extensa carta enviada al ministro, Flybondi enumeró una serie de beneficios que se registraron hasta el 2019 con la política de apertura de los cielos dispuesta por el gobierno anterior. Por ejemplo, detalló que la compañía transportó 4.000.000 de pasajeros, de los cuales 800.000 lo hicieron por primera vez. Esto se debió a la incorporación de sectores que antes no podían acceder a un avión por el alto valor de las tarifas.
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Con esa desregulación aérea, los pasajes fueron más accesibles y se abrieron nuevos destinos, aumentando la conectividad del país al llegar a lugares que antes no tenían oferta aérea. Hoy, Flybondi, difundió un comunicado en línea con la carta mencionada que tenía carácter reservado. Esto muestra que la compañía decidió dar batalla pública contra las restricciones aéreas que se enmarcan en un negocio millonario en manos de la agrupación kirchnerista.
Mauricio Sana, CEO de Flybondi, sostuvo al respecto: “Estamos convencidos de que el mercado aerocomercial no puede restringirse más de lo que está en la actualidad: además de la aerolínea de bandera, solo somos dos las compañías que sobrevivimos y que damos conectividad a las provincias y ciudades. Y al menos Flybondi ha dado muestras acabadas de querer continuar con la inversión y generación de empleo en Argentina. Pero para eso se necesitan políticas de gobierno que permitan que la industria vuelva a crecer y a desarrollarse, que la impulsen y la potencien y no un decreto que cumple el objetivo diametralmente opuesto”.
Libre competencia
En el texto, tras aclarar que es la primera aerolínea low cost del país, manifiesta su rechazo al Decreto 879/2021 “Régimen de Asignación de Capacidad y/o Frecuencias para los Servicios Aéreos Regulares Internacionales”, que modifica la mayoría
de las condiciones de negocio de la industria aérea argentina. La compañía manifiesta que el decreto restringe “la libre competencia, imponiendo bandas tarifarias mínimas y máximas que aumentan artificialmente los precios de los pasajes hasta igualarlos entre los distintos operadores en perjuicio de los usuarios y limitan la posibilidad de realizar ofertas a los
pasajeros”
Además, modifica “la capacidad operativa internacional con un nuevo régimen para la aprobación de frecuencias internacionales que favorece a la aerolínea de bandera y la prestación de los servicios de rampa que favorece a Intercargo.”
A esto se suma que implementa “un nuevo procedimiento para el otorgamiento de los amarres de aeronaves en aeropuertos, que limita el espacio en el Aeroparque Jorge Newbery a las aerolíneas low cost, entre otros.” Asimismo, advierte que “el Decreto 879 atenta, primero y principalmente, contra los pasajeros actuales y futuros porque restringe la libertad y el derecho a volar de las personas; y contra el mercado aerocomercial argentino, porque elimina el desarrollo de oferta limitando el acceso a precios competitivos. Además, perjudica a toda la cadena de valor del transporte y el turismo y limita el crecimiento en las provincias”
Por último, denuncia “el escaso rigor técnico y jurídico que se observa en los fundamentos del decreto, se deduce que el mismo tiene como objetivo final que la aerolínea que tiene una posición monopólica domine el mercado internacional (dado que la capacidad le será asignada en forma prioritaria y tendrá amarres en el Aeroparque Jorge Newbery) y regule el mercado doméstico.
De la mano del senador camporista Mariano Recalde, ex titular de Aerolíneas Argentinas, y de Biró, el dominio del mercado por parte de la línea de bandera viene en aumento. Esto significa que también los fondos a manejar sean más grandes. Si bien el cargo de presidente lo ocupa Ceriani, se trata de un hombre de confianza de Recalde. Obviamente, también de Cristina Fernández de Kirchner y de Máximo. Sólo en 2021, la empresa estatal recibió $63.500 millones.
Antes de que Alberto Fernández asumiera la presidencia, Aerolíneas Argentina concentraba el 62,7% del mercado de cabotaje, según los datos del 2019. El cierre de las operaciones del 2021 muestran que del total de los pasajeros transportados dentro del país, 71,2% viajaron por la compañía estatal. En sólo dos años, ganó casi 10 puntos de mercado. La gran ganadora de esta concentración de operaciones fue Aerolíneas Argentinas. También las low cost Flybondi y JetSMART vinieron creciendo su participación. Esto fue consecuencia de la salida de Latam.
Quienes conocen el sector aerocomercial sugieren que el crecimiento momentáneo de estas dos aerolíneas sirvió para no hacer tan evidente el camino monopólico al que apunta Aerolíneas Argentinas. Sin embargo, el reciente decreto parece apuntar al control total del cabotaje y restringir la competencia internacional. Aerolíneas Argentina, por cuestiones técnicas, no tiene operativa toda su flota de 80 aviones, por lo que no puede, en la práctica, crecer más. La consecuencia directa de esta situación es el aumento de los pasajes al no tener posibilidad de incrementar la oferta de vuelos.

