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Tras el fin del dólar soja, por la canilla del BCRA se fueron casi US$ 1000 millones

La demanda creciente de dólares para importaciones y la menor oferta por el anticipo de liquidaciones del dólar soja tensaron la cuerda en el Central. El escenario de una magra cosecha de trigo amenaza con agravar el panorama hacia fin de año.
La autoridad monetaria viene restringiendo la fuga de dólares, pero pese a ello las reservas caen. Foto: Noticias Argentinas
La autoridad monetaria viene restringiendo la fuga de dólares, pero pese a ello las reservas caen. Foto: Noticias Argentinas

Algunos analistas consideran que en las arcas del Banco Central hay reservas para menos de tres semanas de importaciones, para otros el margen es algo mayor, pero en lo que no hay dudas es en que la tensión en el comercio exterior y el balance de pagos es tal, que para evitar una disparada del tipo de cambio -y su impacto en la inflación- la autoridad monetaria está siendo empujada a vender todos los días parte de sus exiguas reservas. 

El resultado es un deterioro creciente de las reservas internacionales del Banco Central y el riesgo de paralizar la actividad económica por falta de dólares para importar insumos y producir. 

Este lunes el Banco Central debió vender US$ 150 millones, el mayor nivel desde agosto. Pero esto se suma unos US$ 367 millones la semana anterior y US$ 72 millones de pérdida neta en la tercera semana de noviembre. Arrancó la semana el lunes 31 con US$ 125 millones, luego US$ 27 millones, US$ 82 millones el miércoles 2 de noviembre, y cerrando la semana con pérdidas de US$ 84 millones y US$ 49 millones el viernes 4.

El dato más alarmante, sin embargo, es que desde fines de septiembre, tras terminar la vigencia del llamado dólar soja, a partir del incentivo de pagar $200 por cada dólar recibido de los exportadores de grano y derivados de la oleaginosa, el desplome de las reservas llega a US$ 940 millones. 

Miguel Pesce, el titular del Banco Central, intenta cerrar el grifo por el que se van las reservas, por ahora sin éxito.

El efecto sequía

De esta manera, se revirtió la tendencia positiva de liquidación de divisas en septiembre, justamente por el dólar soja. Mientras el Gobierno aspiraba a captar unos US$ 5000 millones por el incentivo a los sojeros para que liquiden anticipadamente, el resultado final del mes fue de US$ 8123 millones. Con eso, el Central logró "engordar" sus reservas en algo más de US$3000 millones.

Ahora el panorama luce por demás complejo. La fuerte sequía que ya impactó en una reducción de hasta el 15% en el área sembrada de trigo y tendrá efecto en los rindes y en la producción, generará una caída de cosecha de entre US$ 3000 y 5000 millones, si a eso se le suman el impacto en la campaña gruesa, especialmente a la producción de maíz.

Así, a diferencia de otros años, el "puente" de fin de año y principios de 2023 hasta abril, cuando empiezan a entrar los dólares de la soja, será mucho más angosto e inestable. 

El Gobierno lo sabe y trata por todos los medios de "cuidar" el dólar soja, a lo que ahora se suma el dólar para turistas extranjeros. Ser trata de una medida para seducir a los extranjeros y que cambien sus dólares en el circuito formal en lugar de las cuevas. El Gobierno ofrece un pago superior al blue, que llega hoy a unos $325 por dólar. 

Pero mientras todo cruje en el mercado cambiario y tanto el Ministerio de Economía como el Banco Central hacen lo imposible para evitar el colapso, los analistas ya descuentan una posible devaluación, en un contexto complejo e incierto en materia inflacionaria.