Shock de empresarios ante la crisis política: "No sabemos si vamos a ser China o EE.UU."

Shock de empresarios ante la crisis política: "No sabemos si vamos a ser China o EE.UU."

La interna dentro del Gobierno nacional sacudió al sector empresario. El clima de incertidumbre, tras la reacción del Ejecutivo por el resultado de las PASO, obliga a paralizar decisiones. La preocupación mayor es por cómo se transitarán los próximos dos años en materia económica.

Horacio Alonso

Horacio Alonso

En un clima de incertidumbre, el sector empresario sigue con desconcierto la evolución de la crisis política dentro del Gobierno nacional, que pone en un segundo plano la gravedad del problema económico.

“El panorama es muy delicado porque no se puede saber dónde termina esta crisis. Después de los resultados del domingo, los acontecimientos se están desencadenando a una velocidad impensada” dijo un alto directivo de una compañía alimenticia.

El impacto de la pelea en el presidente, Alberto Fernández, y el kirchnerismo no dio tiempo para que los hombres de empresas hicieran un análisis del contundente mensaje que dejaron las urnas.

Un dato que ilustra la confusión que se vive en el sector sucedió ayer. En una reunión del Council of the Americas, en la que participó el ministro Eduardo “Wado” de Pedro, ninguno de los representantes de empresas y bancos que escucharon las palabras del funcionario, imaginó que minutos más tarde iba a presentar su renuncia.

“Me quedé con la boca abierta” dijo a MDZ un ejecutivo que formó parte del encuentro.

El nuevo escenario, marcado por la inestabilidad política, obliga a las empresas a entrar en una especie de “piloto automático”, hasta que se despeje el panorama.

“Es un momento de gran confusión. No sabemos si vamos a ser China o Estados Unidos. Es imposible saber lo que va a pasar. Esto paraliza la toma de decisiones” graficó un directivo de una automotriz.

Desde otra empresa, reconocieron que, desde temprano, están tratando de explicar la casa matriz lo que está sucediendo en el país. “No es una situación común. No es fácil explicar lo que pasa en la Argentina”, explicaron.

Desde la industria bodeguera, un empresario del rubro mostró su preocupación por el impacto económico que tendrá la crisis política.

“Esto no le hace bien a nadie. Cuando la economía se empezaba a recuperar se produce esta irresponsable reacción del Gobierno Nacional, ante un resultado electoral adverso. Con este clima, se paraliza todo” señaló el empresario.

En la misma línea, desde el rubro inmobiliario, alertaron por las consecuencias económicas de la crisis política: “el sector necesita estabilidad y reglas claras. Con este escándalo político, los inversores, el que está por comprar o el que piensa poner una vivienda en alquiler, pone un freno. Perjudica a todos.

Además de la coyuntura, la preocupación se centra en cómo se transitarán los dos años que le queda al actual gobierno y las consecuencias en dos variables claves que tienen directa relación: el tipo de cambio y la inflación

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