La inflación de junio apunta a ser del 3%, con el dólar pisado por el BCRA

La inflación de junio apunta a ser del 3%, con el dólar pisado por el BCRA

Consultoras privadas aseguran que la suba de precios fue de 3% o más en junio. El salario sigue perdiendo la carrera. Hay inflación mundial de alimentos pero la Argentina juega en otra categoría, con precios que vuelan por desaciertos en materia económica.

Guillermo Laborda

Guillermo Laborda

La inflación de junio según consultoras privadas se ubicó entre 3% y 3,5%. El INDEC dará a conocer el dato oficial el jueves 15, en lo que será un nuevo martirio para el gobierno siempre que se ubique por encima del 3%. Lograr que baje del 3% sería una victoria para el ministro de Economía, Martín Guzmán.

Pero más allá del número que informe el INDEC, ¿la gente realmente siente que la inflación va en descenso? La realidad es que las comparaciones siempre se hacen en función del nivel de ingresos y allí hay una gran dispersión: los que son asalariados no registrados, empleo en negro, tienen aumentos en sus ingresos muy por debajo de los de la inflación. Esto significa que por más que la inflación vaya en descenso, el poder de compra sigue en retroceso mes a mes. Entre los trabajadores en blanco, la realidad es distinta según el sector: estatales, por ejemplo, pierden contra la inflación, camioneros, de la mano de Hugo Moyano consigue ex post aumentos que recomponen pérdida salarial. Las encuestas que maneja el gobierno muestran que la principal preocupación de los argentinos sigue siendo la economía, por encima de la pandemia.

El último informe de EcoGo, la consultora que lidera Marina Dal Poggetto, señala que “la situación fiscal y el excedente de pesos en la economía son significativamente más holgados que lo previsto hace unos meses atrás por el mercado. Pero la lectura ahora es que esto es transitorio dada la presión de la política para traccionar la economía impulsando el gasto”. Agrega que “desde el lado del gasto, aún con la política presionando es poco probable revierta la consolidación fiscal en 2021 coordinada por la licuación del gasto previsional con recursos que suben impulsados por el salto en la inflación, el rebote de la actividad, el salto en las retenciones y el impuesto a la riqueza...el riesgo está en el arrastre que dejará para 2022 cuando los recursos extraordinarios no estén y la movilidad previsional recomponga la licuación en los haberes observada este año”.  Las proyecciones de EcoGo señalan que la economía llega a las elecciones de noviembre con un dólar en $102,5, una brecha cambiaria más alta entre 80% y 90%, una economía creciendo en promedio 6,9% y una inflación en torno al 50% interanual (noviembre alrededor de 2,5% mensual).

La inflación mundial de alimentos complica al gobierno, aunque en Argentina, las subas de precios estén más relacionadas con los errores de política económica que con lo que sucede en la economía mundial. Un reciente informe del FMI sobre la suba mundial de precios destaca lo siguiente:

El aumento de la inflación de los precios de los alimentos al consumidor es anterior a la pandemia. En el verano de 2018, China se vio afectada por un brote de peste porcina africana, que acabó con gran parte de la manada de cerdos de China, que representa más del 50 por ciento de los cerdos del mundo. Esto hizo que los precios de la carne de cerdo en China alcanzaran un máximo histórico a mediados de 2019, lo que generó un efecto dominó en los precios de la carne de cerdo y otras proteínas animales en muchas regiones del mundo. Esto se vio agravado por la introducción de aranceles de importación chinos sobre la carne de cerdo y la soja estadounidenses durante la disputa comercial entre Estados Unidos y China.

Al comienzo de la pandemia, las interrupciones de la cadena de suministro de alimentos, el cambio de los servicios de alimentos a los supermercados minoristas y la acumulación de existencias de los consumidores (junto con una fuerte apreciación del dólar) hicieron subir los índices de precios de los alimentos al consumidor en muchos países. A principios del verano de 2020, varios precios de los alimentos al consumidor se habían moderado, lo que empujó a la baja la inflación de los alimentos en muchos países.

Las tarifas de flete marítimo, medidas por el Baltic Dry Index (una medida de los costos de envío), se han incrementado entre 2 y 3 veces en los últimos 12 meses, mientras que los precios más altos de la gasolina y la escasez de conductores de camiones en algunas regiones están elevando el costo de los servicios de transporte por carretera. Los costos de transporte más altos eventualmente aumentarán la inflación de alimentos para el consumidor.

Desde su punto mínimo en abril de 2020, los precios internacionales de los alimentos (productores) han aumentado en un 47,2 por ciento, alcanzando sus niveles (reales) más altos en mayo de 2021 desde 2014 (el nivel más alto en términos de dólares corrientes). Entre mayo de 2020 y mayo de 2021, los precios de la soja y el maíz aumentaron en más del 86 y 111 por ciento, respectivamente.

De nuevo, la inflación se convierte en un eje de la campaña electoral en la Argentina. Las oposiciones han utilizado siempre antes de las elecciones los recurrentes fracasos para bajar la inflación. Turno de Juntos por el Cambio ahora.

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