El futuro sostenible de América Latina según la CEPAL
Por Gonzalo Andrés Castillo
Durante la inauguración de la Semana del Clima 2021, Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), indicó que las medidas tomadas para hacerle frente a la emergencia sanitaria no van a la par del crecimiento sustentable de la economía latinoamericana.
“América Latina, con sus medidas frente a la emergencia, no está contribuyendo en forma sustantiva a un futuro más verde”, destacó la ejecutiva, y explicó que el conjunto de medidas económicas implementado por los diferentes gobiernos para impulsar la reactivación económica luego de la pandemia son una oportunidad para encaminar el estilo de desarrollo hacia uno más “sostenible e influyente”.
A su vez, Bárcena expresó que la pandemia dejó en evidencia las grandes brechas estructurales de la región, pero que también desveló que la crisis sanitaria “no es ajena al cambio climático” y que los impactos de ambas situaciones están estrechamente vinculados.
Además, comentó que las tasas de descarbonización en América Latina y el Caribe no son suficientes para alcanzar los objetivos climáticos comprometidos en las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC, por sus siglas en inglés) y para estar a la par de los esfuerzos de la ciencia para mantener estables las temperaturas globales.
“Tenemos que hacer compatible la necesidad de aportar al Acuerdo de París al mismo tiempo que aumentamos el progreso técnico, satisfacemos los objetivos económicos y las metas sociales”, indicó.
Según la CEPAL, el futuro sustentable en la región podría lograrse llevando a cabo una serie de medidas en diferentes sectores:
- Energías renovables.
- Electromovilidad sostenible.
- Revolución digital inclusiva.
- Industria manufacturera de la salud.
- Bioeconomía.
- Economía del cuidado.
- Economía circular.
- Turismo sostenible.
“Estos sectores contribuirían a lograr tasas de crecimiento en 3 dimensiones al mismo tiempo: una compatible con la restricción externa, es decir, sustituyendo algunas importaciones críticas, otra en la búsqueda de la igualdad como objetivo clave del desarrollo transfiriendo del 1% más rico al 1% más pobre vía fiscal u otros mecanismos, y tercero, una tasa que sea compatible con los límites planetarios”, concluyó Alicia Bárcena.
