Martín Guzmán y un nuevo intento por domar la inflación, con presión sobre los empresarios
En la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, el ministro de Economía, Martín Guzmán, inauguró el lunes el debate parlamentario del proyecto de Presupuesto 2022, que el Gobierno espera tratar en forma exprés para llegar a fin de año con la previsión de gastos y recursos convertida en ley.
En paralelo con esta deliberación parlamentaria, el ministro Guzmán reveló parte de la estrategia con la que la Casa Rosada intentará morigerar la presión sobre los precios, que los principales consultoras económicas y analistas del mercado proyectan para el año próximo en torno al 50%, pese a que el titular del Palacio de Hacienda se empeña en defender una pauta cercana al 33%.
Para mantener en los papeles algo que se describe como una ficción, Guzmán planteó la necesidad de avanzar en “la construcción de certidumbre” como un paso necesario para moderar el alza de los precios de la economía, y para ello validó la posibilidad de establecer “un control, vía acuerdo de precios”, que se le encargó al secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, y que el Gobierno considera clave para destrabar un programa de facilidades extendidas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en condiciones aceptables para el organismo.
“Consideramos que los acuerdos de precios e ingresos son un elemento necesario para que se pueda lograr una coordinación de las expectativas que permita reducir la persistencia de la inflación, y el rol que las expectativas juegan en el proceso de alza de precios”, aseguró el ministro, que insistió que la inflación “tiene múltiples causas y que hay que ir atacando todas ellas”.
Feletti empoderado
Guzmán insistió en que “a partir del 7 de enero” avanzará “un acuerdo de precios con el sector privado”, que fue puesto sobre la mesa de negociación con el Fondo. Mientras el ministro de la deuda decía esto, Roberto Feletti, el secretario de Comercio Interior que supo ser viceministro de Economía de Cristina Kirchner, concluía dos encuentros con representantes de las empresas productoras de alimentos y bienes de consumo masivo para comenzar a delinear la próxima etapa del programa +Precios Cuidados, que se iniciará el 8 de enero, una vez caído el congelamiento de 1432 productos dispuesto con resistencia empresaria.
En el microcine del ministerio de Desarrollo Productivo, Feletti reveló que el Gobierno tomó la decisión de acabar el congelamiento de emergencia fijado a mediados de octubre, y su reemplazo con una “canasta regulada”, de duración anual, con revisión trimestral y de incorporación voluntaria, que sirva como “ancla” de la inflación, al ser referencia en las góndolas.
Comercio Interior adelantó que en los próximos días continuarán las comunicaciones con todos los actores “para llegar al 8 de enero con una canasta consensuada, que permita dar estabilidad a los consumos diarios de los argentinos”.
De esta manera, Feletti asumirá el protagonismo de las negociaciones que en el primer trimestre de 2021 intentó liderar el ministro de su área, Matías Kulfas, junto con la exsecretaria de Comercio Interior, Paula Español, y que naufragaron hacia junio por la falta de consenso con las gremiales empresarias, y la disparada de los precios internacionales de commodities e insumos, que favorecieron la disparada de los costos y su traslado a precios. En esta oportunidad, la pulseada de la guerra fría entre el secretario y el ministro –más dialoguista que su subalterno- quedó para el bando kirchnerista.

