Un empresario argentino cuenta las ventajas de emprender en Uruguay

Un empresario argentino cuenta las ventajas de emprender en Uruguay

Muchos argentinos están radicándose en Uruguay. Algunos apuestan a emprender una actividad económica gracias a una serie de ventajas que van desde la seguridad jurídica a un contexto económico propicio. Un empresario argentinos de mucha experiencia en ese país da su visión para hacer negocios

Horacio Alonso

Horacio Alonso

Las diferencias entre la Argentina y Uruguay son, en muchos casos, notorias. Un ejemplo es lo que sucede en materia económica. Desde hace tiempo, es el lugar elegido por argentinos para proyectar su futuro.

Jorge Araujo Muller es un empresario argentino de 62 años que, desde hace más de 25, centra su actividad, vinculada a la construcción, en el país vecino y reconoce haber tomado una decisión acertada.

Las dificultades que presenta la Argentina a la hora de invertir lo llevó a darle a sus tres hijos un consejo contundente respecto a los negocios: “Hagan lo que quieran, pero no lo hagan en la Argentina". 

Todos hicieron caso a sus palabras. Dos de ellos viven en España. El otro, Gonzalo, está radicado en Uruguay y, desde hace tres años, está desarrollando su emprendimiento. Se trata de la elaboración de productos lácteos orgánicos con su marca de dulce de leche Silente. El proyecto se basa en una producción sin uso de fertilizantes ni agroquímicos.

Lo que hace mi hijo es algo que la Argentina es imposible porque requiere una planificación a largo plazo, de 10 años o más. Para hacer un proyecto de este tipo y que sea sustentable se requiere previsibilidad. En la Argentina se cambian las reglas de juego todo el tiempo”, dijo su padre a MDZ.

No sólo destaca la seguridad jurídica sino también la posibilidad de acceso a financiación con tasas bajas.
Otro de los puntos que hacen la diferencia es el Estado. “En Uruguay hay una burocracia tal vez más fuerte que en la Argentina, pero no hay sorpresas. No existen los ‘atajos’ que suelen haber en la Argentina, donde hay una norma hay una forma, por izquierda, de eludirla. Hay una cultura diferente y eso es fundamental", cuenta. 

Destaca, por ejemplo, el papel de los funcionarios y de los sindicatos: “Yo hice negocios a gran escala, como construcción de torres costosas. Hablamos de inversiones de más de u$s100 millones y nunca me sugirieron nada raro ni tuve que pagar nada de más. No es el paraíso, pero los gremios, aunque sean duros, aunque tengan su ideología, siempre se manejan dentro del marco legal".

También resalta la estabilidad política: “Antes había un partido en el gobierno de izquierda, pero eso no implicaba cambios  las reglas de juego. Siempre se respetaron las leyes y eso da previsibilidad".

Sobre el fenómeno de radicación de argentinos, especialmente empresarios, puntualiza un detalle importante: “Los empresarios argentinos que vienen a invertir lo hacen en el negocio de la construcción o el gastronómico. No hay grandes empresas que se radican porque Uruguay es un mercado chico. Puede ser que haya empresarios fuertes que vivan en Uruguay, que tengan su escritorio y su computadora en Uruguay, pero sus negocios son fuera de la frontera, en la Argentina o a escala mundial. Una cosa es vivir en Uruguay y otra es que el negocio esté en Uruguay. No conozco casos de gente que haya dicho levanto la fábrica en la Argentina para instalarse en Uruguay porque es otra escala de mercado".

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