Empresas tecnológicas mendocinas, entre crisis e incertidumbre

Empresas tecnológicas mendocinas, entre crisis e incertidumbre

El sector tecnológico vinculado a la Economía del Conocimiento en Mendoza también sufre las consecuencias de las medidas de aislamiento social, dado que la paralización de sus actividades y la caída en la facturación repercuten en el cumplimiento de sus obligaciones tributarias y salariales.

Nicolás Munilla

Nicolás Munilla

El sector tecnológico vinculado a la Economía del Conocimiento en Mendoza también sufre las consecuencias de las medidas de aislamiento social que rigen en el país debido a la pandemia del coronavirus, dado que la paralización de sus actividades y la caída en la facturación repercuten en el cumplimiento de sus obligaciones tributarias y salariales. A su vez, si bien las medidas económicas anunciadas por los gobiernos nacional y provincial representan un "alivio" para el sector, aún quedan importantes cuestiones por resolver, como el aumento de la carga fiscal y la materialización del acceso a créditos con tasas razonables.

Las denominadas empresas TIC han tenido un gran impulso en los últimos años, gracias a la amplitud en los servicios tecnológicos e informáticos de alto valor agregado y los incentivos del gobierno provincial en cuanto a promoción y capacitación laboral. De hecho, se estima que existen en Mendoza alrededor de 500 empresas y emprendimientos de base tecnológica representativas de la Economía del Conocimiento y que emplean en total a unas 3.000 personas

Juan Pablo Raimondo, presidente de la Cámara de Informáticos Unidos de Mendoza (CIUM), entidad que nuclea a unos 70 establecimientos en toda la provincia, reconoce que las medidas gubernamentales respecto a la asistencia en el pago de haberes "han beneficiado a varias empresas" del sector, pero considera que "no ha habido ningún avance en cuanto a lo tributario y fiscal, dado que las cargas fiscales no se han modificado y las empresas, especialmente las pymes, están teniendo muchos inconvenientes a la hora de poder soportarlas".

"Con diferimientos de pago fiscales a 90 días junto con una baja en la facturación y la profundización de la recesión económica, las pequeñas y medianas empresas tecnológicas (que representan el 98% del sector) van a tener serios problemas desde este mes para hacer frente a sus obligaciones fiscales", añadió en conversación con MDZ.

Raimondo indicó además que otro grave problema en el sector tecnológico es la situación de los cuentapropistas: "Ninguno ha ingresado en alguno de los planes de asistencia, ya sea porque están en categorías del monotributo superiores a las requeridas o porque son responsables inscriptos que no están contemplados".

"Todavía hay mucho por resolver y en ese sentido estamos trabajando en acciones que puedan contemplar a los que están muy complicados, porque dependen exclusivamente de lo que generan día a día en cuanto a los servicios técnicos y asistencias presenciales que permanecen parados", expresó.

Respecto a esas acciones, el titular de la CIUM señaló que la entidad se encuentra trabajando con el Ministerio de Economía y Energía de la provincia, a través de la Secretaría de Comercio e Industria, en la elaboración de una encuesta para conocer la situación particular de las empresas que necesitan reactivar su actividad de manera inmediata. "Esa información nos va a permitir trabajar junto con el ministerio para elaborar un protocolo sanitario cuyo fin sea una vuelta a la actividad en forma segura y con la mayoría de los riesgos epidemiológicos cubiertos, abarcando protecciones tanto para los empleados como en los salones comerciales", detalló.

En cuanto a los créditos con tasas de interés del 24% que ofrecen los bancos nacionales por disposición del BCRA, para que las empresas pymes abonen los sueldos de sus empleados, Raimondo señaló algunas dificultades que tienen los establecimientos del rubro informático: "Estamos hablando de créditos en una época donde la mayoría de nuestros socios está viendo cómo paga sus obligaciones ya contraídas, hay un recelo importante en seguir contrayendo deudas". De todos modos, indicó que varias empresas podrían acceder a la asistencia financiera del Fondo para la Transformación y el Crecimiento.

"Estamos lejos de una solución medianamente favorable y cada día que pasa sin actividad el socio resiente absolutamente su condición económica y financiera, por lo tanto se van profundizando estos inconvenientes a la hora de hacer un esquema medianamente razonable para poder mantener viable los emprendimientos", consideró Raimondo y lamentó la marcha atrás del Ejecutivo provincial en la inclusión de los servicios técnicos informáticos como 'servicios esenciales' que estaban en la resolución firmada por el ministro Enrique Vaquié: "Al menos la mitad de nuestra cartera de clientes son de actividades esenciales que nos han seguido solicitando servicios que hemos tratado de cubrir en forma remota, pero hay situaciones que necesitamos hacer en forma presencial".

Por otro lado, a fines de marzo la CIUM y el Polo TIC Mendoza propuso a las autoridades nacionales y provinciales una serie de medidas tendientes a aliviar la grave situación de las empresas y emprendedores del sector, algunas de las cuales fueron atendidas pero la gran mayoría aún no encuentra respuestas:

GOBIERNO NACIONAL

  1. Suspensión por 60 días del pago de aportes patronales y establecimiento de un plan de pago en cuotas posterior a los 60 días para quienes poseen nómina de empleados registrados menor a 50 personas.
  2. Ampliación de la condición de pago diferido de IVA de 3 a 6 meses. para quienes tenga el certificado PyME vigente.
  3. Inclusión de las PyMEs con deudas adquiridas ante la AFIP después del 30 de noviembre de 2019, en la moratoria vigente con las mismas características y plazos.
  4. Cancelación inmediata de los pagos pendientes a PyMEs contratistas de obra pública por parte del Estado Nacional y empresas con participación Estatal mayoritaria.
  5. Poner a disposición del sector préstamos por un monto 3 veces el último F931, a tasa preferencial (50% BNA) y según el impacto de las medidas de cuarentena. Plazo de pago a 24 meses, con 3 meses de gracia para capital de trabajo.
  6. Postergación de vencimiento de ganancias y bienes personales.
  7. Suspensión de la pérdida de diferimiento en el pago del IVA para aquellas empresas que cuenten con el certificado PyME, ante la falta de cancelación de los tres últimos períodos informados.

GOBIERNO PROVINCIAL

  1. Postergación por 60 días en el pago de IIBB y establecimiento de un plan de pago en cuotas para todas las categorías de monotributo y empresas con certificado PyME vigente.
  2. Adecuación a la normativa nacional de diferimiento en 90 días de las obligaciones tributarias provinciales para monotributistas y empresas con certificado PyME vigente, una vez vencidos los plazos solicitados en el punto 1.
  3. Moratoria con quita de intereses para deudas adquiridas hasta el 30 de marzo con un plan de pagos de al menos 12 cuotas y período de gracia de 60 días en el impuesto a los Ingresos Brutos.
  4. Cancelación inmediata de los pagos pendientes a PyMEs contratistas de obra pública por parte del Estado Provincial y grandes empresas que hayan subcontratado servicios.

"Queremos propiciar que todo el sector esté preparado para ir retomando las actividades a medida que se vayan flexibilizando las restricciones, de la forma más ordenada y segura posible", concluyó Raimondo.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?