Por la suba del dólar ya hay aumento de precios y desabastecimiento

Por la suba del dólar ya hay aumento de precios y desabastecimiento

Mientras el ministro de Economía asegura que la brecha cambiaria no representa la realidad, desde distintos sectores aseguran que los problemas ya se sienten y el futuro será complicado.

MDZ Dinero

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El ministro de Economía, Martín Guzmán, aseguró que el dólar paralelo, que batió otro récord el viernes, "no representa la realidad argentina". Pero es claro que las distintas cotizaciones de la moneda afectan la economía real.

Las diferencias terminan generando desabastecimiento, falta de precios, problemas para importar bienes e insumos y hasta maniobras en el comercio exterior que se convierten en un viento que erosiona el superávit comercial y las reservas.

Si bien en lo que se refiere a la venta de automotores, a la construcción considerando el metro cuadrado en dólares y hasta a los electrodomésticos para aquellos que vienen de otro país podrían ser distorsiones “positivas” a corto  plazo, estos casos no dejan de tener su contracara.

El gobierno se vio obligado a eliminar los celulares del Programa Ahora 12 para no impulsar la compra de insumos que vienen de China y por lo tanto la salida de dólares. Por ello, los minoristas ven una caída de ventas y un encarecimiento de la financiación de esos productos. Por el lado de la construcción, se detecta que el acopio de materiales genera un faltante en la red de distribución, mientras que en el automotor ya se sienten los problemas para reponer stock.

El aumento del dólar blue, con su brecha respecto al oficial del 129%, la desconfianza, la emisión excesiva de pesos, la posible devaluación y el aumento de precios llevan a los argentinos a defender sus ahorros. En breves palabras, buscan comprar dólares.

Es por ello que, con el cepo impuesto, cualquier acceso a la moneda extranjera genera tentación, creando burbujas de demanda sin sustento, complicando la oferta de bienes dolarizados. Automáticamente eso atenta contra las reservas del Banco Central.

Según el economista Nicolás Gadano, el 10% del circulante de esa moneda a nivel mundial está en Argentina. A su vez, el economista del Ieral, Jorge Vasconcelos, comenta que los ahorros de los argentinos rondan los US$ 280.000 millones.

"La ampliación de la brecha mejora el poder adquisitivo de esos ahorros y eso temporalmente se refleja en más demanda de autos, de cemento, de materiales de construcción. Pero esa transfusión no es permanente. Depende de las expectativas. Con incertidumbre creciente ese mecanismo se corta", asegura.

"Después está el problema del lado de la oferta. Las dificultades para acceder a los dólares oficiales para realizar importaciones hace que para calcular el costo de reposición de los inventarios cada vez más empresas usen un mix entre dólar oficial y dólar libre. Si la demanda no paga esos mayores precios, prefieren no vender. Eso es la estanflación", advierte en una nota con el diario La Nación.

Ese mix aumenta el precio de los bienes, lo que lleva a una diferencia entre la expectativa del gobierno de un 29% de inflación a diferenciarse de la de los economistas, que la ven más cerca del 47,5% para 2021.

En el coloquio de IDEA, Guzmán prometió un plan creíble auditado y avalado por el Congreso y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Además aseguró que no devaluará para evitar una disparada de precios y que eliminará obstáculos en la operatoria del Contado con Liquidación (CCL).

"Es importante reducir la brecha cambiaria", comentó Diego Coatz, el director ejecutivo y economista jefe de la Unión Industrial Argentina (UIA). "Las expectativas de devaluación meten presión de precios futuros, que se adelantan al presente, sobre todo al que tiene que reponer stocks. La pyme que tiene que recomprar insumos, sobre todo importados, tienen poca posibilidad de conseguir cobertura en los mercados de futuros".

Si ya el peso había perdido su capacidad de ser vehículo de ahorro, ahora comienza a perder la característica de referencia de precio.

Muchas industrias comenzaron a no liquidar exportaciones y prefieren dejar los dólares afuera, algunos incluso subfacturan exportaciones y sobrefacturan importaciones.

Mientras tanto, el BCRA impuso nuevas restricciones a las importaciones y obligan a los importadores a tener una SIMI “de salida”, un permiso de importación, para acceder a los dólares  oficiales en el banco. Anteriormente, entidades adelantaban dinero con el producto embarcado, pero eso es ahora imposible.

"Hay muchos insumos allí y esto te puede afectar la operatividad de una línea de producción. Si no hay continuidad en la aprobación puede que se interrumpan los ciclos de producción. Eso lleva a una parada de planta y potencial problema de empleo", comentó un directivo de la industria electrónica fueguina.

Mientras tanto, en la industria automotriz esperan un récord de ventas en autos de lujo. BMW, por ejemplo, encargó para los últimos cuatro meses de este año, la importación de la misma cantidad de autos que todo el año pasado.

Para aquellos que ingresan dólares a $80, existe el temor de no poder volver a conseguir divisas por menos de $180. De hecho, los ejecutivos de IDEA, prevén una caída de inversiones del 10 % para 2021.

El sector agroindustrial conoce la situación. La brecha hace que los productores retengan stock, generando una reducción en la materia prima para la industria y la exportación, que a su vez afecta la liquidación. Pero a su vez, necesitan usar fertilizantes y agroquímicos que se encarecen con el dólar por retenciones.

Lo mismo le ocurre a la minería, aunque aquí el  temor pasa por las restricciones a los pagos de deuda en dólares.  "Las empresas entran en situación de default técnico, que se resuelve volviendo a generar endeudamiento más caro. En la minería se necesita financiamiento para el pago de años de exploración, construcciones millonarias y capital de trabajo. Por eso, las empresas deben repagar esas deudas al iniciar su vida productiva para poder seguir teniendo crédito", comentaron desde el sector.

"La brecha [del dólar] es desconfianza y ésta afecta el consumo doméstico, pero aparte hace que los ajustes en los costos se aceleren porque muchos comercios pueden quedarse sin capacidad de reposición" comenta Mario Grinman, secretario de la Cámara de Comercio y Servicios.

Fuente: La Nación

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