Préstamos hipotecarios: los mendocinos le temen al endeudamiento
A pesar de que, por ejemplo el Banco Hipotecario, cobra un CFT del 5% y otorga préstamos de hasta $ 2 millones de pesos, y financia hasta el 75% del valor de la propiedad, no sólo para la adquisición, sino también para la construcción, se percibe una lentitud en el avance de este proyecto. Lo mismo ocurre en bancos mendocinos que se sumaron al nuevo programa de créditos hipotecarios, que a diferencia del anterior, permite acceder a los préstamos con menos ingresos económicos. En uno de los bancos de la Arístides Villanueva por día reciben unas diez consultas de interesados en adquirir una vivienda y muchos de ellos van con la carpeta completa.
Sin embargo, en la mayoría de los casos, los interesados se van con las manos vacías. Es que el sistema basado en la unidad de vivienda única (UVI), que replica el modelo chileno, sólo es aplicable en un contexto de baja inflación, como lo es en Chile, admiten desde los bancos.
Santiago Debé, del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Mendoza (CCPIM), analizó la situación para MDZ Online. "La idea de los nuevos créditos hipotecario me parece excelente, pero es difícil concretarla en un momento donde aún no podemos poner la inflación en vereda", analizó.
"Con un alto nivel inflacionario, el usuario le teme al endeudamiento en un país tan impredecible como es la Argentina", siguió Debé. Y añadió: "Pero tenemos que volver a ser un país normal como cualquier otro, donde una persona, con capacidad de ahorro, va al banco, pide y préstamo y se lo dan. Si Chile lo pudo hacer, ¿por qué nosotros no?", indagó.
Una de las críticas formuladas por Julio Cobos fue que el nuevo programa de créditos hipotecarios “es imposible que funcione en este contexto”.
“Los argentinos tenemos dos karmas que es el ahorro y el crédito. Nosotros decíamos que los argentinos tienen que salir de la cultura del ahorro en dólares, por lo cual hay que ahorrar en ladrillos”, dijo, a lo cual Debé adhirió y cerró:
Quizás todavía no era el momento. Hay que esperar que baje la inflación para que el argentino vuelva a animarse a entrar en el endeudamiento.

