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Pescarmona: "Tenemos que dejar de pelearnos con el mundo"

El empresario mendocino habló con la prensa en el marco de la celebración de la Vendimia en bodega Lagarde. "Hay que arreglar el lío con los holdouts", opinó. ¿Que piensa del momento actual de la vitivinicultura y los enólogos revolucionarios?
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En el marco de la celebración de la Vendimia en bodega Lagarde, Enrique Pescarmona habló con periodistas invitados al evento y se refirió especialmente a la realidad económica actual, haciendo hincapié en el tema de los holdouts. "Con respecto a la economía, tenemos problemas: ya todo el mundo los conoce. Yo creo, sin embargo, que vamos por buen camino. Si arreglamos el tema de los holdouts, tendremos suerte", afirmó. 

"Fue una tontera no haber arreglado el tema de los holdouts hace años: si eso se hubiera hecho, tendríamos una tasa mucho más baja. Yo lo que hago es compararme con otros países -siempre con los mejores, nunca hay que compararse con los peores-, por ejemplo, y sin ir más lejos, Perú se endeuda al 4% a 10 años, Colombia también se endeudó: hizo un perpetuo a 30 años al 5%, Bolivia se endeudó al 4,5% a 10 años, Paraguay al 5%... y nosotros nos estábamos endeudando al 16, 17%. Ahora la solución de este asunto de los holdouts nos va a permitir endeudarnos al 6 o 7%. ¿Ojo! Esto no es lo deseable, porque estamos en un mundo en el cual las tasas de interés son bajísimas", sostuvo el empresario luego de la pregunta de Pablo Pérez Delgado, de Conexión Agro.

"Que nos salgamos de este lío de los holdouts es una necesidad imperiosa. Tenemos que dejar de pelearnos con el mundo.", enfatizó Pescarmona. 

"Otra de las cosas que pienso con fuerza es sobre la necesidad de unirnos de los argentinos. En esto el presidente Macri tiene razón: no podemos estar desunidos", dijo a MDZ.

Enrique Pescarmona distendido, en bodega Lagarde.

La vitivinicultura

Sobre la realidad actual de esta actividad industrial y económica mendocina, Pescarmona explicó que "hay que darse cuenta que los que interactúan en la vitivinicultura son clusters -concentraciones de empresas e instituciones interconectadas en un campo particular para la competencia- . Cuando hay clusters, es importante que existan los grandes, y también los chicos: si los grandes no prosperan, los chicos no pueden sobrellevar las cosas difíciles".

"Tengo un grupo de enólogos con los que nos juntamos y probamos cosas, porque los tipos técnicos tenemos que saber de todo; por ende, probamos de todo. Gracias a esto me estoy dando cuenta de la gran capacidad y de la riqueza de los vinos argentinos. El otro día estaba en una degustación de vinos franceses, muy buenos, de los años 1976, 1982, 1986, 200 y 2005; y a raíz de eso todos los integrantes de la mesa nos dimos cuenta de que hay un cambio total de estilo, de forma y de gusto del vino. Siendo de las mismas bodegas y los mismos viñedos, han cambiado. La discusión giró en torno a un dilema: ¿El viraje se debe a una cuestión de cambio climático o por una intenciçón de cambio de estilo? Después del intercambio de ideas llegamos a la conclusión de que el cambio climático era el factor determinante", opinó.

En cuanto a la opinión que le merecen los enólogos revolucionarios, que "patean el tablero" y hacen vinos diferentes sin ajustarse a los estilos tradicionales; Pescarmona consideró que "todas las revoluciones son buenas, pero también hay que saber que no hay que pasarse de la raya. Yo estoy de acuerdo con todos los muchachos jóvenes, porque los cambios deben existir y ellos son los encargados de llevar 'la llama de la locura'. Yo soy de los más viejos y aún la sigo llevando. Me gusta que estos jóvenes en la industria del vino se animen, les entrego mi confianza: es muy bueno que sean apasionados y que quieran destacarse".