Una bodega abandonada de Mendoza fue reconvertida en una planta de reciclaje
La ex Bodega El Trébol fue reconvertida en una planta de reciclaje en Los Campamentos, con generación de empleo y servicios para la comunidad.
Una bodega abandonada se transformó en un espacio activo para el reciclaje y el desarrollo local en el Este mendocino.
Municipalidad de RivadaviaUn espacio ubicado en el Este mendocino que estuvo en desuso durante años volvió a tener actividad, pero con un objetivo completamente distinto. En el distrito de Los Campamentos, en Rivadavia, la antigua Bodega El Trébol fue reconvertida en una planta de reciclaje y tratamiento de residuos.
La iniciativa fue impulsada por el municipio y busca dar respuesta a una problemática concreta: qué hacer con los residuos que se generan en el departamento. A partir de ahora, ese predio funcionará como un punto clave para la separación y procesamiento de materiales.
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El proyecto también se inscribe en una lógica más amplia de recuperación de espacios abandonados. Donde antes había una estructura sin uso, hoy hay maquinaria en funcionamiento y trabajadores en actividad.
De bodega abandonada a planta operativa
El predio había sido adquirido por el municipio en 2022, luego de varios años sin actividad. Desde entonces, se llevaron adelante tareas de reacondicionamiento para adaptar el lugar a su nuevo uso.
La planta cuenta con equipamiento específico, como una cinta transportadora y sectores de acopio para clasificar los residuos. Esto permite ordenar el trabajo y mejorar la eficiencia en la separación de materiales.
Además, el funcionamiento del lugar generó empleo directo para más de 20 personas del departamento. En un contexto económico complejo, ese dato no es menor para la zona.
Un nodo que suma servicios
El predio no solo cumple una función ambiental. También se incorporaron otros servicios que refuerzan la presencia del Estado en el territorio, como una delegación de bomberos y una base de preventores.
Esto amplía el impacto del proyecto, ya que el espacio pasa a ser un punto de referencia para la comunidad en distintos aspectos. No se trata solo de reciclar, sino de sumar infraestructura útil para el día a día. La decisión de concentrar distintos servicios en un mismo lugar responde a una lógica de cercanía con los vecinos, especialmente en zonas más alejadas del centro.
Articulación y política ambiental
La planta forma parte de un trabajo conjunto con el COINES (Consorcio Público de Gestión Intermunicipal de la Zona Este de la Provincia de Mendoza), dentro del programa “Separacción”. La propuesta apunta a mejorar la gestión de residuos a nivel regional.
Este tipo de iniciativas buscan avanzar hacia un modelo más sostenible, donde la separación y el reciclaje tengan un rol más activo. Sin embargo, su efectividad también dependerá de la participación de los vecinos.
La reconversión de la ex bodega marca un paso en esa dirección. Ahora el desafío será sostener el funcionamiento, medir su impacto real y evitar que el proyecto quede solo en el anuncio inicial.




