En 12 años el campo mendocino se descapitalizó y desaparece
Uno de los ejes fundamentales de la estructura económica de Mendoza es la agricultura, donde la vitivinicultura ocupa un amplio espacio primordial, la cual no solo genera miles de puestos de trabajo sino que también contribuye al abastecimiento cotidiano de las ciudades provinciales y regionales. Sin embargo, el actual esquema de comercialización en favor de los comercios y, sobretodo, las industrias respecto a la rentabilidad podría llevar a un abandono paulatino del campo.
Esta advertencia fue anunciada por la coordinadora de la Red Reicos de Instituciones para la Competitividad Sostenible, Elizabeth Pasteris, quien explicó en el programa Tormenta de Ideas, de MDZ Radio, un profundo estudio sobre la matriz productiva de Mendoza, y dedicó un diagnóstico preocupante para el sector primario.
"La renta no siempre se la queda el sector comercial, ya que muchas veces el sector industrial es el cual se la apropia, lo cual tiene un impacto de corto y largo plazo y en el territorio". Puso como ejemplo a las empresas La Serenísima y Ledesma, que concentran buena parte del mercado de sus respectivas producciones principales (lácteos y azúcar, respectivamente), lo que las pone en una posición de superioridad frente a los supermercados. Además estas industrias concentran sus cadenas de comercialización.
Lo mismo se replica en la vitivinicultura: "Las bodegas grandes tienen buena capacidad de negociación; sin embargo, los miles de productores que están por debajo de ellos no tienen ese poder".
Retomando la cuestión de los efectos, Pasteris advirtió que "un primer efecto de corto plazo es la baja en la renta del productor y, en el largo plazo, su descapitalización y el abandono de las fincas por parte de sus hijos". Las consecuencias son catastróficas: "Lo que sucede es que vamos quedándonos sin la oferta de productos primarios".
"El segundo efecto es sobre el territorio: aunque estamos con una política enunciada de equilibrio territorial, si a nuestros productores primarios, que son los que pueblan el campo, no los retribuimos bien, ese equilibrio no lo vamos a conseguir nunca", añadió.
Esta relación dispar de fuerzas se reproduce a nivel territorial, ya que Pasteris manifestó que "en un informe que estamos actualizando, analizamos entre 2003 y 2010 el crecimiento de los departamentos, y vimos que el mayor crecimiento se dio en los municipios más ricos, por lo cual la brecha entre los más ricos y más pobres creció. De hecho, los departamentos más ricos son los especializados en servicios".