En Mendoza una familia necesita al menos $11.500 al mes para vivir
Después de ocho años en los que no se tuvieron noticias, la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de la provincia (DEIE) volvió a medir la Canasta Básica Alimentaria y la Canasta Básica Total.
Tomando los datos del Gran Mendoza, se llegó a la conclusión de que en septiembre la Canasta Básica Alimentaria, que mide los requerimientos básicos nutricionales para un adulto varón de entre 3o y 59 años, fue de $1.476,89. El mismo sujeto debió cubrir los gastos de la Canasta Básica Total por $3.725,09.
En tanto que según la DEIE, una familia de cuatro personas (un hombre de 35, una mujer de 31, un niño de 5 y una niña de 8), se alimentó por un mínimo de $4.563,5 y para no ser pobres necesitó $11.510,53.
En las mediciones la Dirección incluye todos los rubros, incluso los alquileres, aunque explicaron que estos están incluidos en la categoría "vivienda y servicios", en la que se registró una caída del 24,10%producto de las medidas judiciales que obligaron a retrotraer los aumentos en el gas.
La metodología que utiliza la DEIE tiene en cuenta la incidencia de cada rubro en la Canasta Básica, por lo que "alimentos y bebidas" es el mayor componente, ya que significa un 32,3% del total, otros como "transportes y comunicaciones" alcanzan el 24,8%, y rubros como el "esparcimiento" o la "educación" no superan el 4%.
Canasta Básica Alimentaria
El titular de la DEIE, Facundo Biffi, señaló que estos números son herramientas para "tomar decisiones políticas", especialmente en el área de acción social, y por lo tanto "no miden el costo de vida".
Para la canasta se toman en cuenta los menores costos de cada producto o servicio (no por marcas) y se revelan 70 comercios entre supermercados y otros mercados en los que se evalúan entre 95 y 120 productos.
Según esto, para no caer en la indigencia, y cubrir las necesidades básicas nutricionales y de vida, un adulto tipo necesitó alrededor de $1.500, lo que significa una caída del 0,7% con respecto al mes anterior, que de no haber mediado cambios en las tarifas de gas hubiese existido una inflación del 1,5%.
El rubro Alimentos y Bebidas -que significa un 32,3% del total de los gastos que tiene una familia promedio- registró un aumento del 2%, mayormente impulsado por aumentos en productos como la leche (+5,9%), el aceite (+9,27) o la manteca (+6,27%), mientras que otros productos estacionales cayeron.


