Boom inmobiliario en Miami: ¿es una burbuja?
La revista AmericaEconomia.com da cuenta de una gran incógnita que pone nerviosos a los inversores en Miami: el gran volumen del negocio inmobiliario que hace recordar a la "burbuja" que desató la profunda crisis financiera por la que atravesó EEUU en 2008 y 2009 y de la que muchos todavía no logran salir.
Un artículo de Jaime Mejía-Mazuera se centra en la situación. Cita el ejemplo de "Luis Flores es un abogado de Miami que en los últimos 18 meses ha ayudado a cerrar acuerdos de financiación para proyectos inmobiliarios por cerca de US$1.000 millones".
"Su ejemplo -sostiene- muestra el auge inmobiliario que vive hoy Miami, imán que atrae capitales de América Latina y de todo el mundo que aterrizan en lujosos proyectos inmobiliarios en la apetecida zona financiero-empresarial de Brickell, en el nuevo, bohemio y central Midtown y, como siempre, en la larga y angosta isla que es Miami Beach. Como si fuera poco, también hay acción en otras zonas costeras cercanas como Sunny Isles y Aventura. No hay dos opiniones al respecto: los precios de las propiedades se han disparado. Al punto de que están empezando a superar los valores que tenían al estallar la burbuja de mediados de los 2000".
El autor oportunamente recuerda que "la crisis golpeó a todos los sectores de la economía estadounidense, pero el mercado inmobiliario de Miami no tardó en recuperarse. Las grúas regresaron a la ciudad y hoy aparecen por todos lados, levantando docenas de edificios de 40, 50, 60 pisos y más. Para quien llega después de cinco años de ausencia, el skyline de Miami está irreconocible".
¿Cuánto le sale a un extranjero invertir en ladrillos allí?
Según Mejía-Mazuera, los bajos precios que surgieron de los embargos de 2009 abrieron el apetito de inversionistas extranjeros. “Lo tradicional ha sido América Latina”, dice Harvey Hernández, director gerente de Newgard Development Group, “pero ahora Europa está muy fuerte”. Hasta de China está llegando capital, como muestra una reciente y exitosa conferencia sobre Miami como puerta de entrada para las inversiones chinas a América Latina.
El boom inmobiliario de Miami no es sólo residencial o comercial. También es impulsado por un número creciente de empresas que se están estableciendo en la ciudad; con ellas llega la infraestructura de negocios. La tradicional presencia de bancos, por ejemplo, se ha extendido a otros servicios financieros.
“Hay banqueros que se están trasladando de Nueva York y Los Angeles para acá”, dice Jean-Pierre Trouillot, partner de KPMG en Miami. “Las family offices (servicios de wealth management familiar) se están trasladando de Colombia y Venezuela a Miami”. Esa demanda debiera continuar, agrega, aunque Trouillot es cauteloso a la hora de hablar de proyecciones. “Su tasa de crecimiento es muy alta como para que siga indefinidamente, de modo que debiera estabilizarse, pero no sé cuándo lo hará”.
Según Liliana Gómez, de ISG Group, después de la crisis se inició un nuevo modelo en la venta de los proyectos en pre construcción. En el nuevo esquema se pedía a los compradores que aportaran un 70% del valor de los proyectos como pago inicial. Los inversionistas se adaptaron a las nuevas exigencias y hoy, según Gómez, este pago inicial del comprador asciende a un 50%. Por esta razón muchos, como Thomas, de CGI Merchant Group, aseguran que el auge actual es mucho más sólido que la anterior burbuja.
Después de la crisis de 2009 fue posible adquirir en Miami propiedades con descuentos y los inversionistas tuvieron revalorizaciones de dos dígitos anuales durante varios años. “Pero ésas no eran valorizaciones normales, sino la recuperación del mercado después de la crisis”, matiza Anthony Graziano, director en Miami de Integra Realty Resources, firma de consultoría inmobiliaria.
“Ahora estamos regresando a un mercado más normal y la valorización de las propiedades podría estar entre 5% y 8% en los próximos dos años”, agrega.
Pero si las ganancias de dos dígitos anuales en el valor de las propiedades no se van a repetir, Graziano asegura que aún hay oportunidades para obtener rentabilidades interesantes. Sobre todo entre el mar y la autopista I-95, que cruza Miami de sur a norte y va pegada a la costa desde la punta sur de Florida hasta la frontera con Canadá. Entre la playa y la I-95 ya no hay tierra disponible para construir. Esa falta de sitios seguirá impulsando hacia arriba los valores de las propiedades cercanas a la costa. Leé más desde aquí.

