Sombrío panorama para la Argentina en default
El default ya está instalado en el país, obligaciones de pagos no pudieron cumplirse, y las consecuencias se van viendo de manera progresiva. En tanto, la expectativa de que podría llegarse a un acuerdo, gracias a alguna entidad financiera extranjera, mantiene una estabilidad económica en Argentina.
Un grupo, denominado ISDA (por sus siglas en inglés, Credit Derivatives Determinations Comittee), determinó que el país ya está en default y se detonará un "evento crediticio".
Desde el Comité, Lauren Dobbs, en diálogo con MDZ, explicó que se realizó una decisión compartida por todos los miembros del comité (entre los que están incluidos Elliot Management, uno de los fondos que litigaron frente al juez Griesa, quien ordenó que se les pague más de mil trescientos millones de dólares: el total de la deuda, más intereses).
Dobs, indicó que todos ellos decidieron declarar que la República no está en condiciones de pagar los próximos vencimientos, y por eso se procederá a realizar una subasta, aunque estarán atentos a los cambios de la situación del país.
"El Comité también decidió recurrir a una subasta en el caso de operaciones de CDS en circulación. ISDA publicará más información sobre la subasta en su sitio web, www.isda.org/crédito, en el momento oportuno", comunicó el organismo.
"Ahora que el país está oficialmente en default, los tenedores de bonos pueden pedir que se active la cláusula de aceleración, básicamente ellos pueden exigir todas sus ganancias en un solo pago", aseguran desde businessinsider.com.
¿En qué afecta al país que ISDA declare el default?
El economista, José Luis Espert explicó que "como consecuencia de que al dispararse estos créditos swaps, algunos tenedores no pueden tener créditos que estén defaulteados entonces podría haber una venta masiva de bonos".
De todas maneras, Espert indicó que como todavía "las negociaciones están dando vuelta, y quedan expectativas de que el país puede salir del default en el que ya está, los precios no se han derrumbado".
La expectativa de transitoriedad del default mantiene los precios.
Además, el economista indicó que la cláusula de aceleración que ISDA advierten que se dispararía todavía tiene baja probabilidad de ocurrir. Esto significaría que el 25% de los acreedores, que están dentro de la legislación extranjera, con pagos exigibles a 30 años pedirían el total de sus ganancias, entonces el 100% de los bonos serían exigibles al día de hoy.
Expectativas
De acuerdo con el especialista, la Argentina tenía dos compromisos de pagos, uno por un valor total cercano a los 29 mil millones de dólares, que es el monto que entró en default, cuando el pago emitido para pagar con bonos como el Discount (bajo legislación extranjera), fue retenido por orden de Griesa, y su pago no se hizo efectivo "ni el 30 de junio, ni una vez que terminó el periodo de gracia de treinta días, el 30 de julio".
Y por otro lado está la deuda por un total de 1.500 millones de dólares, correspondiente al reclamo de los fondos buitre, que es el que continúa en disputa.
Para que la Argentina salga de la "cesación de pagos" declarada por los organismos internacionales, queda aún una tercera opción (una vez fracasado el intento de negociar de los bancos nacionales, quienes exigieron una cláusula de pago a los primeros días de 2015, por parte del gobierno nacional, denegada porque detonaría la cláusula RUFO), un banco extranjero podría comprar la deuda.
¿Por qué fracasaron las negociaciones con los bancos nacionales?
Es que ellos exigían de parte del gobierno una garantía de cobro, hacía enero de 2015, que es cuando vencerá la cláusula RUFO, que impide mejorarle las condiciones de cobro a unos tenedores de bonos, si se hiciera lo mismo con el 100% de ellos (los que entraron en el canje, y los que no). Y si el gobierno sirviera de garantía, no haría más que mejorar las condiciones de pago a los fondos buitres a través de terceros.
Es por eso que queda una segunda opción, y es la de un banco extranjero, que asumiera la obligación de pago sin exigir la garantía argentina o al menos, no hacerlo hasta enero del próximo año, y de esa manera no detonar la tan temida cláusula.
De todas maneras, Espert explica que si esto se da, debería darse con “reuniones súper secretas”.
“Si no le quieren pagar a los ganadores del juicio (el Gobierno argentino), por la razón que sea, se lo va a tener que pagara al tercero que compre la deuda, la operación tiene que perfeccionarse bien, para que no se dispare la RUFO, pero todos los que compren van a querer cobrarle al Gobierno de la misma manera que los fondos buitre”.
Caída de la cadena de producción:
De acuerdo con el economista, Claudio Loser, ex director argentino del FMI, "se trata de otra muestra de que los líderes argentinos no están entendiendo la seriedad del asunto".
"Desde que Argentina pasó una experiencia mucho más grave con el default de 2001, una que, en la actualidad, no han podido pagar o decidieron simplemente no hacerlo- los dirigentes se siente como una persona que ha sobrevivido al cáncer", agrega.
Porque cuando han tenido una enfermedad tan grave, y tienen un ataque cardíaco, piensan que no es tan malo.
"La actividad económica va a sufrir, y va a sufrir de dos maneras diferentes", dice Loser, "Hoy la gente empezará a dejar de comprar... Los bancos que están tan interesados en ayudar al gobierno, van a tener problemas para renovar sus líneas de créditos. los negocios en Argentina van a recibir menos créditos y con intereses mucho mayores. Ese es el efecto de la cadena productiva... Los inversores que eran pobres al principio van a declinar aún más, y el crecimiento potencial de Argentina... en el mediano plazo van a sufrir enormemente".
Loser agrega que desde que Brasil está lentamente bajando los precios de sus commodities, lo que Argentina realmente necesita para despegar es una devaluación.
El país está en un delicado proceso ahora, después de años de embriagante crecimiento, pero por el default ahora no tendrá los financiamientos que necesita.
"Es una tragedia, es una tragedia auto provocada", asegura Loser.
Argentina se metió en este problema poco después del default de 2001. Cuando un grupo de tenedores de bonos -conocidos como NML Capital- compraron deuda soberana barata. NML optó por no aceptar las restructuraciones que el país ofreció en 2005 y en 2010, eligiendo cobrar el 100% de los dólares por los que invirtieron.
Argentina considera que el pedido de NML es un insulto a los inversores que restructuraron, y se neiga a pagar, advierte el diario financiero bussinsider.com.
Pero el juez Thomas Griesa le dijo a los abogados argentinos este viernes por la mañana que "las medias verdades son falsedades". "Las medias verdades no compatibilizan con la ley, que requiere hechos".


