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Para The Economist Argentina es la Suárez de la economía

El diario extranjero analizó la política nacional frente a los fondos buitre como un intento de viveza criolla, pero como le pasó al delantero uruguayo, "tarde o temprano la realidad te devuelve la mordida".
Foto: The Economist
Foto: The Economist

No fue muy sorprendente que el dotado, pero psicológicamente afectado delantero Uruguayo, Luis Suárez, expresara su frustración al perder contra Italia en la Copa del Mundo mordiendo a su oponente, después de todo ya lo había hecho dos veces antes. Más sorprendente fue la reacción de las autoridades uruguayas, primero aduciendo que las imágenes de la mordida fueron intervenidas con Photoshop, después hubo quejas por las penas impuestas al futbolista que volvió a casa como un héroe caído. Sus acciones no fueron más que un acto infantil, declaró José Mujica, el Presidente uruguayo.

Así comienza su nota The Economist, y no para opinar sobre fútbol y el hecho que se relata, sino para comparar la actitud del país charrúa en el caso con la estrategia argentina frente a los fondos buitre.

La deuda Argentina se enfrenta de manera adolescente, creyendo que las reglas están para ser rotas, entiende el diario.

La indulgencia del señor Mujica es lo que comúnmente se denomina pasando el Río de la Plata, en Argentina, como "viveza criolla" o "native cunning", una actitud inmadura de romper las reglas que no nos agraden y evadir de alguna manera las responsabilidades que genere ese acto, y si no podés es porque el mundo está en contra tuyo.

La viveza criolla ha sido la marca registrada de la política económica de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, continúan, y de su predecesor y marido, Néstor Kirchner. La noción de que Argentina puede jugar bajo sus propias reglas, sin tener en cuenta el mercado internacional, se evidencia por la negación del gobierno para admitir la inflación en la elaboración de los índices de precios. Mientras, los Kirchner continúan culpando al FMI de todos los problemas del país, agrega.

Y finalizan explicando que la Argentina ahora tiene menos de un mes para lograr un acuerdo con los holdouts (o tenedores de bonos que no entraron en la reestructuración 2005-2010). En 2001 el default inicial para no pagar las deudas fue alentado desde el Congreso, como si se tratara de un gol en la Copa del Mundo, Ahora la Señora Fernández quiere que el país se reúna con el mundo. Las reservas nacionales están cerrando en baja por séptimo año consecutivo. Y ella intenta llegar al fin del conflicto. Como el señor Suárez entendió, si rompes las reglas, pagas. Tarde o temprano, la realidad te devuelve la mordida.

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