El plan económico que necesita la Argentina
Los economistas insisten en que hay que bajar el gasto público para que la Argentina salga de la recesión. La devaluación, el control de la perdida de reservas del Banco Central y la parcial quita de subsidios es el camino, pero afirman que no es suficiente. ¿Que necesita la economía Argentina? Responde, José Luis Espert y Roberto Cuello.
Te puede interesar
Premio récord en el Quini 6: cuánto retiene ARCA del ganador
A principios de enero de este año la Argentina mostraba un panorama económico en el que el dólar oficial llegó a negociarse a $6,50 y el blue superaba los $9,90, pero luego de los mini aumentos que hicieron que la divisa norteamericana en el mercado oficial llegara a cotizar 6,90 el Estado hizo una apuesta mayor y entre el 23 y el 24 de octubre la divisa supero los 8 pesos.
Hoy se mantiene relativamente estable y oscila los 8 pesos gracias a las intervenciones del Banco Central mientras que en el mercado paralelo la divisa sube y baja de acuerdo a su demanda.
-
Te puede interesar
Se mueve el plazo fijo: el banco que más paga por $1.000.000
Antes de que el panorama económico del país diera un vuelco por la megadevaluación del peso los economistas hablaban de cuál era el plan económico más conveniente para la Argentina y coincidían en que era necesario reducir la inflación, bajar el gasto público, y aumentar el valor del dólar a valores reales, pero advertían que era necesario hacer un pacto social que incluyera a los principales gremios para que esto fuera exitoso.
|
|
"Lo ideal era un plan antinflacionario que requería una fuerte disminución del gasto público, pero no en subsidios sino en el tamaño del Estado, en gastos de bienes y servicios y obra pública", consideró el economista y advirtió que esto sólo podía lograrse con el apoyo de los sindicatos, los empresarios y los medios de comunicación.
Para Espert lo que ha cambiado es que al devaluar y subir las tasas de interés, se logró una estabilidad en los siguiente meses del año que continúa hasta ahora, pero "dado que lo que se necesitaba el gobierno era un plan antinflacionario, cualquier otra medida va a tener un costo, que es un costo recesivo del 1,5 y del 2%".
De todas maneras el economista aseguró que se trata de una recesión mucho menor a las crisis del 2001-2002 y comentó que no hay posibilidades de llegar a una situación similar.
"La situación cambiaria va a variar entre días de furia del dolar y días en que las reservas aumenten", estimó.
Según Espert hay dos escenarios posibles hacia el futuro pre electoral: "si el gobierno se asusta por la recesión vamos a volver a tener días de furia con el dólar blue, pero si se bancan el ajuste poco creíble va a haber recesión".
De no lanzar un plan antinflacionario se va a agravar la recesión y es posible que las presiones sociales aumenten aún más el gasto público, y con este la pobreza.
En cualquiera de los casos el economista ve una situación social muy delicada con una Argentina que tiene más de 11 millones de pobres, y una dicotomía para el Gobierno que deberá elegir si priorizar la actividad económica o provocar un cimbronazo financiero.
"Quedó demostrado en el último semestre que las mini devaluaciones con expansionismo monetario son inconducentes, se pierden reservas y aumenta el blue, en cambio una devaluación de golpe controla el mercado cambiario", explicó Espert, aunque comentó que al no atacar el problema fiscal, se paga con recesión.
E insistió: "si el Gobierno se banca dos años de recesión para no sufrir simbronazos financieros, no tendremos cimbronazos, pero tendremos recesión, en cualquier caso el panorma es decadente".
La tasa de inflación es la fábrica de pobres.
El economista opinó que no habrá crecimiento hasta que no vea cambios, pero explicó que no se pueden esperar soluciones mágicas a los problemas económicos sólo porque cambie un gobierno.
"Es infantil creer que cuando se vaya el kirchnerismo se van a acabar los problemas porque hubo una destrucción estructural de una década", dijo e insistió con que para lograr que la economía del país mejore hay que "disminuir el gasto público o al menos congelarlo".
|
|
"La profesionalidad de los funcionarios del Banco Central logró crear una suerte de paz cambiaria a partir de una importante devaluación del tipo de cambio y de la emisión de las Lebac y Nobac -Letras del BCRA- que pagan altas tasas de interés se desanimó la constitución de depósitos a plazo fijo, que pagaban menos intereses que la inflación. Cuando aumentan las tasas de interés, las entidades bancarias absorben el dinero en circulación y aumentan las reservas".
El economista advirtió que no es una solución de largo plazo "porque mientras existan las exportaciones de soja el BCRA va a poder seguir comprando divisas y canalizando el drenaje paralelo". Cuello recordó que las reservas que una vez estuvieron en 48 mil millones de dólares hoy están por debajo de los 28 mil millones, habiendo perforado el piso de los 27 mil millones meses atrás.
"Mientras el Banco Central aumenta las reservas la tesorería sigue demandando pesos para financiar el desequilibrio fiscal. Hay un desalineamiento entre la política fiscal pública del Banco Central y el ministerio de Economía que no acierta con reducir el gasto público", indicó Cuello.
El economista comentó que no cree que haya disminuciones en los subsidios significativas hasta que no se terminen de negociar las paritarias. En tanto el gasto público se financia entre la ANSES, el Banco Central y el endeudamiento del país.
Según Cuello un camino hacia una economía más estable es abrir los canales de financiamiento internacional, para lo que considera fueron positivos los arreglos con el club de París, con Repsol y ayudaría mucho que se avanzara en una solución para los fondos buitres.
El economista señaló una alternativa para bajar el gasto público sin afectar directamente a los pobres, y es terminar con el financiamiento a Fútbol para Todos y a Aerolíneas Argentinas.
Subir las tarifas hasta que Aerolíneas se autoabastesca no afecta el nivel de vida de los pobres sino de los que viajan en avión, explicó Cuello.
Además señaló que es necesario que el gobierno focalice sus gastos porque el país tiene muchos costos y poca eficiencia. "Invertimos en educación, en seguridad, en salud, en transporte y los servicios son ineficientes. Argentina es un país que tiene que rehacerse desde su base", indicó.
"El ajuste está recayendo sobre las PyMes, y no sobre el Estado", advirtió Cuello y agregó que "mientras Francia decidió que hasta 2017 los empleados públicos no van a tener incrementos salariales y que aumentó la edad jubilatoria, Argentina le regaló la jubilación a 3 millones de ciudadanos que nunca habían aportado".
Para el economista las jubilaciones de amas de casa no son malas, pero no hay como financiarlas.
El Banco Central no puede hacer todo el trabajo, hace una brillante tarea pero va a durar hasta junio o julio -cuando cesen los ingresos de la cosecha de soja-, pero el gobierno sigue gastando, finalizó Cuello.

