Holdouts: la corte de EE.UU puso fecha
La Corte Suprema de Estados Unidos comenzará a debatir la suerte de Argentina en el proceso judicial que marcará el destino de la deuda externa el próximo lunes 30 de septiembre. El tribunal analizará recién ahí si atenderá la apelación Argentina al fallo que lo obliga a tratar a los acreedores con bonos en default de la misma forma que a aquellos que renegociaron sus bonos.
Por su parte el Gobierno adelantó que espera ganar tiempo con un proceso legal paralelo, en el que la Corte debería volver a intervenir por otra fase de la causa, lo que daría la posibilidad de perder el juicio un año más y garantizaría los pagos de deuda regularizada en el exterior durante buena parte de 2014.
Según informó El Cronista, ocurre que el litigio legal entre el fondo “buitre” NML Capital, del magnate Paul Singer, y el país se divide en dos tramos. En el primero, la Corte de Apelaciones convalidó la interpretación de la teoría del “pari passu” o tratamiento igualitario esgrimida por los tenedores de bonos en default y obligó al país a pagarles como hace con el resto de los acreedores. En el segundo, Apelaciones confirmó la forma de pago que ideó el juez Thomas Griesa y conminó al país a abonar el 100% de la demanda (u$s 1.500 millones) de una vez y a retener ese dinero de los pagos de deuda regularizada.
La Corte Suprema deberá ahora decidir si acepta tratar el primer tramo de la demanda. Será el 30 de septiembre, en una audiencia privada. El proceso puede durar días o semanas. Es muy poco probable que el mismo día deseche el caso, debido a que se trata de un país soberano, aclararon expertos.
Fuentes oficiales indicaron que esta definición no signficará el levantamiento de la medida cautelar o stay, que hace que la Argentina no deba todavía pagar la sentencia contraria. En su fallo, la Corte de Apelaciones de Nueva York dictaminó “suspender la ejecución de las medidas por el oportuno pedido de certiorari a la Corte Suprema” de ese país efectuado por el país. Eso, interpretaron en el Ejecutivo, significa que la medida cautelar estará vigente hasta que el segundo tramo del fallo llegue a la Corte Suprema. Otros expertos creen que esa oración puede tener varios significados y no fueron terminantes al respecto.
La Argentina apeló el viernes la sentencia contraria de Apelaciones del 23 de agosto pasado y pidió que la misma Cámara revisara en banc (por el plenario de trece miembros) el fallo. Ese proceso podría demorar semanas y expertos descuentan que la petición del país será rechazada. Pero luego, el Gobierno, patrocinado por el estudio neoyorquino Cleary Gottlieb, tendrá 90 días más para volver a apelar a la Corte Suprema. Hasta entonces, entienden en el Ejecutivo, la cautelar quedará vigente. Y, como la Corte Suprema estadounidense define qué casos tomará una vez al año, en el Gobierno esperan pasar buena parte de 2014 con una cautelar que le permita seguir pagando los bonos del canje sin inconvenientes.
El Gobierno ratificó ayer esta estrategia en un escrito que presentó ante la Corte Suprema para replicar el pedido de los holdouts de que el máximo tribunal rechace el caso. En esa presentación, la Argentina advirtió su intención de elevar un segundo pedido de certiorari si la apelación en banc es denegada. Esto, de acuerdo a los plazos legales, ocurriría en febrero.
Otros expertos consideran que esta estrategia es equivocada y que el país debería pedir a la Corte Suprema que ya unifique ambas causas.