La UOM se endurece y rechaza ser la paritaria testigo
Pese a la presión del Gobierno, Caló no aceptó el 24% y analiza medidas de fuerza.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) no aceptó el aumento salarial propuesto, del 24%, porque no contemplaba a las categorías más altas, según publica hoy diario La Nación.
La indefinición de la negociación salarial no cayó bien en el Gobierno, que apostaba ayer al anuncio de la paritaria metalúrgica para intentar bajar el impacto de la huelga de los choferes de la UTA.
La cúpula de la UOM, aunque sin Antonio Caló, asistió ayer al Ministerio de Trabajo con una postura que parecía poco flexible. Juan Belén, el número dos del gremio, no dudó en calificar de "miserables" a los empresarios con quienes minutos después se iba a sentar a negociar .
Inicialmente, Caló había reclamado un alza salarial del 32% más un plus no remunerativo. La demanda del jefe de la CGT oficialista fue rechazada de inmediato por las cámaras empresariales. Cuando parecía que se había anudado un trato con una suba del 24%, surgieron ayer objeciones por los cargos jerarquizados, que no serían más de 10.000 trabajadores, según explicaron fuentes gremiales.
El Ministerio de Trabajo, a través de su titular, Carlos Tomada, citó para hoy, a las 15, nuevamente a las partes. El funcionario anhela sí o sí cerrar un trato y exhibir la paritaria metalúrgica como el aumento de referencia. Así lo hizo durante años el jefe de los camioneros, Hugo Moyano, cuando era aliado del kirchnerismo. Moyano, incluso, escenificó sus acuerdos en la Casa Rosada, junto con la Presidenta.
"Nosotros no queremos ser la paritaria testigo. Ya bajamos bastante nuestras pretensiones", dijo anoche un jerárquico de la UOM. Y agregó: "Además, no queremos condicionar a ningún otro gremio con nuestra paritaria. Los aumentos tienen que estar vinculados con cada actividad. No siempre tienen que ser más o menos los mismos porcentajes".
Con la negociación empantanada, Caló convocó anoche a su consejo directivo en la sede de Alsina. Se insistió en la posibilidad de activar una medida de fuerza, pero la postura jamás fue unánime ni tomó demasiada fuerza. Durante la reunión, Caló se mantuvo dubitativo y algo incómodo. El viernes pasado, un colaborador suyo deslizó ante La Nación que el Gobierno le había exigido que la paritaria no superara el 25%. Caló aceptó el pedido oficial en silencio. Por eso fue el primero en manifestar su acuerdo ante la oferta del 24% a pagarse en dos tramos: 17% en mayo y 7% en julio.
"Nosotros no queremos ser la paritaria testigo. Ya bajamos bastante nuestras pretensiones", dijo anoche un jerárquico de la UOM. Y agregó: "Además, no queremos condicionar a ningún otro gremio con nuestra paritaria. Los aumentos tienen que estar vinculados con cada actividad. No siempre tienen que ser más o menos los mismos porcentajes".
Con la negociación empantanada, Caló convocó anoche a su consejo directivo en la sede de Alsina. Se insistió en la posibilidad de activar una medida de fuerza, pero la postura jamás fue unánime ni tomó demasiada fuerza. Durante la reunión, Caló se mantuvo dubitativo y algo incómodo. El viernes pasado, un colaborador suyo deslizó ante La Nación que el Gobierno le había exigido que la paritaria no superara el 25%. Caló aceptó el pedido oficial en silencio. Por eso fue el primero en manifestar su acuerdo ante la oferta del 24% a pagarse en dos tramos: 17% en mayo y 7% en julio.


