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La relación con Brasil se tensa por las trabas y el déficit

El canciller brasileño Patriota calificó de "menos que satisfactoria y preocupante" a la relación con Argentina. Vuelve el riesgo de represalias.
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En marzo las trabas a la importación volvieron a darle superávit a la Argentina en el comercio con Brasil, mientras que al vecino país se le acaba la “paciencia estratégica” y se espera un enfriamiento de los vínculos bilaterales, al nivel de acuerdos de colaboración en diversas áreas, o incluso represalias directas como ya se vieron en el pasado en productos sensibles como frutas, agroindustria, vinos y automotores.

El canciller brasileño, Antonio Patriota, dijo este jueves que la situación del comercio entre Brasil y Argentina es "menos que satisfactoria" debido a las trabas que impone nuestro país y destacó que la balanza comercial bilateral ha pasado a inclinarse del lado argentino.

"No estamos mal, pero hay áreas problemáticas que requieren de mayor atención", declaró el canciller durante una comparecencia ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, según reproduce la agencia de noticias EFE.

Patriota reconoció que las exportaciones brasileñas a Argentina han caído "en forma muy acentuada" en los últimos meses.

En los últimos meses, Brasil fue gestando la doctrina de la “paciencia estratégica”, que caracterizó al comportamiento ante las sucesivas medidas que utilizaba la Argentina para frenar las importaciones. Sin embargo, la profundización de los controles comerciales y la presión del sector privado brasileño fueron socavando las bases de esta doctrina, y su final podría ser definitivo ante los roces recientes.

Uno de los efectos posibles es que la importancia de Argentina como destino de las inversiones brasileñas se haya devaluado, perdiendo posicionamiento frente a otros países de la región, en particular frente a Chile, Perú, Colombia, Uruguay y Paraguay. Esta dinámica posible no es una buena noticia considerando que las inversiones productivas no abundan actualmente.

Por otra parte, como hoy el escenario comercial es menos incierto que en años anteriores, dado que las empresas brasileñas saben que las restricciones a las importaciones van a continuar, no sería dable esperar represalias en este campo. Pero no se puede descartar un enfriamiento de los vínculos bilaterales, al nivel de acuerdos de colaboración en diversas áreas, que confirmaría el final del concepto de “paciencia estratégica”, advierten desde la consultora Abeceb.com

Pero el escenario puede ser peor, teniendo en cuenta lo que pasó el año pasado en áreas sensibles para economías regionales como la de Mendoza, con la aplicación de licencias no automáticas en Brasil para la importaciones de productos como el aceite de oliva, aceitunas, frutas y verduras frescas y procesadas, vinos y vehículos automotores.

Los datos a marzo
Durante marzo de 2013, las exportaciones argentinas a Brasil llegaron a los U$S1.464 millones, un 13% más que el mismo mes de 2012. En el período de análisis, los sectores que explican tal crecimiento en las exportaciones fueron vehículos de carga, gas, motores para vehículos, trigo en grano, polímeros de plástico, autopartes, productos hortícolas, ajos frescos, peras frescas, automóviles de pasajeros, neumáticos y celulosa.

Nuevamente, Argentina se ubico en el tercer lugar entre los principales proveedores de Brasil, por debajo de China (1º con U$S2.852 millones) y Estados Unidos (2º con U$S3.064 millones).

Las exportaciones argentinas a Brasil representaron un 7,6% de las compras totales del vecino país durante el mes de marzo.

Mientras que las importaciones de origen brasileño a la Argentina alcanzaron los U$S1.397 millones en marzo, mostrando una caída del 2,1% con relación al mismo mes de 2012.

En adición al control sobre las compras externas impuesto por las autoridades argentinas, el flujo de las importaciones desde Brasil también pudo haberse visto afectado por el menor número de días hábiles de marzo de 2013 (19 días) con relación a marzo 2012 (22 días).

Como comprador de Brasil, Argentina se mantiene en el tercer lugar en marzo. El orden de los principales compradores de productos brasileños es: 1º China (U$S3.905 M); 2º Estados Unidos  (U$S1.780 M); y 3º Argentina (U$S1.397 M).  De este modo, las compras argentinas explicaron el 7,2% de las exportaciones totales de Brasil.


Balance
Según datos de Abeceb.com, el comercio total bilateral entre Argentina y Brasil volvió a crecer en marzo, registrando un aumento del 5,1% en términos interanuales. Este incremento se explica por un mayor dinamismo de las exportaciones hacia Brasil (+13% interanual) en la medida que las importaciones desde el país vecino se contrajeron (-2,1%).

La balanza comercial mensual registró un valor de U$S67 millones. De este modo, se alcanzó por segundo mes consecutivo un superávit comercial en favor de Argentina, cuando en marzo de 2012 esta cifra había sido negativa en U$S131 millones.

En el acumulado al primer trimestre de 2013, también se alcanzó un saldo positivo para Argentina por un valor de U$S82 millones. Este incremento se explica por un aumento de las exportaciones del 16% interanual y, paralelamente por una contracción de las compras a Brasil del 10% frente a igual período de 2012. Hay superávit comercial con Brasil sencillamente porque se exporta más y, por medio de trabas, se frenan importaciones del vecino país.  

Advertencia sobre discriminación
El canciller Patriota dijo ayer que en las últimas semanas han surgido "algunas señales de preocupación" por unos supuestos "beneficios a terceros países" por parte de Argentina, con lo que aludió a denuncias hechas por industriales brasileños, los cuales sostienen que se está ofreciendo a China una serie de ventajas comerciales que no tiene Brasil.

Según Patriota, si se comprobase ese "desvío de comercio", se trataría de prácticas "contrarias a los intentos por fortalecer al Mercosur", bloque que ambos países integran con Uruguay, Venezuela y Paraguay, este último actualmente suspendido.

El ministro aseguró que esos problemas comerciales serán parte de la agenda que se discutirá durante un encuentro que la presidenta Dilma Rousseff tendrá con su homóloga, Cristina Fernández de Kirchner, en una fecha "próxima" pero aún no definida.

Esa reunión estaba prevista para el pasado 7 de marzo en Calafate, pero fue cancelada debido a la muerte del presidente venezolano Hugo Chávez, ocurrida dos días antes. De esta inminente reunión también depende el futuro de Vale y la posibilidad de llegar a un acuerdo político que permita la continuidad del proyecto minero en Malargüe, Mendoza.