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El mercado interno no le salva las papas al vino

Con datos a enero, la comercialización de vinos cayó 4,57%. Los despachos crecieron 1,43% frente a una baja del 17,9% en exportaciones.
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Un mercado interno consolidado ya no alcanza como salvavidas de la vitivinicultura argentina. Con datos a enero, la comercialización (exportaciones y despachos al consumo interno) de vinos cayó 4,57%, como consecuencia de una estrepitosa baja del 17,9% en las exportaciones que no pudieron ser compensadas por un aumento del 1,43% en los despachos al consumo interno, según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

En enero, según datos oficiales, se exportaron vinos por un total de 252.873,46 hectolitros, lo que marca una caída del 17,9% en relación a igual mes de 2011. En facturación, se exportaron vinos por U$S65,93 millones, esto es una baja del 3,69% comparados los U$S68,45 millones vendidos en enero de 2011, según datos del INV.

Un dato a tener en cuenta: los envíos de vino a Estados Unidos ya representa el 49,32% del total exportado. Esto es 1 de cada 2 litros exportados va a EEUU.

En enero, el vino a granel ya no vino al rescate. Es que mientras el total de vino fraccionado que se exportó cayó 6,03% en volumen, las ventas al exterior de vinos a granel se desplomaron un 29,93% en el arranque de 2013, según datos del INV. De todo el vino exportado por Argentina en enero de 2013, el 57,58% fue fraccionado y el 42,42% a granel.

Un dato a tener en cuenta con riesgos de moda o dependencia: los envíos de vino a Estados Unidos ya representa el 49,32% del total exportado. Esto es 1 de cada 2 litros exportados va a EEUU. El segundo mayor destino es Canadá con sólo el 7,67% del total.

Consumo interno
Con un total de 694.188,78 hectolitros, los despachos totales de vinos al mercado interno de enero aumentaron 1,43% con relación a igual mes de 2012. El 24,11% del volumen salido a consumo correspondió a vinos blancos con merma del 8,34% y el 75,83% a vinos de color que subieron el 5,13%.


La tendencia es buena, porque implica que la industria está consolidando el crecimiento del consumo de vinos en el mercado interno que venía arrastrando desde 2012. El problema es que el crecimiento en el mercado doméstico no alcanza a compensar la fuerte caída en las exportaciones. De ahí el balance negativo en el arranque de 2013.