Supercard: límite de $3.000 y financiación de $1.000
Pasaron varias horas, pero ya se conocen los detalles. Tras una reunión de una hora y media, el secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno acordó con las cámaras supermercadistas más importantes del país el lanzamiento de la tarjeta "SuperCard", que tendrá un límite de compra de 3.000 pesos, financiación de 1.000 y una tasa de interés con un tope del 22 por ciento anual. La tarjeta se podrá obtener simplemente con el DNI y un servicio a nombre del titular. No se sabe aún si habrá flexibilidad para extenderla aún a personas endeudadas o que figuren en bases de datos comerciales como “Veraz”, o si las condiciones de acceso serán similares a las que exigen los bancos.
En la actualidad, los bancos deducen de las compras un 3 por ciento en concepto de comisión, que ahora bajará al 1 por ciento, uno de los principales reclamos de los dueños de los establecimientos comerciales.
"Desde nuestro punto de vista la ventaja es bajar la comisión al 1 por ciento; desde el punto de vista de los usuarios se baja la financiación de los saldos considerablemente", consideró el directivo.
Según lo acordado, con la "SuperCard", los clientes podrán refinanciar sus compras con una tasa de interés tope del 22 por ciento anual, cuando en la actualidad los bancos perciben alrededor del 45%.
Los empresarios explicaron que el trámite para la emisión de la tarjeta será simple: los clientes podrán pedirlas en las sucursales con la presentación del DNI y de un servicio público.
María Lucía Colombo, subsecretaria de Defensa del Consumidor, explicó que a la SuperCard está previsto que adhieran las cadenas de electrodomésticos, así como también en los supermercados chinos y los de comunidad.
Si bien los consumidores tendrán que esperar para tener el plástico en sus manos, aquellos que ya cuenten con tarjetas exclusivas de Coto o Jumbo, por ejemplo, podrán desde este miércoles acceder a los beneficios de la "SuperCard".
En cuanto al monto de la financiación, será de sólo 1.000 pesos, en tres, seis o doce cuotas con una tasa de interés que promediará el 10 por ciento anual.
Los consumidores deberán pagar una tasa de hasta el 22 por ciento cuando por ejemplo se retrasen en las cuotas mensuales y necesiten financiar ese saldo, precisaron fuentes oficiales a Noticias Argentinas.
Raúl Silverstein, de la Confederación General Empresaria, aclaró que el plástico estará gestionado por los propios supermercados y no por el Banco Nación como había trascendido.
Los supermercadistas deberán ahora trabajar sobre los requerimientos jurídicos para lanzar esta herramienta y esperar que se conforme el fideicomiso que respaldará el financiamiento de los saldos a los consumidores.
Ese fideicomiso será conformado con dinero que volcarán las empresas aseguradoras, en el marco del nuevo plan nacional estratégico del Seguro 2012-2020, que contempla también un proyecto de reforma de la ley de Oferta Pública del mercado de capitales.
Las aseguradoras cumplirán así con el "inciso K" del punto 35 del reglamento general de la actividad aseguradora, que las obliga a invertir entre un 10 y un 20 por ciento del total de las inversiones (excluido inmuebles) en instrumentos que financien proyectos productivos o de infraestructura.
Las tarjetas tradicionales podrán coexistir con el flamante plástico, pero los supermercadistas ya advirtieron que ellos elegirán a cuál instrumento darle prioridad para las ventas según los costos de cada uno.

