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El éxito en la batalla contra el dólar enfriará el consumo y la economía

El mercado cambiario está dando las primeras señales de que el cepo al dólar aplicado por el Gobierno dio resultados. Pero la economía argentina no saldrá inmune de esto. El costo final será un enfriamiento del consumo y la inversión por un fuerte ajuste en las tasas de interés de los bancos.
La compra de dólares bajó y el paralelo cayó.
La compra de dólares bajó y el paralelo cayó.

Sea cual sea el resultado final, la economía no saldrá inmune de la batalla desatada por el Gobierno contra el dólar y la fuga de capitales. Es que aun teniendo éxito, frenar la fuga, contener el tipo de cambio y evitar la sangría de depósitos de los bancos, el costo final será un enfriamiento de la economía por un fuerte ajuste en las tasas de interés, tanto activas como pasivas. Y, en este plan, el motor del consumo será el primero en frenarse.

El mercado cambiario está dando las primeras señales de que el cepo al dólar aplicado por el Gobierno está dando resultados.

La combinación entre las trabas impuestas a buena parte de las compras minoristas (cada vez más personas logran superar el filtro de la AFIP, pero constituyen una inmensa minoría los que obtienen los dólares que en realidad demandan) y las presiones oficiales desplegadas sobre las empresas para que posterguen su demanda de dólares lograron reducir un 35% promedio el volumen de negocios con divisas en la plaza doméstica desde la imposición de los últimos controles, informa hoy el diario La Nación.

El total de operaciones con billetes en la City porteña, que promediaba U$S500 millones a mediados de octubre, se redujo a U$S370 millones en lo que va de la semana, aunque alcanzó un piso de apenas U$S298 millones ayer. "El mercado está trabado", denuncian los operadores, que, en ese sentido, comparan la situación actual con el pico de estrés que se vivió en la plaza local en la segunda mitad de 2008, cuando a la pelea del Gobierno con el campo se agregó más tarde la intempestiva nacionalización de las AFJP y la presión general que sobre todas las monedas emergentes significó la espiralización de la crisis subprime en Estados Unidos.

Pero a los mayores controles, que impactan en el estado de ánimo de consumidores y empresas, se sumaron los mayores esfuerzos de parte de los bancos para evitar la pérdida de depósitos ofreciendo tasas más altas.

Tras mantenerse relativamente estables durante los primeros ocho meses del año, las tasas de interés locales comenzaron a registrar fuertes subas a partir de mediados de septiembre. La tasa Badlar Privada (que mide el promedio de las tasas pagadas por bancos privados para depósitos superiores a un millón de pesos), que el 15 de septiembre se ubicaba en 12,7%, saltó hasta el 14% a fines de septiembre, acelerándose la suba en octubre hasta alcanzar un máximo de 20,5% el día 25 y cerrando el mes en 19,8%. Desde fines de 2008 que no se observaba un salto similar.

Hoy, según datos del Banco Central, la tasa Badlar está en 19,875%, mientras que las tasas de interés para depósitos a plazo fijo 30 días al día de hoy están en 15,5% anual.

Ajuste de tasas
Este fuerte incremento en las tasas de interés que pagan los banco para mantener y sumar depósitos, en un intento por ganar la batalla al dólar, está ajustando al alza las tasas que también cobran los bancos para otorgar créditos, afectando a todas las líneas de financiamiento: desde un crédito hipotecario al financiamiento por tarjetas de crédito  y préstamos personales.

Quienes estaban pensando en tomar un crédito hipotecario deberán afrontar un costo más caro y condiciones menos flexibles. Desde la semana pasada, los bancos decidieron realizar un aumento generalizado en el sector. Tanto la banca pública como la privada ajustaron el costo, subiendo entre 3 y 4 puntos las tasas de interés de sus líneas activas.

Según pudo confirmar El Cronista con cuatro de las grandes entidades que se llevan un gran porcentaje del share de hipotecas (Banco Ciudad, Hipotecario, Santander Río y BBVA Banco Francés), estos reconocieron que modificaron algunas de las condiciones en lo que resulta una suba masiva en el sistema. Aunque cada entidad tiene ofertas diferentes, por lo general se pasó de tasas de entre el 17% hasta el 24%, dependiendo del banco. Las nuevas condiciones, aclararon, son para los nuevos tomadores o aquellos que comenzaron a tramitar un crédito y aún no está aprobado.

Es así como, a la fuga de capitales que venía sacando pesos de la economía a un ritmo de entre U$S3.000 y U$S3.700 millones por mes antes de las elecciones de octubre (los argentinos venían usando sus pesos para comprar dólares), se suma por estos días un ajuste de tasas de interés que encarecerá el crédito, frenando el consumo, la inversión y enfriando la economía. El Gobierno está ganando la batalla contra el dólar, pero a costa de enfriar la economía.