La carne no bajó de precio y contagió a los sustitutos
En la previa a la Navidad, el kilo de asado común se vende a $29,99 y el especial a $39,99, pero también el pollo está entre $11,99 y $16, el chivo a $36, el conejo a $34,99 y el cerdo a $34,9. Hasta el pescado subió y ya la merluza roza los $30. Las ofertas son escasas y por lo general obligan a comprar grandes cantidades o piezas completas como es el caso del cerdo, cordero y chivo.
Si alguien esperaba que las iniciativas como “Carne para todos” y la promesas de ofertas de los supermercados, hipermercados y carnicerías tuvieran un efecto real sobre los precios el día antes de la Navidad, la realidad sólo les traerá decepción.
Es cierto, la carne no ha seguido subiendo, e incluso hay carniceros que juran que hasta bajaron entre $1 y $2 el precio del kilo para poder vender más, pero una simple recorrida por los comercios del ramo muestra que los precios de la carne no sólo siguen altos sino que ya contagiaron al resto de las carnes sustitutas, llevándolas en todos los casos por encima de los $30 el kilo. Aun en carne con hueso.
En las distintas carnicerías del Mercado Central, que hoy trabajaron a full para satisfacer una demanda que colmó los pasillos de este tradicional espacio comercial, cortes como el asado común (tapa de asado, asado del carnicero) se vendían a $29,99, mientras que los cortes para asado de primera (colita de cuadril, costillas arqueadas) cotizaban a $39,99 el kilo. Mientras que los chorizos de primera estaban en $32,99 el kilo.
Pensar en un kilo de carne para asado en entre $30 y $40 habla a las claras de que la carne no bajó sus precios, aun con una demanda que se había contraído en los meses previos a las fiestas.
Pero la mala noticia, que se suma a los altos precios de la carne vacuna, es que el resto de los productos sustitutos, como el cerdo, pollo, cordero, conejo y chivo, subieron también de precio y se pusieron “a tono” con el mercado.
Siguiendo con los precios del Mercado Central, el pollo de oferta se vendía a $11,99 el kilo en Avícola San José, que tenía sus mostradores llenos de gente. En otro de los locales, el conejo cotizaba a $34,99 el kilo, el chivo entero valía $36 el kilo, mientras que por el kilo de cerdo se pedía $34. Y en este “reacomodamiento de precios”, el pescado no se salvó y la merluza cotizaba en $28 el filet común y a $29 el filet sin espinas. Por el gatuzo se pedía $34 el kilo.
“La carne para todos no cubrió todos los lugares ni las expectativas que la gente tenía en Mendoza porque faltó carne. Era para todos pero nunca llegó ni a la mayoría y mucha gente se quedó enojada”, señaló Marta Rizo, titular de la Dirección de Defensa del Consumidor de Luján y socia fundadora de Prodelco.
Para Rizo, este contagio de precios de la carne al pollo, cerdo, conejo, pescado y chivo prueba que no hay sustitutos. “Hoy ningún producto sustituye a la carne vacuna, porque los precios de la carne están arrastrando los precios de todos los demás productos. Por eso tengo la sensación de que esto va a seguir igual. Los precios no van a bajar salvo algunas ofertas puntuales que se puedan llegar a dar”, agrega.
En algunos supermercados el panorama no fue distinto, ya que salvo algunas ofertas puntuales de pollos congelados o piezas completas de cerdo, chivo o cordero, donde para acceder había que comprar grandes cantidades (de 5 a 6 kilos mínimo), el resto de los precios, en especial los de la carne vacuna, siguieron altos.
En Carrefour se vendía hoy pollo congelado a $9 el kilo y el fresco de Avícola Luján a $16, cordero a $24,9 el kilo y había una oferta especial de cerdo a $29,9 pero para aprovecharla había que comprar el lechón completo. Mientras que en este mismo comercio, el kilo de matambre se vendía a $38 y los cortes de carne especiales superaban los $40 el kilo.
En un VEA de Luján, hoy en la mañana el cuadril cotizaba a $38 el kilo, las costillas a $30,29, la carne molida a $25, el matambre a $32,99 y el cordero a $29,90.
Aun con estos precios, en todos los locales consultados y por la cantidad de gente que allí asistió, es evidente que el nivel de ventas no ha caído. Y si las ventas no caen, mucho menos bajarán los precios.
“Hay que ver qué pasa la semana que viene con Año Nuevo. Muchos de los productos que se compraron se van a tener que vender sí o sí para esta fiesta y habrá que ver también cómo queda el poder adquisitivo de la gente, que ya cobró el aguinaldo y se lo empezó a gastar para Navidad”, explica Marta Rizo.
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El Mercado Central se llenó hoy de clientes. |
“La carne para todos no cubrió todos los lugares ni las expectativas que la gente tenía en Mendoza porque faltó carne. Era para todos pero nunca llegó ni a la mayoría y mucha gente se quedó enojada”, señaló Marta Rizo, titular de la Dirección de Defensa del Consumidor de Luján y socia fundadora de Prodelco.
Para Rizo, este contagio de precios de la carne al pollo, cerdo, conejo, pescado y chivo prueba que no hay sustitutos. “Hoy ningún producto sustituye a la carne vacuna, porque los precios de la carne están arrastrando los precios de todos los demás productos. Por eso tengo la sensación de que esto va a seguir igual. Los precios no van a bajar salvo algunas ofertas puntuales que se puedan llegar a dar”, agrega.
En algunos supermercados el panorama no fue distinto, ya que salvo algunas ofertas puntuales de pollos congelados o piezas completas de cerdo, chivo o cordero, donde para acceder había que comprar grandes cantidades (de 5 a 6 kilos mínimo), el resto de los precios, en especial los de la carne vacuna, siguieron altos.
En Carrefour se vendía hoy pollo congelado a $9 el kilo y el fresco de Avícola Luján a $16, cordero a $24,9 el kilo y había una oferta especial de cerdo a $29,9 pero para aprovecharla había que comprar el lechón completo. Mientras que en este mismo comercio, el kilo de matambre se vendía a $38 y los cortes de carne especiales superaban los $40 el kilo.
En un VEA de Luján, hoy en la mañana el cuadril cotizaba a $38 el kilo, las costillas a $30,29, la carne molida a $25, el matambre a $32,99 y el cordero a $29,90.
Aun con estos precios, en todos los locales consultados y por la cantidad de gente que allí asistió, es evidente que el nivel de ventas no ha caído. Y si las ventas no caen, mucho menos bajarán los precios.
“Hay que ver qué pasa la semana que viene con Año Nuevo. Muchos de los productos que se compraron se van a tener que vender sí o sí para esta fiesta y habrá que ver también cómo queda el poder adquisitivo de la gente, que ya cobró el aguinaldo y se lo empezó a gastar para Navidad”, explica Marta Rizo.


