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Bodegueros se van del Fondo Vitivinícola porque se sentían un estorbo

Hace más de un mes el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este se retiró el Fondo Vitivinícola Mendoza, el organismo responsable de la promoción del "vino argentino". Según el presidente de la entidad, Javier Palau: "Parecía que estorbábamos".
Mauro Sosa junto al titular del la entidad del Este, Javier Palau.
Mauro Sosa junto al titular del la entidad del Este, Javier Palau.
El Fondo Vitivinícola Mendoza, el organismo de la promoción del vino argentino que se nutre de los fondos que dispone la ley 6.216 (que le dio vida al Acuerdo Mendoza-San Juan), tiene un componente menos desde hace más de un mes.

Es que el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, cansado de que no escuchen sus reclamos por la mentada promoción para los productores más pequeños, dieron el portazo y se retiraron de la entidad de la que formaron parte desde el momento en que fue fundada. Desde el Fondo Vitivinícola retrucaron que “más que un reclamo se deben hacer propuestas”, respondieron.

El Fondo Vitivinícola Mendoza, creado a instancias de la Ley 6216, nació a mediados de la década de los ´90 con el firme propósito de promocionar al vino argentino que en ese momento había demostrado una gran caída en el consumo por habitante en el país merced a las bebidas sustitutas que comenzaron a competir con la noble bebida en la mesa argentina de todos los días. Según un informe encargado, como una de las primeras medidas del Fondo Vitivinícola Mendoza, a Alberto Wilensky, una de las principales razones por las que se cayó el consumo de vino en Argentina estuvo generada por el creciente consumo de jugos concentrados. Detrás venían la cerveza y otras bebidas en detrimento del consumo de vino. Hoy el Fondo Vitivinícola Mendoza es más conocido por su video publicitario de “Vino Argentino. Un buen vino”

Según el presidente del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, Javier Palau: “No es que estemos en contra de la campaña del vino argentino. Todo lo contrario, lo que nos motivó a retirarnos fue porque teníamos la sensación de que estorbábamos. Porque nosotros en reiteradas ocasiones pedimos que se avanzara en una publicidad que contemplara a los pequeños productores, a las que en el marco vitivinícola representan a las economías regionales que son las que no se pueden encolumnar detrás de esa publicidad, porque no tienen recursos y están condenadas a desaparecer por la crisis”, informó a MDZ.

En ese sentido agregó que “se fue desgastando la relación porque la entidad viene planteando hace un par de años que la promoción no le sirve a las pequeñas o a las medianas industrias fraccionadoras, porque si uno ve en los últimos cinco años la concentración en los despachos, los pequeños son los que no tienen presupuesto para seguir con la promoción”, analizó.

La reflexión de Palau giró en torno a lo que deben realizar las bodegas –junto a sus marcas particulares de vino- una vez que la promoción genérica del vino argentina llega al mercado. Para que el vino tenga entonces nombre y apellido es que las bodegas deben después realizar sus promociones para que el consumo las bendiga y el consumidor elija esos productos.

“Esos bodegueros son los que elaboran todos los años entre cuatro y cinco millones de litros. Ellos no pueden hacer publicidad y no se pueden enganchar detrás de la promoción como lo sí lo pueden hacer otras empresas”, añadió. En esa reflexión hoy entrarían importantes empresas del Este como Carricondo, Gómez, González o Mammana, entre otras firmas tradicionales de esa región que siguen funcionando dentro del esquema de empresa familiar.

En tanto, el dirigente bodeguero del Este aclaró que “ese fue el principal problema porque en realidad es como que durante estos años fuimos como un estorbo dentro del Fondo Vitivinícola, porque insistíamos con esos temas para que dentro de la promoción no se quedara fuera un importante sector vitivinícola. Por eso es que estamos trabajando fuertemente por consolidar nuestra marca regional”, apuntó.

Sin embargo, Palau no logró adelantar cuál será la próxima marca regional en la que se ampararían los productos vinarios del Este mendocino: “Podrá ser Zona Este, Valle Central, o la que decidamos en su momento. Una vez que la tengamos podremos colocarnos debajo de la publicidad de tipo paraguas que encara actualmente el vino argentino. Pero no es que estemos en contra de la actual promoción”, remarcó.

Por ello advirtió con tono de preocupación “que esta gente necesita que se haga algo para que al menos se mantenga porque sino quedarán unas tres o cuatro empresas para vender”, dijo. Y ejemplificó: “Porque sino cuál es el sentido de que sigamos trabajando en programas como los del BID, donde estamos trabajando tan fuertemente, porque en el fondo es gente que siente que está desapareciendo”, alertó.

Por su parte, desde el Fondo Vitivinícola Mendoza, Sergio Villanueva, miembro del Comité Ejecutivo de dicha entidad, declaró que “más que un reclamo se deberían hacer propuestas con el fin de que esos fraccionadores que no encuentran mercado puedan lograr tener marca y realizar un desarrollo comercial acorde”.

“Sobre todo para los fraccionadores que envasan sus vinos en cartón y que deben competir con grandes empresas –como RPB- donde la competencia es muy fuerte”, reflexionó.

El Centro de Viñateros y Bodegueros del Este además de su lugar institucional poseía en el Comité Ejecutivo del Fondo Vitivinícola Mendoza a Mauro Sosa. Junto a Villanueva, Sosa, era uno de los dos miembros encargados de tomar decisiones fuera del ámbito de la mesa directiva.

Según logró conocer MDZ, el lugar de Sosa –dentro del Comité Ejecutivo- será ocupado por Cristian Colombo, de la Cámara de Exportadores de Mosto.

Actualmente el Fondo Vitivinícola Mendoza está compuesto por Acovi, la Asociación de Viñateros, por la UVA, por la Cámara del Mosto, por la Cámara de Empresarios de Rivadavia –de donde proviene el actual presidente del Fondo, José Luis Lanzarini, y por las cámaras de Tupungato, de Tunuyán, de San Rafael y de General Alvear.