Para los bodegueros es "grave" el conflicto con Brasil
Bodegas de Argentina considera "grave" la situación entre el país y Brasil. Considerando "un daño irreparable" las consecuencias que podrán tener "la suspensión de las licencias automáticas" impuestas, la entidad comunicó su preocupación a través de un comunicado.
Bodegas de Argentina calificó como de "grave" al actual conflicto que mantiene, en materia de intercambio comercial, Argentina con Brasil.
Por ello es que anoche realizó una reunión en la que se decidió emitir un comunicado tendiente a presionar para que en forma oficial -el gobierno provincial y el nacional- prevean una solución inmediata para destrabar el ingreso de productos prerecederos a esos mercados, considerando la fuete dependencia que mantiene Mendoza con los compradores brasileros.
El problema para los bodegueros, bajo el paraguas de Bodegas de Argentina, ha motivado otras reflexiones relacionadas al mantenimiento y fortalecimiento del mercado interior, que en el país sigue cayendo, esta vez, motivado por la crisis y sus coletazos.
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Sin embargo, cobra relevancia la estimación que desde la organización bodeguera se ventiló como "daño irreparable" por el problema que se sufre desde el sector vitivinícola por las diferencias que en materia comercial siguen manteniendo Lula Da Silva y Cristina Fernández, quien hasta el momento no acusa recibo sobre las consecuencias que se avecinan por sus decisiones personalísimas, obviamente, abonadas por la conducta del Secretario de Comercio, Guillermo Moreno, un personaje del rancio justicialismo que se mueve como pez en el agua en ámbitos de conflicto.
A continucación el comunicado de Bodegas de Argentina:
Sr. Canciller, a los Gobernadores y Legisladores Nacionales de las provincias vitivinícolas la intervención de los mismos para solucionar el problema que afecta gravemente a nuestras exportaciones vitivinícolas a la República Federativa de Brasil.
Brasil ha suspendido las Licencias Automáticas de Importación de productos argentinos, entre ellos el vino, con lo cual la autorización de la Licencia de Importación demorará sesenta días o más.
Esta situación causa un daño irreparable a los esfuerzos que durante muchos años la industria vitivinícola argentina ha realizado desplazando con mejor calidad, a vinos de otras regiones vitivinícolas del mundo. La vinculación con importadores, la relación con cadenas comerciales, el desarrollo de una marca, son acciones que cuestan años y se sustentan en la confiabilidad de un proveedor. Todo eso se puede destruir en muy poco tiempo.
Ese esfuerzo se perderá injustificadamente porque otras bodegas del mundo nos reemplazarán y nuevamente deberemos esperar años hasta recuperar lo que a tan a alto costo habíamos conquistado, ya que la medida tomada por el Gobierno de Brasil afecta sólo a productos
argentinos, además en una época del año determinante para la venta de vinos embotellados.
La muestra del esfuerzo realizado es la evolución de las exportaciones de vino embotellado, que desde 2002 a 2008 han crecido más del 600 %.
La vitivinicultura argentina tiene un importante mercado interno y nuestro desafío es mantenerlo. Nuestro crecimiento se ha dado y se seguirá dando en la medida que crezcan nuestras exportaciones. Para eso hemos trabajado en los últimos años. Eso implica inversiones en las bodegas, implantación de viñedos por parte de los productores, reconversión de miles de pequeños viñateros y una importante cantidad de mano de obra, propia de una actividad intensiva en recursos humanos que se está convirtiendo en generadora de divisas para el país.
Bodegas de Argentina está trabajando en conjunto con los Gobiernos Provinciales en este tema. Sabemos de las gestiones que en este sentido están haciendo los Gobernadores de nuestras provincias vitivinícolas y apoyamos su accionar. Nos sumamos a ellas ya que la gravedad de la situación amerita el esfuerzo de todos.
Esperamos que en el muy corto plazo se logre una pronta solución favorable a esta situación que tanto nos perjudica.
Sr. Canciller, a los Gobernadores y Legisladores Nacionales de las provincias vitivinícolas la intervención de los mismos para solucionar el problema que afecta gravemente a nuestras exportaciones vitivinícolas a la República Federativa de Brasil.
Brasil ha suspendido las Licencias Automáticas de Importación de productos argentinos, entre ellos el vino, con lo cual la autorización de la Licencia de Importación demorará sesenta días o más.
Esta situación causa un daño irreparable a los esfuerzos que durante muchos años la industria vitivinícola argentina ha realizado desplazando con mejor calidad, a vinos de otras regiones vitivinícolas del mundo. La vinculación con importadores, la relación con cadenas comerciales, el desarrollo de una marca, son acciones que cuestan años y se sustentan en la confiabilidad de un proveedor. Todo eso se puede destruir en muy poco tiempo.
Ese esfuerzo se perderá injustificadamente porque otras bodegas del mundo nos reemplazarán y nuevamente deberemos esperar años hasta recuperar lo que a tan a alto costo habíamos conquistado, ya que la medida tomada por el Gobierno de Brasil afecta sólo a productos
argentinos, además en una época del año determinante para la venta de vinos embotellados.
La muestra del esfuerzo realizado es la evolución de las exportaciones de vino embotellado, que desde 2002 a 2008 han crecido más del 600 %.
La vitivinicultura argentina tiene un importante mercado interno y nuestro desafío es mantenerlo. Nuestro crecimiento se ha dado y se seguirá dando en la medida que crezcan nuestras exportaciones. Para eso hemos trabajado en los últimos años. Eso implica inversiones en las bodegas, implantación de viñedos por parte de los productores, reconversión de miles de pequeños viñateros y una importante cantidad de mano de obra, propia de una actividad intensiva en recursos humanos que se está convirtiendo en generadora de divisas para el país.
Bodegas de Argentina está trabajando en conjunto con los Gobiernos Provinciales en este tema. Sabemos de las gestiones que en este sentido están haciendo los Gobernadores de nuestras provincias vitivinícolas y apoyamos su accionar. Nos sumamos a ellas ya que la gravedad de la situación amerita el esfuerzo de todos.
Esperamos que en el muy corto plazo se logre una pronta solución favorable a esta situación que tanto nos perjudica.


