Presenta:

"Small is beautiful": En EEUU prefieren ahora autos más pequeños

Llama la atención que mientras se acentúan las bajas en las ventas del mercado automotor en Estados Unidos, van en aumento las cifras de ventas de automóviles pequeños. Los fabricantes alemanes y japoneses están beneficiándose sobremanera de esta nueva tendencia del "small is beautiful".
72971.jpg
Debido a los altos precios de la gasolina y a los problemas en la economía, los automovilistas estadunidenses se están volcando cada vez más hacia los vehículos pequeños y económicos.

Llama la atención que mientras se acentúan las bajas en las ventas del mercado automotor en Estados Unidos, van en aumento las cifras de ventas de automóviles pequeños. Los fabricantes alemanes y japoneses están beneficiándose sobremanera de esta nueva tendencia del "small is beautiful".

El interés es tan grande que la producción no puede cubrirse. En total, todas las marcas juntas podrían vender 300.000 vehículos pequeños más de lo que las terminales están en condiciones de fabricar, dijo Mark LaNeve, un alto ejecutivo de General Motors. Esta es una cifra demasiado importante, máxime considerando que este año y hasta ahora, las ventas de autos por estrenar cayeron en un millón de rodados. Para el año en curso se espera que los resultados de ventas de coches cero kilómetro sea el peor en los últimos quince años.

Los fabricantes estadunidenses GM, Ford y Chrysler han equivocado su política de modelos, y están a años luz de poder competir con los europeos o japoneses. Durante años se concentraron en las limusinas y camiones devoradores de gasolina, ganando con ellos muchísimo dinero.

Pero ahora que las preferencias de los consumidores cambiaron dramáticamente, están procurando revertir la situación con urgencia. Debido al estado de sus finanzas, los fabricantes estadunidenses están procurando recibir créditos garantizados a tasas de interés que podrían llegar a representar hasta la mitad de los vigentes en el mercado, por hasta 50.000 millones de dólares.

Toyota, Honda y Nissan son los fabricantes asiáticos que más se están beneficiando de la nueva moda de los autos chicos, además de los alemanes. La marca Mini, perteneciente al grupo alemán BMW, vendió hasta finales de julio 31.500 unidades, un 32 por ciento más que hasta finales del 2007. El portavoz de la empresa en Estados Unidos, Jan Ehlen, espera alcanzar la cifra de 50.000 coches hasta finales de año. "Podríamos vender aún más", observa, "pero la fábrica en Oxford está produciendo al máximo de sus capacidades instaladas".

El modelo "Smart" de DaimlerBenz ha vendido desde enero hasta mediados de julio 14.000 ejemplares. Julia Engelhardt, portavoz de la empresa, señala que hay 30.000 coches reservados.

Volkswagen también está sacando provecho de la nueva tendencia. Su vehículo más solicitado es el modelo "Jetta", seguido del "Golf" ( "Rabbitt" en EEUU) y el "Beetle". En general, los autos pequeños donde mejor se venden es en las ciudades de la costa, como Los Angeles, San Francisco o Nueva York.

Las grandes casas automotrices creen que cuando se divulguen los resultados de ventas de agosto, a principios de septiembre, la tendencia continuará su rumbo ascendente. Hasta julio ya se habían comercializado un 11 por ciento más de autos chicos, que con 1.630.000 vehículos representaron la quinta parte de la venta de todos los cero kilómetro.

GM apuesta ahora fuertemente a la línea de modelos desarrollada por su subsidiaria alemana Opel. Ford tiene la intención de lanzar sus modelos europeos en todo el mundo. "Celebramos el comienzo de una nueva era" dijo el director de Ford, Allan Mullaly, al dar el disparo de largada para la producción del modelo "Fiesta". "La tendencia hacia coches más pequeños y económicos será duradera", dijo.

El "Fiesta" se venderá en el mercado estadunidense a partir del año 2010. Más tarde se sumarán más modelos. Chrysler carece de marcas propias en Europa, y está apostando a marcas con modelos chicos de sus socios como Nissan o la china Chery.

Pero hasta que los grandes fabricantes en Estados Unidos lancen sus nuevos modelos transcurrirá mucho y valioso tiempo. En opinión de los competidores, las marcas estadounidenses carecen incluso de una imagen de mercado que permita a los consumidores identificarlos como fabricantes de autos pequeños. De ahí que el automovilista en Estados Unidos prefiera los coches chicos de origen japonés. Para los fabricantes estadounidenses, lo "chico" suele relacionarse con lo "simple y económico".

"Pequeño pero fino". Con ese lema desembarcaron en Estados Unidos las marcas europeas para promocionar su línea de modelos. "Hasta hace pocos años hubiese sido impensable imaginar que un coche pequeño pudiera ser, también, un producto premium", dice el representante de la alemana BMW. "El cambio va más allá del aumento en el precio de la gasolina; es un cambio de actitud respecto del auto", escribió Ehlen recientemente en la revista "BusinessWeek". De hecho, razón tiene, porque sus clientes están pagando mucho dinero en concepto de extras para sus "Mini" o los "Smart" de DaimlerBenz.

Pese a la moda, es improbable a juicio de los expertos que los estadounidenses adopten definitivamemte la tendencia de los coches chicos como propia, porque en este país con sus granjas, montañas y desiertos, las pick-up con grandes superficies de carga continúan siendo el modelo estándar. Es muy probable que en lugar de los "superchicos" consigan imponerse los autos para todas las necesidades, pero más económicos que los existentes en el mercado.