ver más

Argentina y Brasil buscan sellar una alianza estratégica

Lula y Cristina buscarán limar asperezas en la relación bilateral que quedaron luego de la dura Ronda de Doha que, desde la mirada brasileña, fracasó por culpa de la férrea posición de la Argentina, que se hizo fuerte al amparo del poderoso paraguas de la India. Ambos dirigentes también tratarán de despejar las dudas que todavía quedan en el mundo de los negocios sobre si los dos gigantes del Mercosur tienen algún futuro.

Este lunes, en Buenos Aires, el brasileño Lula Da Silva y la argentina Cristina Kirchner volverán a verse las caras, en un encuentro con cientos de empresarios de ambos países que despierta gran expectativa en la comunidad de negocios de Sudamérica.
  
Ambos líderes buscarán de paso limar asperezas en la relación bilateral luego del fracaso de la Ronda de Doha que, desde la mirada brasileña, no pudo avanzar por culpa de la férrea posición
de la Argentina, que se hizo fuerte al amparo del poderoso paraguas de la India.
  
La Argentina y Brasil, los dos gigantes sudamericanos, atraviesan situaciones diferentes, casi diametralmente opuestas.
  
Brasil, que a fines del 2005 canceló toda su deuda con el FMI como lo hizo la Argentina, aparece como el "niño mimado" de los centros de poder internacional, tras haber obtenido la calificación de país apto para invertir, lo que para los dueños del dinero también quiere decir que su deuda pasó a ser considerada una inversión segura.
  
Del otro lado, la Argentina sigue siendo la "oveja negra" para los mercados internacionales, porque dejó un tendal de deuda impaga por 25.000 millones de dólares, la de los bonistas que rechazaron el canje.
  
Para colmo, quienes aceptaron la fuerte quita del canje de deuda, ahora deben lidiar con estadísticas que califican de "truchas", que tergiversan la inflación impactando sobre los bonos que actualizan por coeficiente CER, lo cual representa cientos de millones de dólares de pérdidas para los mercados.
  
En el primer trimestre, la deuda externa de la Argentina, que tiene 46.000 millones de dólares en reservas, trepó a 128.000 millones de dólares.
  
La contracara es Brasil, que este año anunció haberse convertido en "acreedor neto", es decir, ya tiene más reservas que deuda.
  
En los sectores influyentes del mundo político y económico circulan cataratas de papers donde se destaca la "madurez de las instituciones y el marco legal de Brasil, como lo evidencia el alivio de la carga fiscal y de la deuda externa, así como las buenas perspectivas de crecimiento.
  
A contramano de la Argentina, Brasil optó por no depreciar tanto su moneda, el real, con lo cual también impidió que la situación social de sus habitantes se deteriorara con la magnitud que ocurrió por estas pampas.
  
Por eso, este reencuentro entre ambos presidentes será una gran oportunidad para renovar la alianza entre ambos países.
  
No es casual que el seminario que encabezarán ambos mandatarios en el hotel Hilton se titulará "Argentina-Brasil: una Alianza Productiva Clave".
  
Cristina y Lula buscarán despejar las dudas que todavía quedan en el mundo de los negocios sobre si los dos gigantes del Mercosur tienen algún futuro y serán capaces de unir fuerzas para inundar al mundo con sus productos.
  
Pero la presidenta deberá disipar especialmente un interrogante que le quita el sueño a los industriales argentinos.
  
¿Cómo hará el Gobierno, en este contexto donde el dólar perdió varias posiciones y los costos se dispararon, para evitar que se siga desbarrancando la competitividad de la producción nacional?