ver más

Economistas advierten que el panorama financiero es complicado, pero creen que es manejable

Economistas coincidieron en que el panorama financiero que afronta la Argentina es complicado, pero lo consideraron "manejable" en la medida que el Gobierno "desacelere el ritmo de crecimiento del gasto público" para subir los niveles de superávit fiscal.

Economistas coincidieron en que el panorama financiero que afronta la Argentina es complicado, pero lo consideraron "manejable" en la medida que el Gobierno "desacelere el ritmo de crecimiento del gasto público" para subir los niveles de superávit fiscal. 
  
"Desacelerar el crecimiento del gasto público, una renegociación rápida con el Club de París para recomponer con el sistema financiero internacional y desacelerar la inflación con una política de ingresos en la cual, sindicatos y empresarios encaucen sus reclamos son las tres sugerencias que haría", dijo Jorge Todesca, ex viceministro de Economía durante la primera etapa del Gobierno de Eduardo Duhalde.
  
Todesca alertó, igual, que se observa en el Gobierno "ausencia de conducción, no se sabe cuáles son las próximas medidas, la dirección ni cómo seguirá el tipo de cambio"
  
"Cuando domina la discusión de corto plazo las decisiones de inversión tienden a ser escasas, más mezquinas", puntualizó el economista en declaraciones a Noticias Argentinas.
  
Por su parte, el economista Orlando Ferreres dijo que por ahora el riesgo de default es bajo, porque "las finanzas están bastante bien".
  
Igual, aceptó que el año próximo "va a estar difícil" en términos financieros y sostuvo que buena parte del panorama dependerá del precio del petróleo y de los granos, además de la capacidad de pago de la Argentina.
  
En cambio, el economista Manuel Solanet coincidió con los pronósticos pesimistas que realizan algunos bancos de inversión en Wall Street.
  
Solanet dijo que "el que el Gobierno haya colocado deuda al 15,5 por ciento en Venezuela es un factor clave. Además, se advierten retrasos en los pagos a proveedores, contratistas y a beneficiarios de subsidios".
  
Dijo que "a esto se suma la caída en los precios internacionales de los productos agrícolas que va a afectar la recaudación por retenciones y la observación de que no se toman medidas de fondo para reducir el crecimiento del gasto público. No hay un curso de acción para un sinceramiento del sistema de precios ni para la atenuación de exigencia de subsidios".
  
"Resulta difícil imaginar cómo se van a enfrentar los vencimientos de la deuda del resto del año y de 2009", sostuvo Solanet.
  
Igual, aclaró: "No me gusta hablar de default. Creo que el uso de la palabra acentúa el riesgo de que efectivamente suceda. Prefiero hablar de que es importante tomar medidas correctivas lo antes posible".
  
Por su parte, el diputado nacional y economista cercano a la CTA Claudio Lozano admitió que el panorama económico es poco alentador, pero consideró "exagerado" hablar de default.
  
Lozano dijo que "es cierto que la Argentina ingresó en una etapa nueva, después de la fase de crecimiento fácil que se dio entre 2002 y 2007, dominada por el comportamiento deficiente y limitado de la inversión, la desaceleración del crecimiento y las menores condiciones de holgura fiscal. Además hay signos evidentes de debilitamiento en la recaudación y un aumento del gasto asociado con la inflación".
  
Pero sostuvo que "decir que la Argentina está en riesgo de default es una exageración".